El gobernador de Puerto Rico Luis Fortuño oficializó el nombramiento de Héctor Pesquera, ex jefe del FBI de Miami y autor de la conspiración que llevo al arresto de los Cinco cubanos infiltrados en grupos terroristas de la Florida, como nuevo Superintendente de la policía puertorriqueña.

El policía Pesquera, con múltiples conexiones con la fauna terrorista cubanoamericana,es de origen puertorriqueño, oveja negra de una familia con profundas convicciones nacionalistas.

El ex oficial de contrainteligencia fue Jefe del FBI en Puerto Rico y ahí arregló la liberación de los terroristas miamenses involucrados en el caso del yate La Esperanza, entre los cuales se encontraba “Pepe” Hernández, actual jefe de la Fundación Nacional Cubano – Americana, que fueron arrestados por estar relacionados con un complot para asesinar el líder cubano Fidel Castro en Isla Margarita, Venezuela.

Pesquera fue director de la división de Miami del FBI hasta diciembre de 2003, y luego pasó de asesor de la Oficina del Alguacil del condado Broward (BSO), para la seguridad de los puertos y aeropuertos. Su jefe inmediato en el BSO Ken Jenne fue luego investigado por corrupción. Casualmente, Pesquera seguía en este puesto cuando Luis Posada Carriles entraba en el Santrina a territorio norteamericano, ilegalmente, sin la menor dificultad.

Pesquera es el mismo “SAC” (Special Agent in Charge) del FBI de Miami que; durante meses, supuestamente no sospechó de la presencia, a unos kilómetros de su oficina, de 14 de los 19 terroristas de Al-Qaeda que preparaban el atentado del 11 de septiembre… mientras perseguía, arrestaba y organizaba el juicio político y la condena de los cinco cubanos infiltrados en grupos extremistas miamenses que tan generosamente toleraba.

A solicitud del representante Lincoln Díaz-Balart, Héctor Pesquera orientó, organizó y realizó el arresto de los cinco cubanos, combatientes antiterroristas, que convirtió en espías por medio de un gran show mediático. Ordenó los malos tratos, la detención en celdas de castigo y el juicio amañado de los cinco patriotas cubanos que siguen secuestrados en territorio estadounidense.

Pesquera, quien fue jefe de la policía federal sucesivamente en Puerto Rico y en Miami, contó en varias oportunidades cómo había realizado el arresto y la investigación de los cinco cubanos infiltrados en las filas de grupos terroristas cubanoamericanos. El 12 de septiembre de 1998, después de pasarse la noche dirigiendo el operativo de sus agentes contra los antiterroristas cubanos, informó a Díaz-Balart, antes de notificar a la alta jerarquía del FBI, incluyendo al director Louis Freeh.

Para realizar esta operación altamente política, Díaz-Balart, Pesquera y la red CIA que los apoyaba habían forzado la mano a la Fiscal General Janet Reno y al conjunto de sus colaboradores que resistían a esta iniciativa directamente inspirada por los sectores más recalcitrantes de la mafia de Miami.

El 23 de junio de 2001, los hombres de Héctor Pesquera arrestaban en un centro comercial de Miami a José Guevara, un ex agente de los Servicios de Inteligencia venezolana. Conocido como activista anti Chávez, José Guevara trataba entonces, con su primo “Otoniel” Guevara, de recuperar millones de dólares chantajeando al ex jefe de la Inteligencia peruana Vladimiro Montesinos, entonces prófugo de la justicia de su país. En vez de arrestarlo por estafa, Pesquera manejó su liberación y participó en el reclamo de la recompensa por la captura de Montesinos… que fue finalmente denegada.

En otro episodio de este guión de película policíaca, José Guevara se apareció con seis cientos mil dólares, que los autores intelectuales del asesinato del fiscal Danilo Anderson pagaron en Miami para la ejecución del atentado terrorista ocurrido en Caracas.

Pesquera fue denunciado por haber participado en una reunión en Panamá en la que planeó el asesinato del fiscal venezolano Danilo Anderson, con la ahora prófuga Patricia Poleo y otros conspiradores. Otro detalle elocuente es que el hijo homónimo de Pesquera fue quien desapareció el expediente de Posada Carriles mientras se acercaba el juicio del terrorista internacional.

Al ser nombrado, Pesquera expresó que para combatir el crimen hay que ir a la raíz del problema. “Es con enorme sentido de compromiso que acepto este reto”, dijo.

Ya para el 26 de marzo, un portal de Internet en Miami dio a conocer que el Gobierno de Puerto Rico había escogido a Pesquera. El sitio de Internet precisaba: “La corrupción es tanta en la Isla del Encanto, que el Departamento de Justicia de Estados Unidos le pidió prestado al condado Miami-Dade a Pesquera, para que por todo un año restablezca la paz y la calma en esa pequeña isla”.

Gobernador fue cómplice en escándalo con congresista socio de Pesquera

Luis Guillermo Fortuño Burset, el gobernador de Puerto Rico que acaba de nombrar jefe de la policía de la isla al ex oficial FBI Héctor Pesquera, es el mismo que en 2010 ordenó la entrada de cientos de policías a la universidad de Puerto Rico, quienes cometieron numerosos actos violentos contra los estudiantes, desencadenando protestas. También fue involucrado en 2004 en un escándalo de corrupción con el ex congresista cubanoamericano Lincoln Díaz-Balart, socio del propio Pesquera.

