Los profesores abanderados por dirigentes del Partido Obrero Revolucionario (POR), en el occidente y Acción Democrática Nacionalista (ADN) y Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) en el oriente, se encuentran en las calles tras rechazar el incremento salarial ofertado por el Estado.

Los sindicalistas trotskistas de La Paz, exigen para los maestros, el nivel salarial planteado por la Central Obrera Boliviana, para los obreros de todo el país, en tanto que los profesores del oriente, proponen un salario básico de 4.000 bolivianos, según expresión del dirigente Saúl Azcárraga.

Tiene que haber mucha diferencia entre lo que exigen los maestros y los obreros. Estos últimos, junto a los empleados del Estado y de las empresas privadas, trabajan un mínimo de 48 horas semanales, muy distantes a las 14 horas trabajadas efectivamente en aula por los maestros.

Los profesores, dedican tres mañanas y media a dictar clases, en tanto que una mañana y media, están destinados a los profesores de educación física, música, religión y técnica vocacional. No es pues coherente, exigir Bs. 4000 como salario básico para este sector privilegiado.

Azcárraga, dice que el salario exigido, les permitirá una vida muelle, sin tener que ir a colegios particulares para mejorar su economía. Si los maestros quieren mejorar sus salarios, tendrían que plantear la reposición de la enseñanza de mañana y tarde. Sólo así tendrán el respaldo popular.

La preparación de los maestros es deficiente en Latinoamérica y podríamos señalar que porcentualmente pésima en nuestro país, donde los estudiantes fracasan en sus intentos de ingresar a las universidades o lo hacen con bajas calificaciones.

Estadísticas que se divulgan, sostienen que sólo 27% de adolescentes en edad universitaria, logran acceder a esos centros frente al 69% en países industrializados o del primer mundo. Sólo 20% de jóvenes brasileños, 24% de mexicanos, 25% colombianos, 31% peruanos, 40% venezolanos, 42% chilenos y 60% argentinos ingresan a las universidades. En Bolivia ese porcentaje es mucho menor. ¿La culpa? ¡De los profesores! Por la mala calidad de su educación primaria y secundaria.

Según se dice en el libro Basta de mentiras de Andrés Oppenheimer, los niños asiáticos, no son más inteligentes que los del resto del mundo, por su tradición milenaria, sino porque dedican más tiempo a los estudios y tienen menos vacaciones.

Y hace comparaciones, Japón tiene un año escolar de 243 días, Corea del Sur 220, Israel 216, Holanda y Tailandia 200 y Estados Unidos 180.

En América Latina, incluyendo huelgas, feriados, puentes y otros promocionados por los maestros, apenas se llega a un promedio de 160 días. El año escolar en Uruguay es de 155 días, Argentina 180, Chile 190, Brasil y México 200 días. Bolivia tiene 200 días, pero son de medio tiempo. La educación está pues muy mala en nuestro Estado Plurinacional.

No vamos a compararnos con los chinos, pero sus hijos, comienzan estudios a las 7.30 de la mañana y los terminan a las 3.30 de la tarde. Luego asisten a clases especiales y no porque estén retrasados en sus notas, sino porque mayoritariamente manifiestan que es para tener mejor preparación al momento de aspirar a las universidades.

¿Los salarios son el problema? ¿Deben ganar más los maestros?, claro que sí, los profesores deben ganar más, pero también deben estar mejor preparados. Hay países donde los profesores tienen que tener maestrías para enseñar en primer grado y licenciatura para enseñar en jardín de infantes.

Al contrario de nuestra Bolivia, existen otros países donde las horas de trabajo de los maestros se están incrementando, porque es la única forma de promocionar el progreso. Nuestros profesores, quieren trabajar cada día menos; están a contramano.

Hay naciones donde los maestros tienen que concursar para ganarse un puesto de trabajo y aún así su empleo no está garantizado de por vida, pues son evaluados a fin de año y según su desempeño, bueno o malo reciben incrementos, o estos quedan estancados y en el peor de los casos, son despedidos.

¿Necesitamos una pronta revisión en el desempeño de los maestros para que éstos merezcan o no incrementos salariales? Claro que sí. Bolivia no se embarcará en el progreso, mientras los maestros no mejoren su calidad de enseñanza y por el contrario promocionen huelgas anuales que nos hunden culturalmente y provocan que los estudiantes sean aplazados a la hora de ingresar a las universidades.