En Estados Unidos Mitt Romney encabeza a los republicanos, el partido del ala más religiosa y anti-nacionalista musulmana. El último presidente norteamericano de dicho partido, George Bush, lanzó lo que llamó una cruzada contra los partidarios de la guerra santa islámica. Todos los Profetas mormones han justificado las guerras de EEUU, pero el actual, Spencer Manson, incluso tendría el poder de convencer a Romney de liderar más de una.

En la última década, Washington ha atacado blancos en varios países musulmanes y ha desencadenado guerras contra tres de ellos, mientras plantea preparar ataques contra Irán. Uno de los pre-candidatos republicanos (Newt Gingrich) afirma que el enemigo principal es el “fascismo islámico” y que los palestinos no son una nación.

La idea de que un musulmán pudiese ser presidente (o siquiera ministro importante) es algo que nadie plantea en EEUU o en cualquiera de sus aliados en las Américas o Europa. Lo paradójico es que hoy el líder del campo más hostil al nacionalismo mahometano es alguien que ha sido misionero y obispo mormón y quien se ufana de tener al profeta mormón vivo como su principal guía: Romney.

El credo mormón es tan o más contrapuesto al cristianismo que el Islam. Mientras el Corán surgió revindicando a Jesús ante los árabes politeístas de hace 14 siglos e hizo que Jesús terminara siendo adorado por un sexto de la humanidad que antes nunca fue cristiano sino pagano, el Libro de Mormón nació dentro del cristianismo condenando a todas sus Iglesias como apóstatas y reclutando a casi todos sus seguidores de las distintas ramas cristianas.

Mientras los cristianos reclaman a Jesús como Dios, los musulmanes lo califican de Profeta y los mormones como uno de sus dioses (haciéndolo aparecer junto al Dios Supremo y sosteniendo que todos nosotros podemos llegar a ser dioses como Cristo).

Mientras Mahoma decretó que solo sus seguidores más ricos podían contraer un máximo de cuatro esposas, los fundadores del mormonismo tenían decenas de ellas reclamando que todos sus correligionarios debían ser polígamos como vías para transformarse en dioses.

Si bien la Biblia y el Corán asumen la esclavitud, solo los mormones consideraron que la piel no blanca es sinónimo de pecado o maldición.

Mientras los musulmanes no tienen una estructura vertical o una figura central que sea el representante de Dios, los mormones son la única religión que afirma que tienen un profeta viviente que dictamina las órdenes de Cristo y quien puede decidir quién es o no Dios. También son el único credo que recluta a los muertos y que no permite a nadie (aparte de algunos seleccionados) el poder entrar en sus templos.

El Corán tiene muchas historias similares a la Biblia y con cierto asidero en la realidad e incluso habla de la Virgen María más que el último testamento, pero el Libro de Mormón es más distante a la arqueología y la Biblia. Pese a que el mormonismo es histórica y doctrinariamente más diferente del cristianismo que el Islam, muchos fundamentalistas protestantes y católicos prefieren apoyarles contra la Meca.

La derrota de Lincoln

Cada vez más se allana el camino para que Mitt Romney sea coronado como el candidato oficial del partido que debutó en el poder con Abraham Lincoln hace siglo y medio. Lo paradójico es que Romney es discípulo de Joseph Smith, un contemporáneo de Lincoln a quien él y los demás fundadores del republicanismo tanto aborrecieron.

A 21 años de que Lincoln fuera el primer presidente norteamericano en ser asesinado, Smith se convirtió en el primer candidato a la Casa Blanca en ser linchado. Lincoln y Smith eran polos opuestos. Lincoln era más secular que religioso y forjó al republicanismo llamando a acabar con las “dos bestias que azotaban EEUU: la esclavitud y la poligamia”.

Smith, por su parte, murió siendo gobernador, general y candidato presidencial y autoproclamado como el primer profeta que restauraría el Cristianismo frente a todas las demás iglesias, las cuales, según él, traicionaron a Cristo apenas él murió. Él fue quien creó el mormonismo, la única religión que formó un Estado (el de Utah) donde se promovía la poligamia como vía para llegar a ser dioses y que hasta hace un tercio de siglo segregaba a los negros considerándolos inferiores y maldecidos por Dios.

