La Semana Santa es un período de intensa actividad litúrgica que cada año conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Comienza el Domingo de Ramos, cuando se recuerda la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén con una multitud que lo aclamaba como el Hijo de Dios.

A diferencia de otros días, que cuentan con ceremonias singulares, el Lunes Santo continúa la celebración normal de la misa, que refleja el pasaje, en casa de Lázaro, donde su hermana María ungió los pies a Jesús y se los enjugó con su cabellera.

El Martes Santo, Jesús anticipa a sus discípulos la traición de Judas y las Negaciones de San Pedro; mientras el Miércoles Santo se reúne el Sanedrín, el tribunal religioso judío, para condenar a Jesús. La primera parte de la Semana Santa cristiana llega a su fin con la celebración del Miércoles Santo, ya que este día marca el final de la Cuaresma y el comienzo de la Pascua.

El Jueves Santo recoge lo acontecido en la Última Cena, cuando Jesús de Nazaret se reunió con sus apóstoles para compartir el pan y el vino antes de sufrir la traición, el arresto, el interrogatorio y su muerte.

El Viernes Santo es una de las principales celebraciones y se rememora la muerte de Jesús de Nazaret. Ese día la Iglesia Católica manda a sus fieles a guardar ayuno o bien abstinencia de carne, a fin de hacer propios el sufrimiento de Cristo, y de los pobres, los enfermos y aquellos con almas atribuladas.

El Sábado Santo, conocido también como Sábado de Gloria, es el tercer día del Triduo Pascual, que concluye con las segundas Vísperas del Domingo de Resurrección culminando así para los cristianos la Semana Santa.

Durante la Semana Santa ocurren numerosas muestras de religiosidad popular de todo el mundo. En América Latina sobresalen las procesiones y las celebraciones y donde abundan los alimentos tradicionales de cada región.

Este año, por ejemplo, México organizó una ruta hacia lugares como Chiapas y Michoacán, donde estuvo el cura Miguel Hidalgo, quien además de sacerdote, fue militar con un papel muy importante en la primera etapa de la Guerra de la Independencia. Durante el jolgorio, los mexicanos toman “romeritos”, hecho de una planta regional y cocido con una salsa a base de chile y otras especias.

En Perú gigantescas alfombras de flores son elaboradas para dar paso a la procesión del Viernes Santo y del Domingo de Resurrección. Además es tradición comer el ceviche, un plato frío a base de pescado crudo sazonado.

Durante estos días feriados, los venezolanos muestran su alto fervor religioso y entre sus platos típicos no falta el chigüire, un roedor que pesa unos sesenta kilos y que ellos preparan salado y seco aunque hoy existen otras variantes. Este año el Presidente Hugo Chávez decretó desde el lunes y hasta el viernes santo como festivo.

Uruguay celebra las fiestas de la Criolla del Prado en un parque de Montevideo, además de la semana de la Cerveza en Paysandú -al oeste- y el Festival del Reencuentro a orillas del Río Olimar.

Por otro lado se destaca la gastronomía típica de estas fechas:

En Argentina se consume sobre todo huevos y roscas de pascua con huevo duro -uno de los alimentos tradicionales de estas fechas en las que se realiza ayuno de carne- además de las empanadas de vigilia hechas con atún y los guisos de bacalao.

Ecuador tiene como plato tradicional la “fanesca”, una sopa de verdura, cereales y bacalao acompañada de un puré y dulce de higos con queso.

En República Dominicana son famosas las habichuelas con dulce a base de frijoles rojos, leche de coco, canela y batata acompañada de galletas y pasas. En Chile son típicas las empanadas de marisco con verduras y mermeladas de frutas o manzanas picadas. La chipa, una especie de panecillo de harina o maíz con queso, es la tradición en Paraguay para estos días de Semana Santa.

* Periodista del Servicio de Radio de Prensa Latina.