Lidema.- “Jurina se quedó sin chorros”, fue la expresión de Fabián Ávila, poblador de San Lorenzo, cuando veía asombrado la cascada seca en octubre del 2010 de uno de los principales balnearios turísticos de Tarija. “Nunca antes había sucedido algo así”, comentó, un año después del extraño fenómeno.

Este problema no solamente ocurrió en Jurina; sino también en Coimata y el Rincón de la Victoria, y fue confirmado por la Secretaría de Medio Ambiente de la Gobernación, el alcalde de San Lorenzo y la Cooperativa de Agua y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt), que son las instituciones encargadas de velar por los tres balnearios.

El municipio donde nació el “Moto” Méndez tiene tres balnearios naturales: La Victoria, Coimata y los Chorros de Jurina. Son cascadas naturales que se convirtieron en las principales fuentes de agua del departamento y pertenecen a la reserva Biológica de Sama.

Tanto Fabián Ávila, Martín Romero, Bernardo Rodríguez, Severo Castillo y Juan Medina, pobladores de las tres zonas, expresaron su preocupación por que cada año que pasa hay menos agua para riego para sus sembradíos, y además notaron que existe contaminación. Comentaron que el problema inició hace 8 años aproximadamente, pero el 2010 fue el peor de todos. Los cinco entrevistados apuntaron al cambio climático, a la tala indiscriminada de árboles y al crecimiento poblacional, como las causas del fenómeno.

Según sus relatos, en primera instancia, este problema afecta a unas 20 mil personas en el municipio de San Lorenzo. Sin embargo, si se habla particularmente del Rincón de la Victoria, entonces los 200 mil habitantes de la capital chapaca también se ven perjudicados porque, según los datos de la Cosaalt, de los 342 litros de agua por segundo que se distribuye a Tarija gracias a esta fuente de agua, en temporada seca tan sólo hay 116 litros de agua por segundo.

Fabián Ávila (poblador de San Lorenzo) notó que hace 10 años la época de lluvias empezaba a partir de septiembre, pero ahora recién cae agua en noviembre. Los pobladores de las tres zonas (Fabián Ávila, Martín Romero, Bernardo Rodríguez, Severo Castillo y Juan Medina) explicaron que la reducción hídrica en los tres balnearios genera perjuicios a las familias en la producción de sus vacas lecheras y a la agricultura porque los sembradíos que necesitan agua para riego. Asimismo influye en la producción de avícola.

También comentaron que los comunarios organizaron comités para administrar el agua que se distribuye en San Lorenzo, pero reclamaron porque es administrado por personas que no tienen conocimiento de los sistemas de purificación. Incluso señalaron que la contaminación llega a tal punto que hay ocasiones donde caen misquinchos (peces pequeños) de los grifos instalados en sus casas.

Los cinco entrevistados aseguraron que no hay la voluntad política de las autoridades de la Gobernación y Alcaldía para solucionar el tema porque en reiteradas ocasiones presentaron sus inquietudes. Incluso temen de perder el financiamiento del Gobierno Alemán comprometido para desarrollar un proyecto de agua en el municipio de San Lorenzo, ya que está en riesgo por la divergencia que existe entre las autoridades ediles y los comités de agua.