El pasado jueves 10 de mayo, la enfermera Leonor Boyán fue golpeada y denigrada durante dos horas en las celdas de la Policía Técnica Judical (PTJ) de La Paz, acusada de agredir físicamente a una autoridad del Ministerio de Gobierno. Boyán tuvo que ser internada en una clínica y actualmente sufre estrés post-traumático. La Defensoría del Pueblo investiga el caso, que constituiría una “gravísima violación de los derechos humanos”.

El 10 de mayo, el viceministro de Régimen Interior Jorge Pérez fue herido en la cabeza con un objeto contundente durante un enfrentamiento entre estudiantes de las universidades Mayor de San Andrés y Pública de El Alto con policías en la avenida 16 de Julio de la ciudad de La Paz.

“La manifestación era insostenible, meconstituí en el lugar, cuando llegué la Policía ya tuvo que actuar porque definitivamente el acto de hostilidad y la agresión de algunos manifestantes eran insostenibles. Tratando de evitar un enfrentamiento caminé en dirección hacia ellos (los estudiantes), me encontré con el coronel Aracena, me estaba prestando a organizar mi caminata, cuando empezaron a lanzar objetos contundentes, los mismos que llegaron en la humanidad de varios policías y también me llegó a mí en la parte izquierda de la parte de atrás de mi cabeza”, relató la autoridad.

Pérez aseguró que el objeto contundente (un pedazo de mosaico de loza cortado en forma de triángulo) le impactó y le ocasionó un profundo dolor, por lo que fue evacuado hacia el Comando Departamental de la Policía, donde recibió atención médica de emergencia. “Me pusieron un analgésico, un antiinflamatorio, que me hizo mucho bien, posteriormente salí del Comando a la Clínica Copacabana, donde me hicieron una evaluación, tengo una pequeña contusión, que a mi entender, no reviste un gran daño”, afirmó.

Efectivos de la institución del orden lograron aprehender a una persona de sexo femenino, la enfermera Leonor Boyán, quien sería la responsable de herir al Viceministro. Fue “jaloneada de los cabellos y pateada” por efectivos policiales; “yo ví cómo la arrastraron, torturaron y patearon, más no supe. Eso ocurrió a las 15:15 horas. Los policías quisieron que ella se inculpe del golpe al señor Jorge Pérez, pero nunca sucedió eso”, declaró Paulina Zambrana, una de sus compañeras, al Canal 36.

Una tarde de espanto

Leonor Boyán (35), enfermera auxiliar del Instituto Nacional del Tórax, vivió las 48 horas más dramáticas de su vida. El 10 de mayo fue víctima de una agresión de la policía, en circunstancias aún no esclarecidas, y el viernes debía asistir a la toma de nombre de la promoción del colegio donde estudia su hijo. Estas dos jornadas de espanto quedaron grabadas en la retina de esta trabajadora de Salud, ahora con un horizonte y un futuro incierto.

Erbol visitó a Boyán su lecho de enferma en el hospital del Tórax de la ciudad de La Paz, para conocer qué sucedió en aquel aciago jueves cuando tuvo al frente a “hombres de verde” que cortaron abruptamente sus sueños. Con los ojosos llorosos, profundamente cansada y con las venas abiertas para recibir el suero, Leonor reconstruyó ese momento dramático que nadie quisiera vivirlo en carne propia.

“Quiero hacer conocer a todo el pueblo que fui golpeada y agredida, en medio de gasificaciones en la plaza del Estudiante (inmediaciones del céntrico paseo de El Prado de La Paz). Me confundieron, me agarraron y me llevaron a la PTJ, adentro fui maltratada y me golpearon. También fui verbalmente maltratada, con adjetivos que soy una perra de mierda, (de) puta me trataron. No tuvieron compasión de mí. Después de eso me puse muy mal, hice mucha fuerza y también me golpearon, porque me quisieron sacar fotos y todo, como si yo fuese una delincuente. Me acusaron que yo hubiese golpeado con una piedra al Viceministro (Jorge Pérez). Entonces me tuve que inventar que estaba embarazada, porque era mucho el maltrato”.

Erbol le preguntó: ¿Usted arrojó la piedra de lo que denuncia el Viceministro? “Yo estaba buscando a mis amigas y compañeras que nos habíamos dispersado por el gas. Teníamos que reunirnos en la parte de arriba del Ministerio”, respondió la víctima.

