(PL y Bolpress).- Entre 2010 y 2011 perdieron la vida 127 comunicadores en todo el mundo, revela un informe presentado por la directora general de la Organización de Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco) Irina Bokova en la XXVIII reunión del Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación (PIDC) en París.

Sesionó en París la XXVIII reunión del consejo intergubernamental del PIDC, entidad creada en la Unesco en los años 80 del siglo pasado con el propósito de promover el intercambio de experiencias y conocimientos en el desarrollo de los medios entre los países del sur.

En la reunión del PIDC se analizó el tema de la seguridad de los periodistas en el ejercicio de su profesión a partir de un informe elaborado por la directora general de la entidad, según el cual 127 periodistas murieron entre 2010 y 2011 y muchos de esos casos permanecen en la impunidad.

De ese número de muertes, 18 ocurrieron en México, país afectado por el accionar de las mafias del narcotráfico que utilizan su territorio para transportar estupefacientes con destino a Estados Unidos, primer consumidor de drogas del mundo.

Otro país latinoamericano afectado es Honduras, víctima en 2009 de un golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Manuel Zelaya. En la nación centroamericana 13 periodistas fueron asesinados durante el período objeto de análisis, nueve de ellos en 2010, el año que siguió al cuartelazo.

El 12 de marzo de 2012, la muerte violenta a machetazos de otro comunicador volvió a llenar las planas de los medios hondureños. Fausto Evelio Flores Valle (54) de la emisora Radio Alegre pereció en la nororiental localidad de Sabá, Departamento de Colón. Se trata del vigésimo primer comunicador social asesinado en Honduras en la última década.

A principios de mes pereció en la ciudad de San Pedro Sula la periodista Saira Almendares junto a otros dos acompañantes, y en diciembre de 2011 cayó baleada en la capital la comunicadora Luz Marina Paz. Antes fueron asesinados Germán Rivas, Carlos Salgado, Rafael Munguía, Osman Rodrigo López, Bernardo Rivera Paz, Gabriel Fino Noriega, Nicolás Asfura y Joseph Hernández.

También fueron asesinados los periodistas David Meza, Nahún Palacios, Bayardo Mairena, Manuel de Jesús Juárez, George Orellana, Luis Arturo Mondragón, Israel Díaz Zelaya, Henry Orlando Suazo, Héctor Francisco Medina y Luis Mendoza, según el registro del Comisionado Nacional de Derechos Humanos sobre los caídos en esta década.

Amenazas de muerte, persecución, atentados, agresiones policiales y asesinatos caracterizan los dos años de gobierno del presidente hondureño Porfirio Lobo en materia de libertad de expresión. Así lo confirmó un informe enviado al Congreso por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadech).

El titular de esa institución Ramón Custodio manifestó que en 2011 la violencia contra periodistas y medios de comunicación continuó siendo una amenaza muy grave para el ejercicio de los derechos a las libertades de pensamiento e información. Los actos de represión de los cuerpos de seguridad del Estado dejaron a reporteros golpeados, heridos, desmayados (por gases lacrimógenos) y hasta detenidos ilegalmente, subrayó.

En esta ola de violencia, los más afectados, según Custodio, son periodistas que cubren y denuncian problemas como el narcotráfico, el crimen organizado, la corrupción, violaciones de los derechos humanos o critican a las autoridades gubernamentales.

Por otro lado, el Informe de la Unesco también refleja la muerte en actos violentos de 11 trabajadores de la prensa en Irak, donde imperan el caos y la inseguridad desde la invasión protagonizada por Washington en 2003 con el falso pretexto de la existencia allí de armas de destrucción masiva.

“En la reunión (del PIDC) se planteó la necesidad de analizar no sólo a las naciones donde se cometen estos actos, sino también a los países que de alguna manera provocan conflictos en cuya cobertura mueren informadores”, dijo el vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) José Antonio Martín, y recordó el caso del camarógrafo español José Couso, asesinado por el disparo de un tanque estadounidense contra el hotel Palestina de Bagdad en 2003, hecho que permanece impune.

Más crímenes en el mundo

En Colombia, Luis Eduardo Gómez (70), colaborador de los periódicos El Heraldo de Urabá y Urabá al día, fue acribillado a balazos el 30 de junio de 2011 en Arboletes, departamento de Antioquia. Dos hombres que se desplazaban en motocicleta lo siguieron hasta su domicilio y lo ejecutaron en presencia de su esposa.

Según información confiada por un periodista a la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), organización que colabora con Reporteros sin Fronteras, Gómez había realizado investigaciones sobre el asesinato de su hijo, ocurrido en 2009, y sobre la gestión de las cuentas públicas del gobierno local. El periodista era testigo ante las autoridades judiciales en investigaciones sobre los nexos entre grupos paramilitares y políticos locales; debía comparecer ante la fiscalía unos días después de su muerte. Fue acallado, como otros tres testigos asesinados desde octubre de 2010; otros cinco testigos habrían sido forzados a salir de la región o huyeron por temor.

