Los dirigentes de las Confederaciones de Maestros Urbanos y Rurales de Bolivia y representantes del gobierno del MAS conformarán una “comisión tripartita” para estudiar en un plazo no determinado la “progresiva” y selectiva nivelación de salarios de maestros urbanos y rurales que trabajan en las mismas condiciones. Los líderes del magisterio de La Paz, Cochabamba y Oruro se sienten traicionados y continúan en huelga de hambre dura. Los maestros de Santa Cruz y Potosí desconocieron el acuerdo y radicalizan las medidas de presión.

El 12 de abril se declararon en huelga de hambre seca (sin consumir agua ni alimentos) los dirigentes nacionales del magisterio urbano Federico Pinaya y Adrián Quelca, exigiendo al gobierno la inmediata nivelación de los sueldos que perciben maestros urbanos y rurales, en vista de que éstos últimos ganarían hasta 20% más.

“¡Nivelación o muerte!”, exclamó Pinaya al iniciar la huelga de hambre dura en un cubículo “tapiado”, dispuesto a ofrendar su vida en la lucha por una reivindicación legítima. Una veintena de maestros de todo el país se plegaron a la extrema medida cuatro días después, por instrucción de la Confederación del sector.

Sin embargo, al sexto día de ayuno, el 17 de abril Pinaya y Quelca se internaron en una clínica privada para salvar sus vidas, y allí mismo firmaron al día siguiente un acuerdo con representantes del gobierno, sin haber logrado su objetivo.

En el convenio suscrito el 18 de abril en la noche, los sindicalistas y representantes del gobierno acuerdan conformar una “comisión tripartita” integrada por el Poder Ejecutivo y las Confederaciones de maestros rurales y urbanos, encargada de “comenzar a evaluar el incremento de horas y la nivelación de salarios de los maestros que trabajan en fronteras y áreas alejadas en forma progresiva”, informó el viceministro de Educación Superior Armando Terrazas.

Sin definir fechas ni plazos, se acordó que la comisión analizará la distribución de cargos en todas las unidades educativas del país, con el fin de reordenar la asignación de ítems y horas de trabajo en áreas urbanas y provinciales, además de trabajar “en forma progresiva la nivelación de los salarios de los maestros urbanos que trabajan en las mismas condiciones que los rurales en fronteras y zonas alejadas”, dijo Terrazas.

¿Qué ganaron los maestros?

Los representantes de la Confederación, algunos muy vinculados al gobierno, convocaron a la huelga de hambre dura reivindicando la “nivelación salarial”, aunque su verdadero propósito fue desmarcar al magisterio de la lucha global por un salario de más de 8 mil bolivianos. Finalmente, la huelga de la burocracia estalinista concluyó “sin nivelación ni muerte”, ironizaron los dirigentes trotskistas de las Federaciones de maestros urbanos de La Paz, Oruro y Cochabamba.

Según los maestros trotskistas, el acuerdo firmado el miércoles por la burocracia constituye un retroceso con respecto al convenio de 2010 (que establecía fechas y porcentajes para iniciar la nivelación de salarios), ya que condiciona la nivelación salarial “a la conclusión que saque la Comisión Tripartita, sin establecer fechas ni porcentajes por los cuales se iniciaría el proceso de nivelación”. Además, el acuerdo “condiciona y enmarca la solución de los problemas a la implementación de la Ley 070, ignorando las resoluciones de las últimas Conferencias del Magisterio Urbano que rechazaron la Ley Siñani – Pérez”.

El acuerdo “plantea demagógicamente que los maestros de primaria accederían a 96 horas dependiendo esta nivelación del techo presupuestario y la malla curricular correspondiente, cuando sabemos que, de acuerdo a la malla curricular de primaria, un maestro de tercero a sexto máximo puede acceder a 80 horas. Con la redistribución de materias técnicas (a los maestros de) primero y segundo curso les han otorgado máximo 88 horas. Por lo anterior, es algo que no se cumplirá”, evalúa la Federación de Maestros Urbanos de La Paz.

A los maestros de primaria que trabajan hasta 120 horas en provincias y que ganan solo por 88 horas se les promete una nivelación progresiva que culminaría en 2014, en función al techo presupuestario. Se trata de una promesa a largo plazo que no se cumplirá, al igual que los convenios anteriores, porque no establece fecha concreta, aseguran los maestros de La Paz.

Además, “en provincias todos los maestros de secundaria por especialidad tienen más de 96 horas y en la mayoría de la ciudad ocurre lo mismo; por ello también es literatura que no significa conquista alguna para el magisterio”. El gobierno ratificó que no cubrirá el déficit histórico de ítems ni pagará la deuda histórica de ítems de nueva creación desde la presente gestión, sino que “poco a poco irá resolviendo en el futuro”; es decir que algunos maestros de provincias y de El Alto continuarán trabajando gratis.

Según los docentes paceños, lo anterior contradice la promesa de que los maestros de provincias que también dictan materias técnicas, por ser parte de la deuda histórica, tampoco podrán nivelarse a 96 horas en esta gestión. El gobierno solo se compromete a que en los nuevos ítems ya no se trabajará ad honorem.

Se acordó además una nivelación salarial de 72 a 80 horas para maestros de Educación Alternativa, pero la pregunta es ¿qué ocurrirá con los que tienen más horas? La nivelación salarial progresiva abarcaría al 100% de los maestros de Educación Especial en un futuro no concreto, y previa auditoría y verificación de la función docente en ambos casos.

Por otro lado, el gobierno reiteró que se repondría el pago del Bono de Frontera, previo cumplimiento de normas y después de una determinada certificación, sin establecer fecha de materialización. “Esta promesa se viene escuchando desde la gestión 2008. No es necesario trámite alguno, el Ministerio de Educación sabe qué Unidades Educativas están cerca de la frontera y por tanto debiera reponer este bono inmediatamente”, afirma la Federación de maestros de La Paz.

En cuanto al Bono de Zona, se plantea la rezonificación y reglamentación para el pago del beneficio. Sin embargo, el peligro es que “la rezonificación puede ratificar el Bono de Zona, pero también puede anularlo por crecimiento de la población, la apertura de carreteras y acceso a servicios básicos. Así, en vez de resolver el problema puede terminar quitando el Bono de Zona a otras Unidades Educativas”, advierten los dirigentes paceños.

Respecto a los otros bonos mencionados en el acuerdo, se logró un pequeño incremento del bono anual a la permanencia de 845 a 943 bolivianos, casi proporcional al 7% que se aumentará a los otros bonos.

En el tema de la seguridad social, el acuerdo dice que la jubilación no es obligatoria y que más bien se ayudará a los maestros a jubilarse. No se menciona la necesidad que tienen los maestros de contar con una renta igual a su salario como maestro activo.

En síntesis, el acuerdo suscrito por la burocracia sindical y el gobierno es “un saludo a la bandera”, evalúan los maestros paceños.Los docentes que se plegaron a la huelga por instrucción de la Confederación se sienten traicionados, y continúan ayunando “tapiados”, entre ellos Miguel Lora en Cochabamba y Vilma Plata en La Paz.

Los maestros urbanos de Santa Cruz también desconocieron el acuerdo firmado por sus dirigentes, decidieron continuar con las medidas de presión y confirmaron el paro de 48 horas el jueves y viernes.