(Bolpress y PL).- Las remesas enviadas a Latinoamérica y el Caribe en 2011 ascendieron a 61 mil millones de dólares, 6% más que en 2010, según un informe del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Los envíos globales a países en desarrollo sumaron 351 mil millones de dólares el año pasado, 8% más que el año precedente, calcula el Banco Mundial.

Unos 200 millones de personas viven en condición de migrantes internacionales en el mundo. La mitad son trabajadores y casi el 50% mujeres, de acuerdo con datos de la Organización Internacional para la Migración (OIM).

Africanos y latinoamericanos son los principales componentes de la emigración laboral instalada en Europa, quienes deben enfrentar allí políticas fuertemente restrictivas e incongruentes con las necesidades reales del Viejo Continente. Trabajadores emigrantes de la parte central y oriental de Europa también compiten en la zona occidental en la búsqueda de empleo, aunque se estima que esa situación deba ser temporal.

La OIM señala que África es el continente con mayor movilidad del planeta, contando los desplazados por la violencia en Darfur, en el occidente de Sudán, y las miles de personas que procedentes de los empobrecidos países del llamado Cuerno Africano, atraviesan las aguas del Golfo de Adén con destino al Oriente Medio.

De acuerdo con estimados de expertos, la situación de los migrantes en condición irregular seguirá aumentando con el incremento de las corrientes migratorias desde los países más pobres y de economía emergente hacia el mundo desarrollado (Sur-Norte), e incluso con otra variante en boga, desde los más pobres a los de economía emergente (Sur-Sur).

De todas formas, el flujo de viajeros con destino a los países desarrollados mantiene y mantendrá por largo tiempo la primacía. Los viajes hacia el Norte representan el 60% de los periplos emprendidos en busca de una vida mejor. Según el Banco Mundial, los principales receptores de emigrantes son Estados Unidos, Rusia y Alemania; y los países ricos en general siguen siendo las principales fuentes de remesas.

Tanto la ONU como algunos especialistas insisten en la necesidad de abordar el creciente fenómeno con una visión positiva, ya que el envío de remesas familiares a los países en desarrollo aporta beneficios, aunque en 2009 disminuyeran 6% debido a la recesión económica mundial. También consideran que la emigración disminuye el desequilibrio del mercado laboral y promueve el intercambio de conocimientos y los migrantes bien pudieran diseminar la prosperidad por el mundo.

Opinan diferente representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de sindicatos dedicados a defender los intereses de los emigrantes. Ellos creen que se exagera mucho la importancia de las remesas en la economía y desarrollo de los países pobres, más si se tiene en cuenta los perjuicios que entraña la pérdida de su fuerza laboral más joven.

El verdadero desarrollo de una nación debe asegurarse con inversiones canalizadas por los gobiernos y el diseño y ejecución de programas económicos sustentables, de modo que las remesas tengan una benéfica influencia complementaria, pero nada más, argumentan dirigentes sindicales.

Crece el monto de remesas en 2011

El volumen de remesas registró una tendencia ascendente en 2011 luego de la caída registrada en los primeros años de la crisis económica mundial. Para América Latina y el Caribe, fue un año de renovado crecimiento luego del período 2008-2010.

De acuerdo con el Fomin del BID, aumentaron los montos totales agregados de remesas y también la periodicidad y el monto promedio enviado. Tales movimientos en 2011 contrastaron con los registrados en 2009 y 2010, cuando los envíos anuales bajaron de 15,3 a 12.

Casi 75% de las remesas que llegan a Latinoamérica proviene de Estados Unidos y 12% de España. Las perspectivas inciertas en Europa motivaron una merma de los envíos, sobretodo en el último trimestre de 2011, y especialmente desde España, donde la población de migrantes se redujo casi 2%.

En 2011 las remesas recibidas por Sudamérica crecieron 4%, la tasa más baja observada en América Latina y el Caribe, hasta alcanzar los 16.707 millones de dólares. Los envíos a Brasil cayeron 4,9%, mientras que las transferencias subieron 9,1% en Paraguay, 7,8% en Bolivia, 7,5% en Chile, 7% en Venezuela, 6,5% en Argentina y 6,4% en Perú.

Los hondureños residentes en el exterior enviaron a su país 2.749 millones de dólares en 2011, y 429 millones hasta el 1 de marzo de 2012, informó el Banco Central de Honduras (BCH). Según el BID, las remesas recibidas por República Dominicana también aumentaron 7,7% en 2011, hasta alcanzar 3.131 millones de dólares.

En Guatemala los envíos totalizaron 4.378 millones de dólares en 2011, 6% más que el año precedente, mientras que las remesas ingresadas en enero y marzo de 2012 ascendieron a más de un millón de dólares, un alza de 8% con respecto a igual trimestre de 2011, informó el Banco Central de Guatemala.

El Fomin estima que este año los envíos monetarios de emigrantes latinoamericanos a sus naciones de origen aumentarán a una tasa de 6%. Sin embargo, el Banco Central de Bolivia (BCB) prevé un gran bajón en 2012 y 2013. Los envíos totales de trabajadores bolivianos residentes en Argentina, Brasil, Italia, Estados Unidos y España representan alrededor del 4,5% del Producto Interno Bruto (PIB).

Bolivia obtuvo 1.012 millones de dólares de remesas en 2011, 7,8% más que en 2010 ($us 939 millones). El 46,6% provino de España, 19,7% de Estados Unidos, 13,2% de Argentina, 2,8% de Brasil y 17,7% de otros países.

El BCB calcula que las remesas enviadas de Europa y Estados Unidos ascenderán a 1.002 millones de dólares en 2012 y a 883 millones de dólares en 2013. En enero de este año las remesas sumaron 71,8 millones de dólares, 9,4% menos de lo obtenido en enero de 2011.

“El decremento observado se explica por la profundización de los problemas de empleo en España, actualmente con una tasa de paro de 23%, y la implementación en Argentina de medidas para controlar el mercado cambiario que dificultan la adquisición de divisas y su posterior envío hacia el exterior”, explicó el BCB.

Con información de las periodistas de Prensa Latina Marta Gómez Ferrals y Cira Rodríguez César.