Los flujos de cartera de corto plazo hacia los países de América Latina y el Caribe (ALC) se dispararon en los primeros meses de 2012 y las inversiones de fondos mutuos en los siete países más grandes de la región aumentaron ocho veces en enero y febrero, revela el Banco Mundial en su informe “Latinoamérica hace frente a la volatilidad, el lado oscuro de la globalización”.

Las mejoras significativas en el sistema de protección macro-financiero de ALC implican que ahora es menos probable que los choques provengan de debilidades en la política macroeconómica interna, pero es más probable que se deriven del frente externo o de las nuevas dinámicas del sistema financiero, como por ejemplo la creciente importancia de los administradores de activos, advierte el informe semestral de la Oficina del economista en jefe del Banco Mundial para ALC.

Según el BM, en el núcleo del nuevo mundo financieramente globalizado se registra una transición desde sistemas financieros basados en la banca hacia otros más completos e interconectados, como por ejemplo los mercados de capital y los inversionistas institucionales (fondos mutuos, hedge funds, etc.).

En el pasado los bancos interactuaban directamente con los prestatarios y prestamistas, pero ahora los mercados de capital y los inversionistas institucionales juegan un rol más importante. Además, se incrementó el número y la sofisticación de los participantes en el proceso de intermediación de ahorros y asignación de créditos, tales como analistas y asesores financieros, administradoras de activos, agencias de calificación y garantes.

El BM destaca en primer lugar la mayor importancia de los fondos mutuos y los flujos internacionales de capital intermediados por ellos. Por ejemplo, durante las últimas dos décadas el total de activos de fondos mutuos de renta variable especializados en invertir en países emergentes (fondos globales emergentes) aumentó de aproximadamente 10 mil millones de dólares a mediados de 1996 hasta cerca de 150 mil millones de dólares a finales de 2011.

En segundo lugar, los flujos de cartera generados por fondos mutuos son representativos de la dinámica de la totalidad de flujos brutos de cartera de inversionistas extranjeros en términos más generales. La magnitud de estos flujos es tal que si Vanguard, una de muchas compañías internacionales administradoras de activos, decidiese mover el 1% de sus fondos mutuos a Colombia, esto representaría un ingreso de capital equivalente al 6% en el producto interno bruto de ese país, precisa el informe.

En efecto, asegura el BM, existe una fuerte correlación positiva entre las inversiones de estos fondos y los flujos agregados de cartera por extranjeros entre las economías emergentes. En un contexto de incertidumbre generalizada y floja recuperación de los países desarrollados, las tasas de interés bajas y el resurgimiento de la “búsqueda por rendimiento” de parte de los inversores han contribuido a que los mercados emergentes en general experimentaran un fuerte incremento de las entradas de capitales a partir de enero de 2012.

Según el BM, la evidencia observada en los flujos de los fondos de inversión en el primer trimestre de este año apunta a un aumento significativo en los flujos de cartera hacia los mercados de ALC en particular. La región ha crecido por más de una década y es una opción atractiva para los inversores extranjeros. El actual pronóstico de crecimiento para la región oscila entre 3,5 y 4% para 2012 y 2013, más elevado que en Europa Oriental y Asia Central, y similar al de Asia Oriental. Además, se espera que la tasa de inflación se mantenga, en promedio, en 6,25% este año. (1)

En los primeros meses de 2012, los flujos de cartera hacia la región se dispararon y las inversiones de fondos mutuos en los siete países más grandes de ALC —que descendieron abruptamente durante la segunda mitad de 2011— aumentaron ocho veces en enero y febrero de 2012, comparado con el promedio mensual de comienzos del año pasado, resalta el informe semestral del BM.

Sin embargo, “la intermediación financiera internacional se ha inclinado hacia un comportamiento de manada centrado en el corto plazo, donde la capacidad de retirarse rápidamente predomina por sobre un análisis paciente de las perspectivas a largo plazo”. En ese escenario, incluso los países bien administrados con un sólido paquete de políticas son tan vulnerables como cualquier otro a los caprichos de los inversores.

