Luanda (PL).- La necesidad de proteger mejor la naturaleza en el contexto del desarrollo sustentable y la erradicación de la pobreza constituyó una de las conclusiones del reciente foro de ministros de Medio Ambiente de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP).

El foro ministerial de Ambiente de países de la CPLP comenzó el 20 de marzo con el compromiso de adoptar estrategias comunes de cara a la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable Río+20. Junto a representantes gubernamentales y de organizaciones ecologistas, concurrieron delegaciones ministeriales de Portugal, Cabo Verde, Mozambique y Brasil. Estuvieron ausentes Guinea Bissau y Timor Leste.

En la agenda del evento figuraron el análisis del grado de ejecución de la Agenda 21 y el Plan de Implementación de Johannesburgo, Sudáfrica, en los países de ese bloque comunitario. Esos acuerdos persiguen la preservación del medio ambiente y los recursos naturales, mediante la explotación de energías limpias y protección del entorno.

Uno de los mayores problemas ambientales que enfrentan numerosos territorios, sobre todo del continente africano, es que por la situación de pobreza que afecta a millones de personas, se recurre a la procura de carbón, lo cual destruye los bosques. A ello se asocian otros fenómenos negativos como el vertido por la población de basuras y deshechos en diversos lugares, en medio de la carencia de infraestructuras y una cultura ambiental sólida, lo que genera focos de contaminación y enfermedades.

Durante la cita, realizada en Luanda, Angola, también se llamó a fortalecer la cooperación ambiental y que los países industrializados reduzcan la emisión de gases contaminantes, para mitigar los efectos del cambio climático. El negativo fenómeno provoca elevación de las temperaturas y del nivel del mar, excesivas precipitaciones, prolongadas sequías, degradación de suelos y desertificación, entre otras consecuencias, con gran impacto sobre poblaciones vulnerables.

Los países industrializados, grandes responsables de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, deben reflexionar y adoptar medidas para proteger al planeta tierra, valoró el viceministro angoleño de Ambiente Syanga Abilio, al inaugurar una reunión. Indicó que precisamente la conferencia Río+20, que se efectuará en Brasil del 20 al 22 de junio de este año, será una gran oportunidad para que los gobiernos puedan repensar el futuro del planeta tierra y sus moradores.

El evento, que tiene como objetivo central la renovación del compromiso político para el desarrollo sustentable, se celebrará en Río de Janeiro, con la presencia ya confirmada de 80 jefes de Estado.

La secretaria de Articulación Institucional y Ciudadanía Ambiental en Brasil Samyna Crespo manifestó que 80 jefes de Estado de 120 previstos confirmaron su participación en la cumbre de ONU. Entre los temas que serán discutidos en la conferencia de Río están los relacionados con la crisis económica internacional, cambio climático, agua, océanos, seguridad alimentaria, migración y combate contra la pobreza, entre otros.

En conexión con la cita ambiental en Brasil, los ministros de la CPLP coincidieron en la conveniencia de reforzar la coherencia entre las dimensiones ambiental, económica y social del desarrollo sustentable.

Luego de insistir en que sólo el avance inclusivo contribuye a la erradicación de la pobreza, la ministra de Agricultura, Mar, Ambiente y Ordenamiento Territorial en Portugal Asunçao Cristas consideró que hoy es un imperativo el crecimiento verde. Esto significa asegurarle a las poblaciones mayor acceso al agua potable y al saneamiento básico, como factores que permiten combatir enfermedades y el mejoramiento de la calidad de vida de las personas en un medio sano, definió.

En la declaración final, los ministros lusófonos recomendaron que la conferencia de Río+20 debe definir directrices que permitan el desarrollo de una economía sustentable y la erradicación de la pobreza. También exhortaron a promover el uso eficiente de los recursos energéticos y la preservación de la biodiversidad y los océanos, como base de riqueza de numerosas comunidades.

Destacaron que la Conferencia de Río+20 es una oportunidad para que los líderes mundiales aceleren una agenda pragmática de economía verde inclusiva, que contribuya al avance de los países.

Los países lusófonos, señaló Cristas, deben fortalecer la gestión sustentable de los océanos y los recursos marinos, mediante la creación de una red de información compartida, investigaciones conjuntas y compromisos para preservar los ecosistemas. Según fuentes geográficas, el área oceánica bajo la jurisdicción de los países de la CPLP abarca 7,5 millones de kilómetros cuadrados.

En relación con el tema marino, la viceministra de Ambiente de Mozambique Ana Chichava expresó que como consecuencia del cambio climático en los mares del entorno de su país es cada día más escasa la presencia del camarón y otras especies. Nuestro desafío ahora es cómo enfrentar esa situación que afecta la seguridad alimentaria, ya que alrededor del 40 por ciento de la economía mozambiqueña proviene de las riquezas marinas, consideró.

Para solventar los mencionados problemas, el gobierno de Maputo implementa diversas iniciativas protectoras de la ecología, entre las que figura el rescate de los manglares en zonas costeras.

Otros delegados, fundamentalmente de territorios africanos, declararon a Prensa Latina que uno de los mayores problemas ambientales en este continente es la destrucción de los bosques, por el indiscriminado uso de árboles para producir carbón.

La causa por la que numerosas comunidades pobres emplean ese tipo de combustible para la cocción de alimentos y otros menesteres hogareños radica en que carecen de acceso a energía eléctrica o gas.

Al exponer sus puntos de vista sobre la preservación del medio ecológico, la ministra angoleña de Ambiente María de Fátima Jardim valoró que “tenemos que pensar en la transición hacia un cuadro de economía verde que incluya la edificación de nuevas industrias más adecuadas”. En ese sentido, propuso armar fábricas con desarrollo tecnológico mediante la cooperación Sur-Sur, que aseguren la sustentabilidad ambiental.

Otro punto abordado en esta reunión fue el de las energías renovables limpias. Tras exponer sobre la experiencia caboverdiana en ese campo, la ministra de Desarrollo Rural del territorio Eva Ortes indicó que su país está dispuesto a intercambiar sobre programas de energía renovable y a establecer convenios con la comunidad lusófona.

Muchos de los participantes, entre ellos el Viceministro angoleño de Turismo Paulino Batista manifestaron a Prensa Latina que este país africano avanza en la preservación del ambiente mediante el saneamiento básico y la implementación de programas que protegen la flora y la fauna.

Entre los proyectos ambientales se inscribe el Okavango-Zambeze, que incluye una extensa área transfronteriza de conservación, creado para transformar la región de África Austral en el mayor y mejor preservado destino turístico del mundo. La importante demarcación, de más de 440 mil kilómetros cuadrados, que abarca a Angola, Namibia, Zimbabwe, Botswana y Namibia, posee múltiples recursos como parques naturales, reservas forestales, de caza, fauna salvaje y tierras comunitarias.

El viceministro de Ambiente de Angola Syanga Abilio indicó que la explotación racional de recursos y la solución de problemas como la desertificación, junto a la protección de los ecosistemas, son desafíos permanentes para la supervivencia del planeta.

* Corresponsal de Prensa latina en Angola.