Hay crisis pero no revoluciones, así sueñen mucho de eso los izquierdistas. Pero tampoco se hace realidad el deseo tan ansiado de los derechistas de mantener las cosas tal como están. Ni el uno ni el otro podemos observar. Notamos cambios de políticos, como resultado de la actividad de las masas electorales.

Nuevas caras de políticos

Angela Merkel de Alemania hizo campaña electoral en Francia a favor de Sarkozy, el refundador del capitalismo. Pero le salió el tiro por la culata. Los franceses eligieron a un socialista, François Hollande. Merkel y Sarkozy obligaron al gobierno de Grecia aceptar su dictado de austeridad. Y de pronto están enfrentados con una pesadilla, un izquierdista radical, Alexis Psipras, quién se niega a participar del gobierno y prefiere nuevas elecciones con grandes posibilidades de salir triunfante.

Y como si eso fuera poco, el partido de Merkel sufrió una derrota catastrófica en las elecciones del Estado de Northain Westfalen. La prensa que hace y deshace a los políticos presentó inmediatamente a la ganadora Hannelore Kraft, militante de la Social Democracia, como una buena alternativa frente a la popularidad de Merkel. Kraft rechazó cualquiera insinuación en ese sentido.

Cambios en el pacto fiscal

Hollande quiere cambios en el pacto fiscal, que los conservadores amarraron para salvar el Euro. Minutos después de asumir el mando se dirigió a Berlín. La prensa registró todos los detalles, incluso aquello que acostumbraba Merkel con Sarkozy, los besitos en las mejillas. Besos no hubieron, sólo apretón de manos y miradas encantadoras de la Canciller alemana. Hollande al parecer no perdió el tiempo en coqueterías. Fue directo en sus declaraciones: el pacto fiscal, que está en proceso de ratificación en los parlamentos, debe ser complementado con crecimiento. El flamante presidente de Francia remarcó que todo lo que eso involucre debe estar sobre el tapete de discusión, así los fondos y los eurobonds. Esa última palabra ha debido retumbar los oídos de la canciller alemana, pues hasta ahora no quiso escuchar de eso. Y a la vuelta de la esquina, el 23 de mayo, estarán discutiendo en Bruselas sobre ese tema y otros

Socialdemócratas quieren impuestos a las transacciones financieras

El resultado de las elecciones de Francia, en donde también participó Gabriel, máximo de la Social Democracia alemana (SPD), naturalmente tiene su impacto en Alemania. Y así lo ven los socialdemócratas. Casi al mismo tiempo de la visita de Hollande, los del triunvirato del SPD (Steinmayer, Gabriel y Steinbruck), que se alistan para que uno de ellos sea el candidato para las elecciones del 2013, declararon que ellos quieren ver a los actores de las bolsas de valores pagando sus impuestos. La palabra mágica que utilizan es crecimiento. No puede haber austeridad sin crecimiento, para eso deben amollar los ricos malabaristas de las bolsas de valores que hasta ahora no pagan impuestos. Es la irracionalidad del capitalismo.

Izquierda pierde, Piratas ganan

Hace un año, los socialdemócratas parecían estar en proceso de desapareción de la palestra política. Ahora junto a los verdes se han convertido en la alternativa. Con el partido de izquierda, Die Linke, ha sucedido todo lo contrario. Ayer, en ese teatro político, los izquierdistas estaban discutiendo si La Fontaine debiera asumir la dirección del partido después de las últimas continuas derrotas electorales. Como verán siguen parados frente al espejo para saber quién es la cabeza. El espacio político que dejaron los izquierdistas lo ocuparon otros, los piratas, novatos en política pero de bastante popularidad. Es una organización amorfa políticamente pero de gente joven que sabe manejar muy bien el Internet, Ipad y otros medios modernos de comunicación. Los piratas después de haber ingresado a varios parlamentos de Estados de Alemania están seguros que también estarán presentes en el Bundestag (Parlamento Alemán) en el año 2013.