Después de que la firma estadounidenseGaffney, Cline & Associates confirmara la conectividad entre Margarita y Huacaya, no sería irracional que Bolivia incorporare en su agenda energética, la posible explotación de campos transfronterizos, como podría ser el caso de San Alberto y Macueta 1001, pozo ubicado al extremo norte de Salta en Argentina, y definirsi Bolivia debe optar, en casos concretos, por la alternativa de la unitización.

Según Fabio Barbosa, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, la “unitización” permite explotar concertadamente un yacimiento que pasa por ambos lados de la frontera como una sola unidad, a cargo de una sola empresa operadora, para evitar la competencia que dañaría la presión del yacimiento de hidrocarburos si distintas compañías extrajeran el crudo por separado.Sin embargo, también señala que la “unitización” o explotación conjunta implica la reforma a aquellos textos constitucionales que consagran la exclusividad del Estado, en la propiedad y la explotación de los recursos hidrocarburíferos, asegurando que en este marco, dicha propuesta podría ser utilizada “como otro flanco para forzar la apertura del sector energético a la inversión privada nacional o extranjera”.Plantea que para evitar esta situación, habría que examinar algunas experiencias internacionales, como el caso de Austria y la antigua Checoslovaquia, países que lo primero que hicieron, antes de consumar un “matrimonio ineludible” o “un matrimonio de conveniencia”, antes de modificar sus leyes fundamentales, fue realizar estudios concretos.Indica que ambas naciones acordaron formar una comisión técnica binacional, sin referirla a un área geográfica determinada, para definir cuáles y dónde se localizaban los yacimientos de petróleo y gas natural. Precisa que dicha comisión estaba dotada de autoridad para estimar la extensión y el volumen de los recursos in situ. Barbosa, citando a Javier Estrada, menciona el tratado firmado en 1962 entre la entonces República Federal Alemana y Holanda, en el que se creó una zona de desarrollo conjunto, pero dividida en subzonas, en las que cada país desarrolla sus recursos. “Un esquema así no requeriría de modificaciones a la Constitución”, subraya.En lo que a Bolivia respecta y de acuerdo a declaraciones formuladas hace un par de meses por el ex ministro de hidrocarburos, José Luis Gutiérrez, habría una posibilidad de conectividad entre el campo San Alberto y el pozo Macueta 1001, operado por Pan American Energy (PAE), la segunda productora de hidrocarburos de la Argentina, sin embargo, no habría estudios técnicos-por lo menos no públicos- al respecto.

Sin duda que para salir del terreno de las especulaciones, es imprescindible contar con estudios serios y actualizados al respecto y, al mismotiempo, con instancias propicias para discutir estos asuntos en forma técnica y políticamente responsable, en el marco de buenas relaciones de vecindad.