En una relación presentada a la Humanitarian action for children 2012, la organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha calculado que para salvar cien millones de niños del hambre y de las enfermedades, son necesarios más de mil millones de dólares.

En este informe se hace mención al hecho de que cada seis segundos en el mundo muere un niño de hambre. Sucede en el Cuerno de Africa, una de las regiones más pobres del universo donde el hambre es una amenaza constante, sobre todo en la parte sur de Etiopia. También Somalia es un país que necesita ser ayudado: por falta de agua han muerto 13 millones de seres humanos y miles de cabezas de ganado. En la región pakistana de Panyab las inundaciones están al orden del día, durante el pasado verano el río Indo ha salido de su cauce por la fuertes lluvias inundando enteros pueblos. Medio millón de niños han sido salvados del desnutrimiento y del espectro del hambre y seis millones han sido vacunados contro la poliomelites porque en esa área del continente esta terrible enfermedad infantil hace estragos.

En Corea del Norte la niñez padece hambre desde hacen muchos años y Sudán del Sur, que finalmente ha podido independizarse de Jartum, está lacerado por las guerras tribiales. Más de medio millón de personas han sido involucradas en enfrentamientos a lo largo de la línea fronteriza con la parte Norte del país.

Otra plaga del Continente Negro es la República Democrática del Congo, de modo particular la parte septentrional y oriental del país. La relación de UNICEF explica que el decenal conflicto militar ha provocado en los últimos meses la migración de casi dos millones de personas, la mitad son menores de edad y otros dos millones no frecuentan ni escuelas ni institutos de enseñanza y el riesgo es que puedan ser victimas de estupros por parte de soldados que infestan esas zonas desgracidas. En los primeros meses del pasado año, quince mil niños han sido hospitalizados despuès de haber sufrido violencias sexuales.

Podemos citar también a la República de Yemen, ensangrentada por una “primavera” que se ha convertido en una feroz guerra civil o la Costa de Marfil obligados a vivir en los campamentos de refugiados después de la violencia estallada a raíz de las elecciones del año 2010 y es imposible olvidarse de los niños sobrevivientes del terremoto de Haiti que están en peligro de ser contagiados por brotes de cólera.

El problema es que sólamente una parte de los mil millones de dólares que la organización de UNICEF destinará llegarán a destinación ya sea por motivos burocráticos, logísticos, militares o de otra índole y que sólo una parte de estos cien millones de niños podrán ser salvados del hambre y de las enfermedades. Es muy triste que esto ocurra porque los niños representan el futuro de la humanidad y del mundo.