Cada año se pierde entre el 20 y 40% de la producción agrícola mundial por culpa de insectos, hongos, virus y otras plagas y enfermedades que diezman a los cultivos, según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Se teme que el aumento de la temperatura global aliente la propagación de plagas como la Raya Marrón de la yuca; el chinche del Kudzu del frijol; el hongo Mycosphaerella fijiensi del plátano; labacteriana Huanglongbing (HLB) de los cítricos; y ratas gigantes resistentes a tóxicos.

“En la era globalizada de hoy, la tarea de prevenir la propagación de las plagas y enfermedades, al tiempo que se facilita el comercio en vez de obstaculizarlo, es a la vez más compleja y más importante que nunca”, enfatizó el director general de FAO José Graziano da Silva, en el 60 aniversario de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF).

La Convención nació en 1952 con el objetivo de ayudar a prevenir la propagación de plagas y enfermedades a través del comercio internacional. En la actualidad acoge a 177 países miembros, cada uno de los cuales mantiene una Organización Nacional de Protección Fitosanitaria, mientras la coordinación general se realiza a través de la Secretaría con sede en la FAO.

Según la CIPF, las ventas mundiales de plaguicidas para combatir las plagas de las plantas ascienden a 45 mil millones de dólares anuales. “La prevención significa evitar un uso excesivo de plaguicidas químicos, reducir la carga económica sobre los agricultores y proteger el medio ambiente y los ecosistemas productivos”, aseveró Graziano.

En la última década, Francia perdió al menos el 20% de sus huertos de diverso tipo, sobre todo árboles frutales. Los cultivos de melocotones y peras se redujeron entre 40 y 45%, y en algunas regiones como Rhône-Alpes desaparecieron casi dos tercios de los árboles frutales debido a las plagas, reveló el Ministerio de Agricultura.

A fines de noviembre de 2011 la enfermedad Raya Marrón de la yuca amenazaba al Este de África, sobre todo en regiones de los Grandes Lagos y la FAO solicitó financiamiento para auxiliar a los productores de Rwanda, Burundi y República Democrática del Congo. La enfermedad se manifiesta de diferentes maneras, aunque lo más común es la presencia de raíces podridas en una planta aparentemente sana. El Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas de Rwanda detectó un nivel de infección cercano al 16% en variedades locales de yuca y de casi 37% en los cultivos de variedades mejoradas.

En América, el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) anunció el 17 de febrero de 2012 la llegada a Centroamérica de la chinche del Kudzu, una plaga del frijol y otros cultivos de leguminosas. El insecto arribó en diciembre de 2011 al Puerto Cortés de Honduras, en un contenedor que transportaba huevos procedentes de Georgia, Estados Unidos. El OIRSA advirtió que la peligrosidad de la chinche del Kudzu es tal que podría dañar entre 30 y 50% de las cosechas. El insecto no se alimenta del fruto sino de la savia de la planta; y no tiene enemigos naturales, por lo que es difícil combatirlo. Los agricultores estadounidenses han gastado miles de dólares en insecticidas pero no logran controlar la plaga detectada en 2009.

Santa Lucía enfrenta desde enero de 2012 a un hongo que destruye los cultivos de plátano, una de las principales fuentes de divisas de la isla caribeña. La denominada Sigatoka negra causada por el hongo Mycosphaerella fijiensi daña las hojas del plátano hasta secarlas. El ministro de Agricultura y Producción de Alimentos Moses Jn. Baptiste pidió ayuda formal a un equipo de expertos de la Universidad de las Indias Occidentales: “Quiero subrayar que esta situación llegó a una proporción de crisis y esto exige medidas urgentes”.

En Jamaica las autoridades intentan contrarrestar la enfermedad bacteriana Huanglongbing (HLB), conocida también como “dragón amarillo” o “enverdecimiento de los cítricos” que provoca la caída anticipada del fruto. La enfermedad Huanglongbing originaria de China se ha extendido por las principales regiones citrícolas del mundo, afectando sobre todo a plantaciones viejas. Desde el 20 de febrero, el Ministerio de Agricultura de Jamaica enseña a los productores la técnica de injerto de yema terminal con la asistencia de la FAO. El procedimiento ha demostrado eficacia en la obtención de cítricos libres de patógenos.

En la segunda semana de febrero, autoridades sanitarias de Jamaica estaban enfrascada en lla búsqueda de alternativas ante una invasión de ratas en los establecimientos públicos. El ministro de Salud Rudyard Spencer anunció que un equipo especial realizará una inspección en todo el país, para obligar a los dueños a adoptar medidas contra los roedores. Su proliferación constituye un serio problema de salud, pues provocan diversas enfermedades, entre ellas la leptospirosis, informó el diario The Gleaner en su edición digital.

