Beijing (PL).- ¿Cómo se dice bienvenido en chino? Bien vale aprender la frase para un primer saludo a los visitantes procedentes de un país cada vez más importante como emisor de turistas, incluso en tiempo de crisis. Ante los avances de su economía, con un elevado crecimiento como principal exponente y que en 2011 fue de 9,2 por ciento a pesar del adverso panorama internacional, China deviene un mercado seguido muy de cerca por las industrias vinculadas a los viajes y vacaciones.

Bien conocida es su historia como destino, tercero del mundo, favorecido por una cultura milenaria y extensa geografía, entre otros atractivos que el año pasado trajeron a esta nación 135 millones de visitantes

Aunque el país tiene cuanto puede ser necesario para que sus habitantes disfruten el turismo nacional, más barato y aprovechable en cuanto al tiempo, entre otras ventajas, la globalización estimula y facilita conocer el resto del mundo y a esa tendencia esta nación no escapa.

Estadísticas oficiales divulgadas aquí indican que 70 millones 250 mil ciudadanos del gigante asiático viajaron en el 2011 a otros países y territorios. Y en el caso de este mercado como emisor no se trata solo del vacacionista, empresario o viajero ocasional. Hay otro segmento no menos importante.

El año pasado 340 mil chinos cursaron estudios en el extranjero. La cifra supera en 20 por ciento a la de 2010. Más que todo se trata del futuro. Los estudiantes universitarios sobrepasan los 20 millones, por lo que existe un gran potencial para esa opción. La realidad indica que China mantendrá su condición de gran emisor de turistas por algunos años.

El vaticinio se fundamenta también en factores como la apreciación gradual de su moneda y hasta el propio interés de los receptores, incluidas políticas favorables para ello, desde la simplificación de los trámites de visa y traslado, hasta acuerdos gubernamentales para apoyar el flujo de visitantes.

Por tales razones, entre otras, se estima que la cifra de viajeros desde este país a destinos foráneos se elevará a 100 millones para 2015. Cabe recordar que el turismo figura en las conversaciones de prácticamente todo estadista que llega a esta capital y otras urbes. Esa situación responde a la conciencia que se tiene del mercado chino como emisor y sus perspectivas.

China e Indonesia firmaron un acuerdo en el mencionado sector en ocasión de la visita del presidente Susilo Bambang Yudhoyono a este país, del cual el otro se propone recibir un millón de turistas para 2014. También ese día se inauguró en Beijing el Año del Turismo de Rusia, ceremonia a la que asistió el viceprimer ministro Vladislav Surkov. La iniciativa se repetirá en 2013 en la otra nación.

Uno de sus objetivos es incrementar el flujo de visitantes. En 2011 más de 800 mil turistas chinos escogieron al otro destino como primera escala de viaje, mientras que los vacacionistas rusos recibidos en territorio del gigante asiático superaron los dos millones y medio. Para 2015 la meta conjunta es llegar a cinco millones.

Otro indicador del presente y futuro es la noticia frecuente de apertura de vínculos aéreos con urbes chinas. Air France-KLM inaugurará el 12 de abril ese servicio entre París y Wuhan, capital de la provincia de Hubei, con tres vuelos por semana La alemana Lufthansa lo hará en los próximos días entre Fráncfort y Shenyang, la capital de la provincia de Liaoning, y también desde esa ciudad europea hasta Qingdao, en la provincia de Shandong.

Qatar Airways se propone incrementar de tres a cinco sus vuelos semanales entre la suroccidental municipalidad de Chongqing y Doha este año. Pero a esos datos y planes se añade la realidad de visitantes chinos en recorridos no solo por países cercanos como Japón, Malasia, Singapur, Surcorea y Tailandia, sino también en Argentina, Brasil, el Caribe y Suráfrica, por mencionar solo algunos destinos lejanos para ellos.

Nada extraño es ver en las diferentes ferias turísticas de esta nación una cada vez mayor presencia de representantes de otras regiones del orbe promoviendo sus productos, a pesar de los elevados gastos por venir de lugares distantes.

Entonces vale la pena aprender a decir bienvenido (huanying) como recordatorio de la importancia de este creciente mercado emisor de turistas, en el que muchos tratan de asegurarse un espacio.

* Jefe de la corresponsalía de Prensa Latina en China.