Lincoln consideraba a la poligamia como la esclavitud de las esposas para servir a un marido blanco, algo tan o más atroz que la que encadenaba a los afro-americanos. Él fue el único presidente de un país importante que libró una guerra (además, la mayor que se haya dado en EEUU) armando a los negros y aboliendo su trata.

Tal era la animosidad de los republicanos hacia los mormones que ellos frenaron reconocer a Utah como Estado durante casi medio siglo. Los mormones, que inicialmente preferían a los demócratas, se fueron volcando en masa hacia el republicanismo cuando éste pasó a convertirse en el “Partido de Dios”, refugio de toda clase de fundamentalistas cristianos.

Gradualmente los mormones fueron transformando al republicanismo, de ser el partido más hostil a ellos, al que ellos más influencian. Utah es el principal bastión electoral del republicanismo y el Estado donde Bush tuvo mayor porcentaje de votos.

Ezra Taft Benson, quien murió como profeta del mormonismo en 1994, fue uno de los pocos ministros que sirvió losocho años del presidente republicano Eisenhower (1953-61), cuando aún su religión vetaba el derecho de los negros a poder liderar algún culto mormón. Desde entonces, todos los que le sucedieron en la jefatura del mormonismo han servido a los gobiernos republicanos. El actual Profeta vivo de los mormones Thomas Monson fue nombrado por Reagan para crear la fuerza presidencial de trabajo para el sector privado.

El mormonismo sacó provecho de abandonar la poligamia y el segregacionismo racial logrando así avanzar dentro del partido de Lincoln hasta ir acabándole de imponer un candidato suyo.

Thomas Spencer Manson

Este es un personaje poco conocido, pero su importancia sobre toda la humanidad podrá agigantarse en caso que su discípulo Mitt Romney llegase a la presidencia de la única mega-potencia, pues él es la única persona viva al cual dicho candidato republicano venera y debe obedecer en un 100%.

Manson preside la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en la cual Romney, sus hijos y sus ancestros han sido misioneros y sacerdotes. Para sus 14 millones de adeptos él es considerado como un Profeta, un Vidente, un Mensajero de Dios y la única persona del planeta que dialoga con Cristo y transmite sus órdenes.

Los folletos mormones lo presentan como alguien de la misma talla que Abraham, Moisés o Juan Bautista, aunque a diferencia de todos ellos, él está vivo y da respuestas reales. Ninguna otra religión en el mundo clama tener un profeta contemporáneo y menos guiando a su credo. Su rango es superior al de un Papa, un Ayatola o un Sumo Sacerdote pues su status es el de Profeta, el mismo que Mahoma tiene para 1,300 a 1,600 millones de musulmanes, incluyendo para quienes se tornan bombas humanas o siguen a Al Qaeda.

Tal es el poder de dicho Profeta que él puede conducir guerras, crear un Estado o cambiar radicalmente las enseñanzas o estructura de su iglesia. El primero de los 16 profetas mormones fue Joseph Smith quien fue el primer candidato a la presidencia de EEUU en ser asesinado y quien, además, tuvo el título de General pues lideró una milicia equivalente a la tercera parte del ejército norteamericano de entonces.

El segundo de ellos, Brigham Young, creó un Estado teocrático mormón (Deseret), el cual devino en la actual Utah, la misma que para ser aceptada como uno de los Estados Unidos de América requirió que el nuevo profeta mormón decidiera penar la poligamia (que antes Young, quien tuvo 55 esposas, demandaba como requisito para entrar al reino celestial).

Un Profeta puede decir que razas son maldecidas o bendecidas. Como los mormones empezaron a penetrar en Oceanía, uno de los Profetas sentenció que los polinesios descendían de los amerindios que a su vez descendían de los israelitas. Cuando ellos buscaron penetrar en Brasil o África el Profeta en 1978 dictaminó que los negros ya no podían seguir siendo considerados demoníacos.

El poder del Profeta Mormón es tal que él puede decidir quién es o no Dios. Uno de ellos hizo que Adán, quien llegó a ser reverenciado por ellos como otro Dios junto a Jehová o Jesús, perdiera tal característica, lo mismo que pasó con respecto a la anterior doctrina que decía que todos ellos tuvieron harems de diosas.

