Wikileaks ha puesto al descubierto las actividades del instituto Stratfor Global Intelligence, contratista privado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, asesor del Departamento de Seguridad y del cuerpo de Marines norteamericano, e informante de megacorporaciones como Dow Química Co., Lockheed Martin, Northrop Grumman y Coca-Cola.

La agencia Stratfor fue fundada en Texas en 1996 por George Friedman, ex asesor en temas de seguridad de altos oficiales de las Fuerzas Armadas, de la Universidad de Defensa Nacional y del Colegio de Guerra del Ejército estadounidense. En ocasiones ha sido tildada como una “CIA en las sombras” por el tipo de investigación que realiza y por sus métodos para obtener información.

“Como se trata de una empresa privada, tiene un alcance que otros no poseen. No tienen que justificar de dónde viene el dinero ni quién los comisiona ni para qué”, explicó a BBC Mundo Richard Weitz, analista de Hudson Institute. Según este experto, la firma puede recibir dinero de una petrolera para emprender un estudio o, como en Bhopal, India, monitorear los movimientos sociales tras el desastre tóxico de la fábrica de Dow Chemical/Union Carbide en 1984, con saldo de al menos medio millón de afectados.

Stratfor también brinda servicios de espionaje contra un gobierno extranjero a pedido de algún cliente del Estado. “Si la CIA necesita información pero no puede quedar involucrada por la delicadeza de la situación -como espiar a Israel o a los países de la OTAN-, utiliza a la gente de Stratfor para que lo hagan directamente”, aseveró el especialista.

El sitio alternativo Wikileaks comenzó a publicar el 27 de febrero “Los archivos de la inteligencia global”, un paquete de cinco millones de correos electrónicos de Stratfor fechados entre julio de 2004 y fines de diciembre de 2011, y obtenidos por Hackers del movimiento Anonymous a fines de 2011. “Los lectores descubrirán lo interno de Stratfor, cuyo sistema de mensajería clasifica las correspondencias con categorías como alfa, táctica y seguro (…) y nombres en clave para las personas de especial interés como los Izzies (miembros de Hezbolá), o Adogg (Mahmoud Ahmadinejad)”, detalló el sitio.

Wikileaks devela el funcionamiento interno de la firma privada e ilustra cómo construyó y financia una red internacional de informantes a través de cuentas en bancos suizos y tarjetas de crédito. Muchos de sus proveedores son agentes encubiertos, trabajan como empleados públicos, funcionarios diplomáticos y periodistas.

Generalmente, los informantes de Stratfor recurren al soborno para obtener información confidencial. Otros de sus métodos psicológicos quedan al descubierto en un mensaje enviado por el director ejecutivo George Friedman a la analista Reva Bhalla el 6 de diciembre de 2011, instruyéndole cómo obtener datos de un informante israelí respecto al estado de salud del presidente venezolano Hugo Chávez: “Usted debe tener el control de él. Eso implica el control financiero, sexual o psicológico… Así es como pretendo iniciar nuestra conversación en su siguiente fase…”.

“Los emails también demuestran el tráfico de influencias en las empresas de inteligencia privadas de Estados Unidos”, precisó el portal, y aseguró tener pruebas sobre los nexos entre Stratfor con oficinas del gobierno norteamericano. Por ejemplo, la revista Rolling Stone reveló que el Departamento de Seguridad Nacional vigiló las protestas de Occupy Wall Street a nivel nacional. Se supo que el Departamento de Seguridad Pública de Texas tiene un agente encubierto en Occupy Austin, quien entregó información a empleados de Stratfor.

Los correos interceptados también detallan los intentos de Stratfor para desestabilizar a Wikileaks y los ataques de Washington contra su fundador Julian Assange, bajo arresto domiciliario en Londres desde 2010 por acusaciones de violación sexual. Más de cuatro mil emails mencionan al periodista australiano, quien denunció varias veces el trasfondo político de su caso por la difusión de 250 mil cables secretos cursados entre Estados Unidos y sus embajadas sobre la preparación de operaciones de espionaje y atentados terroristas.

Fred Burton, vicepresidente de inteligencia de Stratfor y ex director de contrainteligencia del cuerpo diplomático del Departamento de Estado, demuestra un profundo interés en WikiLeaks desde 2010 y en sus correos expresa una fuerte aversión hacia Assange. Burton escribió en un correo: “No publicar. Tenemos un auto de procesamiento secreto contra Assange. Por favor, proteger… Assange va a ser una linda novia en prisión. Revienten al terrorista. Va a comer alimento para mascotas toda su vida”.

Según Wikileaks, el instituto es “un editor de inteligencia” que ofrece servicios exclusivos al Departamento de Seguridad Nacional norteamericano, al cuerpo de Marines y a la Agencia de Inteligencia de Defensa. También figuran entre sus principales clientes grandes corporaciones como Dow Química Co. de Bhopal, Lockheed Martin, Northrop Grumman, Raytheon y Coca-Cola.

Más que espionaje, ¿terrorismo de Estado?

En un informe de noviembre de 2003, Straftor alertó que la inestabilidad política y social en Bolivia podría forzar una intervención de la Organización de Naciones Unidas (ONU). “Las tensiones parecen haberse aliviado significativamente desde que el nuevo presidente Carlos Mesa reemplazó al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada echado el 17 de octubre. Sin embargo, las apariencias en Bolivia engañan. Es probable que poco después de mediados de enero de 2004 Bolivia confronte olas renovadas de inquietud social en La Paz y en otras partes, lo cual tensionará en extremo a su presidencia interina”, indica la consultora.

