México,(PL).- Como una gran pérdida para México califican la muerte del escritor Carlos Fuentes, Premio Cervantes 1987 y uno de los autores más conocidos de finales del siglo XX, quien falleció hoy a los 83 años en esta capital. Lamento profundamente el fallecimiento de Carlos Fuentes, escritor y mexicano universal, escribió el presidente Felipe Calderón en su cuenta de Twitter.

El autor de más de 20 novelas como La muerte de Artemio Cruz, La región más transparente, Aura, Gringo viejo, era una voz crítica, la cual supo ejercer durante toda su vida, refieren las primeras reacciones de los intelectuales mexicanos tras conocer las noticia del deceso. Fuentes falleció esta tarde en el Hospital Ángeles del Pedregal (sur de la Ciudad de México), confirmó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

Otros reconocimientos de los que fue acreedor son Premio Mazatlán de Literatura por Tiempo mexicano (1972); Premio Xavier Villaurrutia (1976) y Premio Rómulo Gallegos por Terra Nostra (1977); Premio Internacional Alfonso Reyes (1979); Premio Nacional de Literatura de México (1984). También fue merecedor del Premio Príncipe de Asturias (1994) y Medalla Picasso de la Unesco (1994).

De padres mexicanos, Fuentes nació en Panamá el 11 de noviembre de 1928. Según trascendió, el creador tenía un magnífico estado de ánimo y hablaba de proyectos inmediatos. A principios de mayo estuvo en la feria del libro en Buenos Aires y había entregado una nueva novela a la editorial. Apenas ayer recibió un doctorado honoris causa de una universidad española.

En su última entrevista, difundida este lunes, confesó”mi sistema de juventud es trabajar mucho, tener siempre un proyecto pendiente. Ahora he terminado un libro, Federico en su balcón, pero ya tengo uno nuevo, El baile del centenario, que empiezo a escribirlo el lunes en México”.

Pero “la muerte espera al más valiente, al más rico, al más bello (…) iguala al más cobarde, al más pobre, al más feo, no en el simple hecho de morir, ni siquiera en la conciencia de la muerte, sino en la ignorancia de la muerte. Sabemos que un día vendrá, pero nunca sabemos lo que es”, dijo alguna vez.