Todos los Profetas mormones han justificado las guerras de EEUU, pero el actual incluso tendría el poder de convencer a Romney de liderar más de una.

Los católicos y las elecciones de EEUU

A medio siglo de la muerte de John Kennedy, el único de los 44 presidentes de EEUU que fue católico y el último de todos sus mandatarios en haber sido asesinado, el Vaticano aún sigue sin ver que cualquier feligrés suyo pueda tener chances de llegar a la Casa Blanca.

Hasta hace poco Rick Santorum se había convertido en el único católico con serias posibilidades de disputarle a Mitt Romney la candidatura del partido republicano. Pese a estar segundo en la carrera, él se retiró dejando en la lid a otro católico (Newt Gingrich), aunque sin que éste tenga grandes perspectivas.

Tradicionalmente los católicos de EEUU deben decidir entre uno de los presidenciables protestantes que encabecen a uno de los 2 grandes partidos de su país. Sin embargo, el escenario que se vislumbra para 2012 es uno en el que por primera vez deba competir un mormón (Romney) contra un protestante (Obama).

El primero pertenece a una religión a la que sigue menos del 2% de los norteamericanos, mientras que el segundo es parte de una de las miles de congregaciones de origen protestante en las que se han educado más del 50% de los estadounidenses.

Los católicos en EEUU, no obstante, mantienen un gran peso. Representan entre un 20% al 25% de su población, siendo su iglesia, la mayor dentro de la nación más cristiana de todos los tiempos. Mientras los 6 a 7 millones de mormones usualmente votan en masa por los republicanos (y esta vez no sería extraño que más del 90% de ellos respalde a Romney), los 60 a 70 millones de católicos no actúan como un sólido bloque.

La mayoría de los seguidores del Papa se concentran en las ricas costas suroeste y noreste de EEUU donde están las principales ciudades. Además, casi la mitad de ellos son hispanos fuertes en el oeste y en las metrópolis. Los republicanos bien pudieron haber calado en ese electorado con candidatos católicos como Santorum o Gingrich, pero con Romney la verán más difícil.

Los latinos no dejarán de apuntalar a Obama para secundar a Romney, quien es tan hostil a una amnistía a los indocumentados. Si bien hay muchos católicos tradicionalistas que simpatizan con propuestas conservadoras del republicanismo, ellos también desconfían de un Romney quien antes se presentó como un liberal.

Para quienes veneran al Papa, les es difícil respaldar a alguien quien dice seguir a un Profeta viviente de una religión que denunció al resto de iglesias como apóstatas, que cree que Jesús y su Padre son dioses diferentes, que cree que la Biblia debe subordinarse a otros 3 libros sagrados donde se afirma que Cristo resucitó en América y que, además, es una seria competencia misionera.

Romney buscará tratar de penetrar en ese electorado ofreciendo un programa más pro-libre mercado.

Jareditas y Lamanitas

Estas palabras son desconocidas para la inmensa mayoría de los 900 millones de americanos, pero según Mitt Romney (el posible aspirante republicano a la presidencia de EEUU), ellos son los antepasados de los pueblos de dicho continente.

Hoy ninguno de los mandatarios de los 35 estados americanos cuestiona a la ciencia que indica que el poblamiento del ‘Nuevo Mundo’ se dio hace más de 10 milenios cuando tribus asiáticas cruzaron desde Siberia a Alaska, algo que ha quedado evidenciado por la arqueología, genética y lingüística, y que cualquier persona puede constatar al ver que los amerindios y orientales tienen similar color de piel, ojos rasgados y características físicas.

Sin embargo, si Romney llegase a la Casa Blanca, se convertiría en el primer mandatario de una nación del mundo que creyese en pleno siglo XXI que los nativos americanos descienden de israelitas blancos. Según El Libro de Mormón, en el cual él cree, hace más de 4,500 años salió de la Torre de Babel en Iraq un grupo de judíos que hizo un recorrido al menos 10 veces mayorque elque Colón haría 4 milenios después trayendo granos, animales y ocho barcos hasta las Américas.