Por otro lado, autoridades y productores vinculados a la industria de la caña de azúcar en Barbados enfrentan los ataques de la plaga Moth Borer contra los cultivos de la gramínea. En opinión del jefe de la División de Entomología del Ministerio de Agricultura Ian Gibbs, existe un notable aumento de los insectos en los campos. Para transformar la situación se producen en un pequeño laboratorio las llamadas pequeñas avispas (Cotesia flavipes) que actúan contra la plaga.

En Estados Unidos, ratas gigantes invadieron los Cayos del sur de Florida a fines de marzo, acosado ya por otras especies invasoras. Los roedores son más grandes que los gatos, pueden llegar a pesar nueve libras y constituyen uno de los agentes transmisores de la viruela de los monos. Las denominadas ratas de Gambia, originarias de la región central y meridional de África, llegaron a Norteamérica como mascotas exóticas, según la Comisión para la Conservación de la Pesca y la Vida Silvestre. Su primera aparición en estado libre pudo haber ocurrido en Cayo Grassy entre 1999 y 2001, cuando un criador dejó en libertad a seis o siete ejemplares, precisó el sitio digital Mother Nature Network.

Funcionarios de la Comisión para la Conservación de la Pesca y la Vida Silvestre y del Departamento de Agricultura creían que las ratas de Gambia fueron exterminadas hace dos años, pero en mayo del año pasado se encontraron hembras preñadas. La rata de Gambia es capaz de reproducirse a los cinco meses de nacida y procrear hasta cinco camadas en nueve meses, con un promedio de cuatro crías por parto. Se teme que las ratas invasoras se extiendan hasta la región continental de la Florida, donde podrían causar estragos en las cosechas y ecosistemas frágiles como los Everglades.

En Europa, los ratones han desarrollado resistencia a tóxicos venenosos a causa de un cruzamiento con un roedor argelino, reveló la revista Current Biology. En España y Alemania esos mamíferos han creado resistencia a la bromadiolona, un veneno elaborado a base de warfarina, potente anticoagulante que inhibe una enzima llamada VKORC1, esencial en la producción de vitamina K.

Expertos de la Universidad Rice, en Houston, se sorprendieron al analizar la inmunidad de los ratones a elevados niveles de warfarina que comenzó a ser utilizada como veneno en la década del 50 del siglo pasado. Les pareció asombroso que los ratones híbridos se hayan desarrollado a partir de especies separadas genéticamente desde hace 1,5 millones o tres millones de años. Según el científico Michael Kohn, “la investigación no es sorprendente. Siempre que se ejerce una fuerte presión sobre una especie, a través de pesticidas, surgen las oportunidades para estos cambios”. Julia Hotopp, experta de la Universidad de Maryland, cree que se verán “más ejemplos en el futuro”.

En Indonesia, autoridades del gobierno alertaron el 2 de abril de este año sobre la incidencia de una plaga de insectos tomcat causantes de episodios de intoxicación cutánea a más de un centenar de personas en Surabaya, capital de la provincia de Java Oriental. El secretario de Agricultura en Java Hari Tjahyono precisó que el tomcat es un insecto parecido a las avispas.

Finalmente, el 27 de febrero la Organización Panamericana de Salud (OPS) publicó la guía “Preparación y Respuesta ante la eventual introducción del virus chikungunya en las Américas”, un documento para facilitar la detección y control de esta dolencia trasmitida por mosquitos.

Existe un riesgo potencial de que el virus llegue y se disemine dada la amplia distribución de vectores competentes, sumada a la falta de exposición al patógeno de la población americana, señalan expertos de OPS en el prólogo del libro. Los viajeros infectados con chikungunya continúan trayendo el virus a las Américas, incluyendo a Estados Unidos, indicaron los especialistas, y consideran el texto abarca toda la información necesaria para establecer un plan regional que permita actuar rápidamente.

Entre 2006 y 2010 se detectaron 106 casos confirmados por laboratorio o probables de chikungunya en viajeros que regresaban a Estados Unidos provenientes de Asia y Africa, continentes en los que más de dos millones de personas fueron infectadas. Hasta el momento no se reporta transmisión local, pero los investigadores consideran posible la introducción del virus en las poblaciones locales de mosquitos (Aedes aegypti y Aedes albopictus).

Chikungunya, de origen makonde, significa aquel que se encorva, y se caracteriza por dolor en las articulaciones que puede durar meses o años para algunas personas. No existe un tratamiento específico ni una vacuna disponible para prevenir la patología.

Con información de las corresponsalías de Prensa Latina en Roma, París, San Salvador, Barbados, Castries, Kingston, Washington, Londres, Bujumbura y Yakarta.