(ABI y Bolpress).- En la madrugada de este martes fue retenido en inmediaciones del cuartel de UMOPAR en Trinidad un vehículo Nissan marca X3 de placa MI-30 registrado a nombre de la embajada de Estados Unidos, transportando armamento y municiones. Días atrás, el Vicepresidente y el Ministro de la Presidencia denunciaron que los norteamericanos continúan conspirando contra el gobierno de Evo Morales.

Las relaciones bilaterales con Estados Unidos mejorarían si ese país aceptara que Bolivia es un país soberano y que “aquí no hay a quien tutelar sino gente digna que se autogobierna”, dijo el Vicepresidente Álvaro García Linera en una entrevista con Radio Fides de La Paz.

Pese a que el Estado boliviano suscribió hace poco un Acuerdo Marco con el gobierno de Estados Unidos, la potencia continua conspirando y “sigue convocando a líderes opositores del sector indígena, intentando promover liderazgos, ya no a través de la Embajada ni de USAID directamente, sino a través de otras oenegés que reciben indirectamente dinero de ese país”, denunció García Linera.

Días antes, el ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana acusó a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID en ingles) de impulsar la “Iniciativa para la conservación en la amazonia andina” en los departamentos amazónicos de Bolivia, en su criterio, una “política imperial ambiental” para beneficiar a las transnacionales.

Quintana recordó que el mayor número de parques y reservas naturales que existen en el país fue creado en el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, con el objetivo de preservar en Bolivia y en el resto de América Latina “enclaves naturales” para un “saqueo posterior”.

García Linera explicó que “los norteamericanos consideran que la Amazonía en su conjunto, la boliviana, la brasilera y la peruana, es una especie de patrimonio de la humanidad que tiene que ser cuidada y protegida por los norteamericanos, y gastan cualquier cantidad de dinero vía USAID, vía ONGs, vía intermediarios” con ese propósito. En el fondo –consideró– lo que está en disputa es “quién manda, o el Estado soberano o los norteamericanos”.

Según Quintana, el 90% de las ONGs que operan en Bolivia son financiadas por gobiernos europeos y USAID. “Estados Unidos es el país que más armas y destrucción masiva ha producido en el mundo, es el que invade todos los días países en el mundo ¿y se pretenden medioambientalistas, cómo es eso? (Por eso), detrás de cada oenegé medioambiental hay una gotita de sangre y hay humo que sale de los cañones de los fusiles que hoy están en Afganistán, Irak y en Libia”, graficó.

“Hoy impera una política ambiental de corte imperial, que hace que ONGs medioambientalistas financiadas por British Petroleum y American Energy sean los eslabones de la economía de las grandes empresas transnacionales”, aseveró Quintana. Ambas transnacionales operan en el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, en el norte del departamento de Santa Cruz. “Resulta que las grandes empresas que depredan el medioambiente, terminan financiando a las oenegés para que conserven nuestros bosques”, cuestionó.

USAID, ONGs, dirigentes indígenas y autoridades prefecturales y municipales consolidaron esta especie de “ambientalismo imperial” en los últimos 15 años y ahora son los principales instigadores del conflicto por la construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos por medio del TIPNIS, enfatizó Quintana.

La movilización indígena del TIPNIS es el “ejemplo más claro” del intervencionismo político de las ONGS “en nombre de la supuesta defensa de los derechos humanos y la protección del medioambiente”, según Quintana. Para el Vicepresidente, ese conflicto devela “intereses espurios y oscuros” de ONGs que pretenden tomar el control de los bosques amazónicos, entremezclados con “reivindicaciones legítimas de los compañeros del TIPNIS”.

Este martes a las 5:30 horas el Ministerio Público interceptó el vehículo marca Nissan Trail X, con placa diplomática norteamericana 27-MI-30, en la puerta de ingreso del cuartel de la Unidad Móvil Policial para Áreas Rurales (UMOPAR) en Trinidad. El vehículo transportaba tres escopetas marca Remington calibre 12 milímetros de fabricación estadounidense, un revolver marca Smith & Wesson calibre 38 especial y cinco cajas con 2.350 cartuchos calibre 38.

El ministro de Gobierno Carlos Romero calificó el hecho como un “conjunto de irregularidades graves porque no existe solicitud para el traslado irregular” de armamento en horas de la noche y en un vehículo con placa diplomática. Advirtió que el incidente “pone en riesgo la seguridad del Estado” e instruyó al Ministerio Público que realice una “investigación rígida y urgente”.

En un comunicado enviado a la agencia ABI, la Embajada de Estados Unidos aclaró que las armas y municiones retenidas en Beni debían ser utilizadas por los efectivos de la Policía boliviana que resguardan su legación en la ciudad de Santa Cruz, y aseguró que el material bélico fue trasladado desde Trinidad por efectivos de la Policía nacional.

La legación diplomática precisó que siempre “proporciona una cantidad limitada de armas y municiones a la Policía boliviana para la protección de nuestras instalaciones diplomáticas, como lo hacemos en muchos países en todo el mundo”.