Según el documento, si Mesa renuncia es posible que Evo Morales sea presidente; sin embargo, tampoco sobreviviría mucho tiempo porque la revuelta popular de los bolivianos de las tierras bajas (la burguesía agroindustrial) probablemente haría erupción si se intentara rechazar el libre comercio y los compromisos económicos con Estados Unidos. Curiosamente, Straftor presagió los conflictos entre cambas (habitantes de las tierras bajas del oriente) y collas (población indígena que habita los territorios altos) que efectivamente estallaron cinco años después. (http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2002074304)

Los nuevos documentos filtrados revelan que Stratfor y Blackwater podrían estar brindando ayuda de inteligencia y seguridad a grupos de la oposición armada en Siria, como hicieron en Libia, denunció el canal Russia Today (RT), citando un mensaje enviado a Stratfor por James Smith, ex director de Blackwater.

En el correo, Smith se presenta como ex agente de la CIA encargado de ayudar a la oposición a derrocar al gobierno sirio. Explica que la operación es exploratoria, aunque en realidad se trata de proteger a dirigentes o miembros de las agrupaciones armadas, con el respaldo de la congresista republicana Sue Myrich, del comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

Según el diario libanés Al Akhbar, Smith posee un extenso expediente de colaboración con Stratfor, y también con el Consejo Nacional de Transición de Libia en 2011, en áreas de seguridad, recopilación de información de inteligencia y reclutamiento y entrenamiento de grupos armados.

Hace poco los correos difundidos por Wikileaks confirmaron la presencia de militares de la OTAN y efectivos secretos de Estados Unidos en Siria para conspirar contra el gobierno del presidente Bashar al-Assad. En uno de esos mensajes, un analista de Stratfor dice que asistió a una reunión en el Pentágono con varios oficiales de la OTAN de Francia y Reino Unido en diciembre. Revela que efectivos de la alianza bélica ya se encontraban en terreno sirio en esa fecha entrenando a bandas armadas de extremistas.

Equipos de las fuerzas de operaciones especiales, presumiblemente de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Jordania y Turquía ya están sobre el terreno llevando a cabo misiones de reconocimiento y entrenando fuerzas opositoras, la idea hipotética era desarrollar una campaña de ataques de guerrilla, asesinatos y sabotajes para desatar el caos y derrocar el gobierno sirio, indica el analista en su mensaje y añade que esos grupos confirmaron públicamente que estaban recibiendo pertrechos bélicos de Francia y Reino Unido.

El aumento de la actividad terrorista en Damasco y Aleppo acontece luego de la visita a Turquía del director de la CIA David Petraeus para reunirse con las autoridades del país, quienes se tornaron en enemigos del gobierno de Siria luego de varios años de una política de buena vecindad. La publicación turca Iedenlk aseguró que la CIA y el servicio de espionaje de Israel Mossad están detrás de los recientes atentados terroristas en esos dos grandes centros urbanos. Fuentes extraoficiales sirias informaron que militares y cuerpos de seguridad capturaron a tres oficiales cataríes, 49 agentes y militares turcos, así como agentes jordanos, británicos y franceses.

Por su parte, el director la agencia de espionaje privada George Friedman admitió que los correos electrónicos publicados por Wikileaks pertenecen a su empresa, aunque advirtió que algunos pueden ser “falsificados o alterados”. “Stratfor ha trabajado para construir buenas fuentes en muchos países (…) Estamos orgullosos de las relaciones que hemos construido, que ayudan a los analistas a entender mejor los problemas en varios países a través de los ojos de la gente que vive allí”, aseguró.

Friedman intentó una y otra vez desvincular al instituto del gobierno estadounidense y pidió disculpas a sus clientes por las consecuencias de las revelaciones de su correspondencia privada.

Uno de los mails interceptados se refiere a las polémicas declaraciones del Presidente Evo Morales en la cumbre de Tiquipaya de 2010, cuando dijo que los pollos engordados con hormonas son la causa de la homosexualidad. “Evo dice cosas estúpidas todos los días… Está vez y para desgracia de Evo Morales… por primera vez el mundo pudo ver de primera mano lo que es un bufón de cuarto grado de educación. Él no es el mesías y el genio que todo el mundo pregona que es”, opina un personero de Stratfor Global en un correo electrónico enviado en abril de 2010.

El ex presidente del Gobierno español José María Aznar (1996-2004) también ha sido motivo de burla para los espías estadounidenses. En un correo la directora de Inteligencia Geopolítica de Stratfor Reva Bhalla comenta que Aznar es mucho más extremista (ultra, “hardcore”) incluso que los funcionarios israelíes: “Él se cree sinceramente que todos los terroristas son iguales y que nada que no sea una guerra total puede derrotarlos. Está rotundamente en contra de cualquier tipo de negociación con terroristas y critica duramente a Francia, Alemania y otros [países] por esta cuestión”.

Con reportes de los periodistas Yolaidy Martínez Ruíz de la Redacción Europa de Prensa Latina, Martin Hacthoun corresponsal en Siria, BBC, Democracy Now y Sin Permiso.