Allá por el siglo XVIII un astrónomo inglés llamado Nevil Maskelyne contribuyó a establecer el Meridiano de Greenwich, al que nos acogemos hoy para medir el tiempo. El GMT (Greenwich Mean Time) se basa en el paso del Sol sobre el meridiano cero en el Parque del mismo nombre que se encuentra en el sureste de Londres. Pero resulta que para muchos investigadores nuestro planeta no es un “cronómetro” del todo confiable, por lo que consideran, es mejor fiarse de los átomos, mucho más exactos.

Fue precisamente después que se crearon los relojes atómicos que comenzaron las desavenencias entre la comunidad científica, mientras que unos quieren decirle adiós al horario de Greenwich otros desean con fervor decirle bienvenido al reloj átomico como único regidor de nuestras vidas.

Durante las últimas cuatro décadas, en 24 ocasiones los científicos añaden un segundo a los relojes nucleares para que mantengan el mismo ritmo de la rotación de la Tierra, a esto es lo que se denomina segundo intercalar. Aunque en la más reciente reunión de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UTI), organismo especializado de las Naciones Unidas, se intentó defender esa medida, los expertos presentes allí no lograron ponerse de acuerdo. Un grupo de 13 naciones entre las que están Francia, Italia, Alemania y Estados Unidos, son partidarias de abandonar el segundo intercalar, el Reino Unido, Canadá y China quieren preservarlo.

¿Pero por qué tanto problema por un simple segundo? Con respecto a ese embrollo, Vadim Nozdrin, asesor de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UTI), explicó que por Greenwich se miden una de las tres escalas de tiempo que se utiliza en el mundo como línea internacional de cambio de fecha. Los especialistas en eso de medir y calcular el tiempo como Nozdrin lo llaman UT1 en lugar de GMT.

Sin embargo, existe otra escala astronómica llamado Tiempo Atómico Internacional (TAI) que no se encuentra ligado con un fenómeno astronómico, sino que constituye un estándar atómico de alta precisión. En este caso, el cálculo de un intervalo de tiempo es determinado por un fenómeno físico. Hay unos 400 relojes atómicos localizados en unos 50 países cuyas mediciones son recolectadas, procesadas, intercambiadas y enviadas al Bureau Internacional de Pesos y Medidas (BIPM), declaró Nozdrin a un servicio de noticas.

Dicho organismo se encuentra en Paris, Francia, y tiene la misión de preservar el tiempo atómico. Como la rotación de la Tierra resulta “inexacta!”, pero los cambios en los átomos son precisos, hay diferencias entre el UT1- que es la forma principal del tiempo universal y conceptualmente es tiempo solar medio en la longitud de cero grado- y el TAI. Añade el experto que en 1972 ambas escalas trataron de ser unificadas, y así se creó el tiempo universal coordinado o UTC.

Debido a que la diferencia entre UT1 y TAI es más de un segundo, el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra puede ser cambiado añadiendo o quitando un segundo intercalar. Un grupo de expertos desea simplificar siglas y tiempo, mandar a UT1, UTC, TAI a los anales históricos y reducir la medición del tiempo solo a la escala atómica.

¿Por qué cambiar a relojes atómicos?

Sus defensores argumentan que son de mayor utilidad en la vida moderna, pues se encuentran en los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés) con que hoy cuentan los automóviles, aviones, barcos, teléfonos celulares, etc, y permiten determinar su ubicación con una mayor exactitud.

Como también en las zonas horarias son importantes para las conexiones a Internet, los expertos señalan que se evitarían errores en la transferencia de datos. Sin embargo, los partidarios de mantener el uso horario actual, sostienen que no hay necesidad de complicar tanto las cosas. Los segundos parecen insignificantes, pero se acumulan y ese es uno de los puntos que más desagradan a quienes se oponen a darle la despedida al intercalar.

“Sin el segundo intercalar eventualmente perderemos la relación entre el tiempo y la experiencia diaria que tiene la gente del día y la noche”, consideró David Willetts, ministro de ciencia británico. Lo cierto es que un segundo ha generado por una década contradicciones entre los astrónomos, sin que hasta ahora hayan podido llegar a un acuerdo que, en teoría, debe hacerse por unanimidad.

Por lo pronto, en el “día a día” marcamos el tiempo por la rotación de la Tierra, sin que hasta ahora la diferencia de un segundo más o menos, al parecer, haga mella en nuestra vida.

* Periodista de Prensa Latina.

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Científicos evidencian lento movimiento del sol

El movimiento del Sol es más lento de lo que se creía y, al parecer, su interacción con el resto de la galaxia es más débil de lo imaginado hasta ahora. Expertos del Southwest Research Institute, de la Universidad de Texas, revelaron en la revista Science que el Sol es tan pausado que la presión del material alrededor de la heliosfera es 25% menor al que se creía. Debido a ello, esa presión resulta insuficiente para crear un arco de choque componente estructural que regula el flujo de rayos cósmicos de alta energía. Las conclusiones de este estudio se basan en las mediciones hechas por el Explorador de la Frontera Interestelar que produce imágenes de la interacción de partículas en el borde de nuestro sistema solar.