“Luego de golpearme me dolía todo y cuando me estaban sacando en brazos, otro uniformado de afuera me agarró de mis cabellos, me arrastró y me golpeó indicando que cómo me van a sacar todavía en brazos, si había golpeado con una piedra al Viceministro”.

“Los policías (…) me trataron muy mal. Estaba como una media hora con los dolores que me estaba retorciendo; estaba casi como dos horas en lugar, luego me trajeron al hospital porque les dije que quiero ir al médico, luego me internaron”, relató la víctima. Tuvo que invocar que estaba embarazada para que dejaran de golpearla y agredirla.

La doctora Heidy Pinilla del Hospital de Clínicas, quien estaba a cargo de la paciente, informó a Erbol que tenía politraumatismo con trauma abdominal, toráxico y facial; además, sufría de insuficiencia renal por los golpes recibidos en su cuerpo. Después de la valoración de los profesionales médicos de ese hospital, la enfermera fue transferida a la Unidad de Terapia Intensiva del Instituto Nacional del Tórax.

El médico de turno Carlo Vercosa señaló que la paciente presenta un cuadro psíquico de estrés post-traumático, que se produce por una situación severa y que físicamente está bajo el diagnóstico de insuficiencia renal aguda secundaria a una rabdomiolisis, que es un trastorno producido por diferentes circunstancias.

Sin embargo, la paciente manifestó que el viceministro de Régimen Interior Jorge Pérez, junto a un fiscal, la visitó aproximadamente a la 01.30 de la madrugada de este sábado, y le pidió que no magnificara el hecho. “Me dijeron que no haga problemas, pero aquí nadie está mintiendo”, se quejó entre lágrimas.

El viceministro Pérez, en declaraciones al canal gubernamental, señaló que “no hubo golpes, sino forcejeos” entre la enfermera Boyan los policías que intentaban fotografiarla. La autoridad inició un proceso judicial contra la presunta autora de la agresión, por lo que los dirigentes buscan asesoramiento legal para asumir la defensa de Boyan.

La Defensoría investiga

La familia de Boyán, de escasos recursos, condenó la actitud desalmada de uniformados que no respetaron su honra y su dignidad de mujer, y pidió que se haga justicia.

El jefe Nacional de Conflictos de la Defensoría del Pueblo Gregorio Lanza informó a Erbol que se inició el proceso de indagación del caso de la enfermera Boyán, quien se encuentra en terapia intensiva, luego de sufrir la agresión de efectivos de la Policía.

“Se trataría de una gravísima violación de los derechos humanos, cabe preguntarse y eso también deben hacerse las autoridades del Ejecutivo, especialmente los del Ministerio de Gobierno que deben responder a las tremendas dudas que existe, ¿ha sido una orden de ese nivel o de dónde ha salido?, ¿es un caso que corresponde a una agresión de efectivos del orden o de agentes?”, cuestionó Lanza.

La presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) Yolanda Herrera, tras la visita a Boyán, muy consternada, señaló que se solicitó una explicación del “extremo de violencia que se ha generado en esta persona, una madre soltera y con un hijo que ha sido golpeada y por esa consecuencia está en terapia intensiva. El ámbito físico es lo que podemos esperar, pero psicológicamente está destrozada y atemorizada”.

“Una mujer y madre fue golpeada y está en terapia intensiva que psicológicamente está muy grave y pedimos a las autoridades del gobierno no presionarla, pero es muy grave lo que ha sucedido. Nadie puede ser sometido a golpes para que se incrimine, pero lo que sí ha sufrido son vejámenes”, deploró.

El ministro de Gobierno Carlos Romero manifestó que “es uno de los casos más sorprendentes de sobreactuación que se ha visto en los últimos tiempos” que ha sido inventado por la prensa, según informa Oxigeno.

“Es un gran teatro; ella ha sido atendida por los mismos policías, se la ha llevado a una clínica privada donde recibió todas las atenciones después que ha sido la agresora de una autoridad de Gobierno. Ha mentido, dijo que estaba embarazada y resulta que no, todo es un gran teatro”, señaló.

* Fuente: http://www.erbol.com.bo/