El Presidente Evo Morales dejó en suspenso un decreto rechazado por médicos y sanitarios y convocó a una cumbre nacional para resolver la crisis del sistema de salud pública, paralizado desde hace más de un mes por una huelga general indefinida. El gobierno intenta desactivar la inédita movilización nacional que protagonizarán la próxima semana los médicos, sanitarios, maestros, estudiantes e indígenas de la IX marcha.

El 28 de marzo, los profesionales del servicio de salud pública se declararon en huelga indefinida exigiendo la abrogación del decreto supremo 1126 que extiende la jornada laboral de médicos y sanitarios de seis a ocho horas diarias. Un día después se plegaron a la extrema medida los trabajadores sanitarios de todo el país.

Los huelguistas han ido radicalizando sus protestas; con el pasar de los días lograron la adhesión de otros sectores, como por ejemplo los docentes, administrativos y estudiantes de medicina de las universidades públicas, y posteriormente sellaron una alianza con los sindicatos de maestros urbanos que también se movilizan exigiendo mejoras salariares.

Los profesionales y trabajadores suspendieron los servicios de salud, instalaron piquetes de huelga en todo el país y desde esta semana masifican las marchas callejeras y los bloqueos de caminos en varias ciudades. El miércoles y jueves cientos de médicos, trabajadores y estudiantes de medicina bloquearon rutas troncales en las ciudades de Santa Cruz, Pando, El Alto, Oruro, Potosí y Tarija.

En Cochabamba cerraron la avenida Villazón y la carretera principal hacia el oriente; y en Santa Cruz bloquearon las rutas troncales hacia Trinidad y el occidente. En La Paz, docentes, estudiantes y salubristas se enfrentaron a efectivos de las fuerzas del orden, lanzándoles piedras, tomates, huevos, globos y jeringas con pintura, orín y químicos.

Este viernes estudiantes de la carrera de medicina de la Universidad Técnica de Oruro apedrearon el edificio de la Gobernación. En La Paz, universitarios de la UMSA desnudaron a dos policías infiltrados en el Hospital de Clínicas y los obligaron a caminar hasta el Parque Triangular, reportó la red Erbol. Los uniformados humillados portaban credenciales de prensa falsas. En Santa Cruz, el comandante del puesto policial de Cotoca Ronald Téllez fue secuestrado y golpeado “brutalmente” por los manifestantes, denunció el viceministro de Régimen Interior y Policía Jorge Pérez.

Por otro lado, la Quinta Conferencia Nacional de la Confederación de Universidades Bolivianas (CUB) celebrada este viernes en Cochabamba declaró paro nacional indefinido con movilizaciones callejeras desde el lunes próximo con el fin de obligar al gobierno a abrogar el decreto 1126.

“A partir del día lunes habrá un paro movilizado de todo el sistema y el miércoles la movilización tomará cuerpo con las demandas de la COB”, confirmó el rector de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) Lucio Gonzáles; no descartó iniciar una marcha hacia la ciudad de La Paz en caso de que el Ejecutivo no anule la norma.

La CUB concretará una alianza con la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB), que también convocó a un paro de 72 horas para el miércoles, jueves y viernes de la próxima semana, exigiendo un sueldo de 8.309 bolivianos y en rechazo al incremento salarial dispuesto por el gobierno de 23% al salario mínimo y 8% a la masa salarial.

Hay “una mano negra” que busca convulsionar al país para desestabilizar al gobierno, denunció esta mañana el viceministro Pérez, tras acusar a políticos opositores del Movimiento sin Miedo (MSM) y Unidad Nacional (UN), y a los líderes indígenas Adolfo Chávez y Rafael Quispe de intentar desgastar y desestabilizar a la administración del Presidente Morales. (ABI)

Acorralado por las protestas sectoriales en curso, y temiendo que todas ellas confluyan en una sola movilización nacional desde la próxima semana, este viernes el Presidente Morales prefirió dejar en suspenso la aplicación del decreto 1126.

“Una de las conclusiones del encuentro (se refiere a la cumbre plurinacional de enero de este año en Cochabamba) fue la restitución de las ocho horas de trabajo en el sector público de salud; estaba convencido que esto era una solución para los sectores más necesitados de salud, pero siento que hay un grupo que no acepta estos profundos cambios para brindar mejor servicio de salud al pueblo boliviano”, lamentó el Presidente en una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno.

Morales anunció que convocará a una “cumbre nacional para una revolución profunda de la salud pública. Espero que todos los sectores sociales, autoridades electas y expertos de comunidad internacional participen para que todos apostemos por la salud y el pueblo boliviano sea el beneficiario y la salud sea un derecho humano”.

“La cumbre nacional no solo será para debatir de ocho horas de trabajo, que esta cumbre sea para cambiar totalmente la salud en Bolivia. Mientras se realice la cumbre, se suspende el decreto supremo 1126”, oficializó el Presidente, pero su anuncio no desactivó la movilización.

Los gremios del sector salud no pedimos la suspensión sino la abrogación del decreto 1126, razón por la cual mantendremos las medidas de presión, advirtieron los médicos de La Paz y los universitarios de Cochabamba y Santa Cruz, convencidos de que el gobierno solo intenta desmovilizarlos.