Fortuño, jefe del Partido Nuevo Progresista (PNP) y miembro del Partido Republicano norteamericano, era Comisionado Residente en 2004 cuando realizó un viaje especial a la Florida, en compañía del senador puertorriqueño Jorge de Castro Font para entregar al congresista mafioso Lincoln Díaz-Balart “unos cheques” de contribuciones ilegales.

El hecho fue denunciado en 2008 por el propio Castro Font cuando fue arrestado por corrupción. “Luis y yo fuimos a Miami a llevarle unos chequecitosque nos entregaran unos amigos de Puerto Rico para dárselo a Lincoln Díaz Balart”, afirmó el senador durante una entrevista radial con la estación WKAQ.

Agentes del FBI y del Servicio de Rentas Internas de EE.UU. (IRS) allanaron la residencia y la oficina del Senado de Castro Font el 24 de agosto e incautaron documentos y armas, reportaba entonces el diario puertorriqueño Primera Hora. De Castro Font enfrentó luego 32 cargos federales de corrupción por presuntamente solicitar dinero para aprobar proyectos de ley. A pesar de las declaraciones de Castro Font, el FBI aparentemente no se interesó a Fortuño en este dossier.

Desde muchos años, el senador de Castro Font había estado vinculado a los emigrados cubanos de Puerto Rico además de mantener estrechas relacionescon cabecillas cubanoamericanas, entre los cuales los hermanos Diaz-Balart. Lincoln Diaz-Balart fue forzado a dimitir de la Cámara de Representantes por las numerosas sospechas de corrupción que circularon acerca de su persona. Entre otras cosas, se le acusaba de haber conseguido millones de dólares en fondos del gobierno federal a favor de contratistas de la defensa radicados en Miami-Dade, las firmas Locust USA y Mark Two Engineering.

Mala suerte: el también miembro del PNP de Fortuño, el senador Roberto Arango, fue entretanto obligado a renunciar tras exhibirse desnudo en Internet. Era el principal apoyo puertorriqueño de la congresista norteamericana Ileana Ros-Lehtinen, colega de Díaz-Balart.

Protesta en Puerto Rico

Pesquera arribó a San Juan, Puerto Rico, en un vuelo proveniente de Fort Lauderdale, siendo escoltado de inmediatoporagentes del FBI al Edificio Federal, su “alma mater”, en la calle Chardón, en Hato Rey, donde está la sede de la agencia federal. La Federación Universitaria Pro Independencia (FUPI) convocó a una manifestación contra el nombramiento de Pesquera como Superintendente de la Policía. La protesta tuvo lugar el 4 de abril en el Cuartel General de la policía de la isla, ubicado en la 601 de la Avenida F.D. Roosevelt en Hato Rey.

Los manifestantes reclamaron el retiro del nombramiento y justicia “ante todos los casos de terrorismo cometidos por el extremismo de derecha en Puerto Rico” y en la región latinoamericana. “La manifestación pretende denunciar la colaboración de Pesquera en crímenes internacionales y en crímenes contra la humanidad. También pretendemos denunciar como el gobierno pretende invisibilizar los actos de terrorismo cometidos por grupos de derecha en Puerto Rico y en la región”, dijo Luis J. Cintrón, Secretario Nacional de Comunicación de la FUPI.

Varios medios de comunicación de los Estados Unidos, principalmente de Washington DC, Nueva York y Miami, han vinculado a Pesquera con terroristas de extrema derecha. Trabajó en el FBI, destacándose en operaciones sucias contra Cuba. Manipuló en Puerto Rico el caso de La Esperanza, arreglando la liberación de todos los sicarios involucrados.

“En los años 1970 y 1980, el exilio cubano y sectores vinculados con el anexionismo perpetraron actos de terrorismo, segando la vida de jóvenes independentistas y socialistas. Tal fueron los casos de Carlos Muñíz Varela y Santiago Mari Pesquera, este último, hijo del fenecido independentista Juan Mari Bras”, señala el comunicado de la FUPI.

“Nosotros y nosotras no podemos recibir de brazos abiertos a alguien con el historial de Pesquera. Si el gobernador Fortuño desea proyectar tolerancia y respeto a la vida humana, debería retirar el nombramiento. No podemos tener un terrorista internacional a la cabeza de ninguna agencia del país. Por ello y para exigirle al gobierno que se esclarezcan los actos de terrorismo de derecha es que vamos a piquetear frente al Cuartel General de la Policía el miércoles”, añadió Cintrón.

El gobernador Fortuño defendi÷o el nombramiento de Pesquera y aseguró que las críticas al nominado son impulsadas “por el Granma News” de Cuba y “por el régimen castrista”. “La pregunta que yo le hago a usted y a todo al que le haya llegado esa información es a quién usted le va a creer, a Louis Freeh, el jefe del FBI de todos los Estados Unidos bajo Bill Clinton y George Bush, hijo, o al periódico, ya sea en inglés o en español, ya sea en internet o sea en papel, del Partido Comunista Cubano”, dijo Fortuño.

Entretanto, CyberNews dio a conocer que diferentes otros medios noticiosos en Estados Unidos tales como Miami New Times, publicaron trabajos que vinculan a Pesquera “con la planificación del asesinato del fiscal venezolano Danilo Andreson; con la destrucción del expediente en 2003 de Luis Posada Carriles y además con elementos de la mafia cubana en la Florida”.

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