“El problema es que este tipo de flujos de capital basados en el mercado, a diferencia de aquel basado en el sistema bancario, no ayuda a la estabilidad financiera —como muchos esperaban en un principio. Al contrario, los actuales flujos de cartera que entran y salen de economías emergentes (llamados capitales golondrina durante la crisis mexicana) tienden a ser pro cíclicos y parecen responder cada vez más a factores globales que a factores específicos del país,” explica el economista en jefe del BM para la región Augusto de la Torre.

En resumen, los países de ALC se enfrentan a un nuevo panorama mundial de volatilidad persistente, derivado, entre otras cosas, de una amplia fluctuación en flujos de capital que buscan ganancias fáciles y se preocupan poco por el largo plazo, advierte el informe del BM.

Este fenómeno seguramente añadirá tensiones en el manejo de políticas económica en ALC, especialmente en economías donde el sobrecalentamiento económico empieza a ser una amenaza. Las grandes entradas de capital podrían estimular el crecimiento del crédito y llevar a excesos financieros, así como al surgimiento de burbujas a lo largo del camino. (2)

La vulnerabilidad de los países de ALC

Dado que la turbulencia financiera global ocupa un lugar destacado en el presente, una pregunta clave para los países globalizados en ALC es si están en capacidad de evitar el patrón de bonanzas/recesiones provocado por los choques externos que se ha repetido en la historia de la región, señala el informe semestral de la Oficina del economista en jefe del Banco Mundial para ALC.

El informe evalúa la vulnerabilidad de los países de la región a tres tipos de impactos externos: 1. Una desaceleración en Europa y una lenta recuperación en EE.UU.; 2. Una baja en el crecimiento chino y/o un descenso en el precio de las materias primas; y 3. Un aumento de la aversión al riesgo en los mercados financieros internacionales.

“Varios países de América Latina son vulnerables tanto a una desaceleración de EE.UU., Europa y China, como a una reducción en el precio de las materias primas y en las inversiones. Sin embargo, y gracias a que los diseñadores de políticas de estos países tienen espacio de maniobra, el nivel de vulnerabilidad sigue siendo bajo”, asegura el BM,

De hecho, países como Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú y Uruguay están muy expuestos a impactos externos y sin embargo muestran una vulnerabilidad relativamente baja gracias a que cuentan con amplias reservas externas y tasas de cambio flexibles que ayudan a absorber choques. También son capaces de responder desde varios frentes, incluyendo el fiscal, monetario y macroprudencial. (3)

Por otro lado, existen países como Venezuela y Ecuador expuestos más que nada a las fluctuaciones en el precio del petróleo. La mayoría de países angloparlantes del Caribe están altamente expuestos a la volatilidad externa y son altamente vulnerables, ya que su espacio de maniobra está severamente limitado por el tamaño y apertura de los países al igual que sus altos niveles de deuda.

Los demás países de ALC se ubican en un lugar intermedio, con un nivel de exposición a fluctuaciones externas significativo y vulnerabilidad moderada. Para estos países, cualquier pequeña mejora en sus políticas monetaria, fiscal y macroprudencial puede acarrear grandes beneficios en términos de una menor vulnerabilidad, plantea el informe del BM.

Nota:

1. En cuanto al crecimiento del PIB en el período 2003-2011, los países de ALC se agrupan en tres grandes grupos, según el reporte semestral de septiembre de 2011 “Crecimiento a Largo Plazo de América Latina y el Caribe: ¿Hecho en China?”: 1. Los países de alto crecimiento representan alrededor del 71% del PIB regional: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay, Panamá y República Dominicana. 2. Los países de crecimiento intermedio son principalmente los centroamericanos y Ecuador. 3. Los países de bajo crecimiento representan alrededor del 22% del PIB de la región e incluyen a las naciones angloparlantes del Caribe, El Salvador, México y Venezuela.

2. Estas preocupaciones son particularmente importantes en países con monedas especialmente fuertes, como Brasil, Colombia y Uruguay, a diferencia de ejemplos como México, donde la moneda parece estar infravalorada.

3.Se refiere a medidas diseñadas para aminorar fluctuaciones financieras excesivas y aumentar la resistencia de los sistemas financieros ante ellas, las cuales cobraron impulso luego de la crisis de 2008/09. Instrumentos de políticas macroprudenciales incluyen requisitos de liquidez, relación préstamo a valor de propiedad ajustada al ciclo, e impuestos a las oleadas de flujos de capital a corto plazo.

Más información: www.bancomundial.org/alc