Según ese relato, uno de ellos vio a Jesucristo 2,500 añosantesque él naciera, el mismo que les hizo llegar a América a donde les dijo que si no leobedecíanles exterminaría a todos. Allí también se dice que antes que cualquiera de las grandes civilizaciones indígenas, esos israelitas trajeron espadas de acero, bueyes, vacas, elefantes, trigo y seda (cosa que solo los chinos dejaron de monopolizar hace pocos siglos) y otros productos que solo llegaron al Nuevo Mundo después de 1492.

En dicho texto se afirma que los jareditas hace milenios llegaron a reinar toda la Tierra (aunque los europeos, asiáticos y africanos solo conocieron a los americanos hace pocos siglos), pero que hace 2 ½ milenios, ellos se auto-destruyeron en una guerra interna, una de cuyas batallas cobró 2 millones de muertos (más que cualquier batalla de la historia o bomba atómica), aunque no haya rastro alguno de ésta así como de los más de mil personajes, ciudades, países y lugares todos con nombres semitas que dicha Biblia asegura existieron en la América precolombina.

El vacío poblacional fue llenado por otros israelitas que llegaron a América 6 siglos antes de Cristo pero sabiendo de él y construyendo sinagogas antes que los judíos las inventasen. Estos, a su vez, hicieron de América el único continente totalmente cristiano apenas murió Cristo, aunque luego los ‘lamanitas’ renegaron de Dios y por ello oscurecieron su piel.

Pese a que en dicha historia de la América precolombina que Romney no figuran los mayas, aztecas e incas y sus productos, él jura que ese relato es 100% incuestionable y que su misión es hacer que todo el mundo crea y venere a dicha versión y libro sagrado.

Lembas: judíos con bembas

Un común error es hablar de una “raza judía”, cuyo estereotipo son blancos con largas narices, barbas y patillas. Milenios antes de que llegasen los primeros israelitas a Europa oriental y se inventaran allí varios de los trajes y sombreros negros, y la comida y el idioma yiddish con los que ahora se asocia a la mayoría judía, en diversas partes del Viejo Mundo florecieron comunidades de dicha fe con rasgos faciales idénticos a los de sus vecinos chinos, indianos o negros.

Moisés y los israelitas que él trajo a colonizar Palestina provinieron del noreste africano, donde la mayoría eran esclavos de los egipcios. Muchos de los primeros hebreos tuvieron la piel oscura. El rey Salomón se casó con una reina de Etiopía con quien tuvo descendencia negra. Aún en esta nación del cuerno de África se reivindica esa herencia y allí se asienta una de las primeras iglesias, la misma que jura poseer el Arca de la Alianza del templo de Jerusalén.

Los judíos de la antigüedad se establecieron también en Yemen y el norte y este africanos. Hace más de 2.500 años atrás en Egipto cerca a Sudán había un antiguo fortín y templo israelitas en la isla de Elefantina en el Nilo, por donde algunos creen que puede haber pasado dicha arca escapándose de la destrucción del Templo de Salomón.

Yemen llegó a tener una próspera colonia hebrea y en algún momento de su historia esta tuvo un rey judío. Una de las últimas comunidades judías en haber sido reconocidas como tales y conducidas a establecerse en Israel son los falashas (negros etíopes) que practicaban algunos rituales hebraicos.

Más extraordinario es el caso de los lembas quienes viven en la frontera entre Suráfrica y Zimbabue, los mismos que tienen totalmente rasgos bantúes con la nariz chata y los labios gruesos, algo diferente a los etíopes de caras ovaladas y narices blancoides.

Pese a encontrarse en la punta más al sur del Viejo Mundo y a miles de kilómetros del resto de semitas, los lembas mantienen la tradición de que ellos eran judíos que hace 2 ½ milenios pasaron por Yemen para embarcarse hacia el océano Indico hasta llegar al sur africano.

Los 70 mil lembas mantienen varios rituales hebraicos. No comen puerco pero sí carne especialmente sacrificada, no se casan con otras etnias, creen en un solo dios y usan la estrella de David. En su región se destacan por su artesanía, metalurgia, creencias y música que muestran herencias semitas. Los análisis del DNA confirman ese ancestro mientras que los de su élite sacerdotal (Bubas) coinciden con la de los israelitas (Cohanitas). El profesor Tudor Partiff asegura que ellos llevaron a dicha región el arca de los mandamientos.