El 29 de febrero de 2011, Naciones Unidas condenó el asesinato del director de la emisora radial Somaliweyn Abukar Mohamed Kadaf en Mogasdicio, el segundo periodista muerto en Somalia en lo que va de 2012. Augustine P. Mahiga, representante especial de la ONU en ese Estado del Cuero Africano, pidió a las autoridades somalíes una rápida investigación del crimen y el enjuiciamiento de los responsables.

El emisario destacó que los profesionales de la prensa en Somalia realizan su trabajo en medio de increíbles dificultades. Dijo que ese país es uno de los lugares del mundo más peligroso para los periodistas y su tarea de poner al descubierto las actividades de elementos que tratan de intimidar a la población. Recordó el asesinato del director de Radio Shabelle Hassan Osman Abdi, ocurrido el pasado 28 de enero, y llamó al gobierno de transición a poner fin a “la cultura de la impunidad y el inaceptable ciclo de violencia” existentes en el país.

En Brasil, el 11 de febrero fue asesinado el periodista Paulo Rocaro, en Ponta Porá, Mato Grosso do Sul, y aún se desconocen las identidades de los dos motociclistas que interceptaron a Rocaro y le dispararon al menos en 12 ocasiones. Fundador del sitio web Mercosulnews y militante del gobernante Partido de los Trabajadores, Rocaro era editor jefe del Jornal da Praza y publicó tres libros, entre ellos uno sobre el accionar de grupos de exterminio en la frontera Brasil-Paraguay. Además de Rocaro, el pasado mes fueron asesinados los periodistas Mario Randolfo Marques en Río de Janeiro; y Laercio de Souza en Bahía.

En Haití, el 6 de marzo fue acribillado el director de la emisora comunitaria Radio Boukman Jean Liphete Nelson mientras viajaba con familiares por una zona periférica de la capital. De acuerdo con la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe al menos tres profesionales de la prensa murieron en ese país desde 2010, uno de ellos de nacionalidad española.

En Bolivia, presuntos delincuentes comunes asesinaron el 25 de febrero a los hermanos Verónica y Víctor Hugo Peñasco Layme, ambos periodistas, en la ciudad de El Alto. El Grupo de Investigaciones de Casos Especiales (Gice) capturó a los presuntos responsables del crimen y la Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz (FTPLP) y el gobierno analizan la necesidad de brindar a los obreros de la información seguros de vida y salud.

Garantizar la seguridad de los comunicadores en el desempeño de sus funciones es vital para el ejercicio del derecho a la información, el PIDC de la ONU debe involucrarse en el tema de la seguridad, así como de la impunidad en la cual permanecen varios crímenes perpetrados contra quienes practican esta profesión, recalcó el delegado cubano Martín.

Algunos casos de hostigamiento a la prensa

El periodista cubano Miguel Fernández, residente en Miami, recibió numerosas amenazas tras publicar un artículo en el que recogió críticas a los sectores más derechistas de la emigración cubana. Según expone Fernández en su blog La isla infinita, después de reseñar las declaraciones de la madre de Orlando Zapata, un recluso común fallecido en la isla, ha sido víctima de intimidaciones “que pueden ir desde insultos hasta tenebrosos anuncios de violencia”.

Recordó que el fanatismo intolerante de los exiliados de Miami provocó el asesinato de Luciano Nieves, el 21 de febrero de 1975; del joven Carlos Muñiz, el 28 de abril de 1979, en las calles de San Juan, Puerto Rico; y del activista Eulalio José Negrín, también en 1979. El artículo de marras, explicó, no excede los límites de las declaraciones hechas por Reina Luisa Tamayo, y en muchos de sus párrafos se cita casi textualmente el testimonio cargado de nostalgia, dolor y resentimiento contra grupos y personas que manipularon su estancia en Miami.

En el texto, publicado por varios medios cubanos e internacionales, se recogen las expresiones de descontento de la señora, quien dijo sentirse traicionada por los que la estimularon a dirigirse a Estados Unidos, donde actualmente debe ganarse la vida limpiando casas y cuidando ancianos.

Al referirse a las amenazas en su contra, Fernández apuntó que nada duda de quienes se prestan para este trabajo sucio, pues hay “un largo historial de víctimas fatales por pensar diferente a esa facción extremista que pretende seguir imponiendo su pensamiento contra Cuba y su pueblo”. Otros periodistas cubanos también son objeto de amenazas contra su vida y su integridad física, solo por tener un pensamiento diferente a quienes suponen que la Revolución y sus millones de seguidores tienen que desaparecer, manifestó.

En Santiago de Chile, la Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional en Chile repudió la detención de un profesional de un medio extranjero durante la cobertura de una masiva protesta estudiantil el pasado 15 de marzo. Según confirmó Mauricio Weibel, presidente de Unión Sudamericana de Corresponsales, el camarógrafo Ricardo Uribe de NTN 24 de Colombia, con más de 10 años de trabajo en medios extranjeros, fue arrestado por Fuerzas de Carabineros en las inmediaciones del Parque Bustamante de Santiago.

La policía lo detuvo bajo el pretexto de verificar su identidad y lo mantuvo media hora en el interior de un vehículo militar, acusándolo de “estorbar y entorpecer” la acción de los agentes de orden y seguridad, apuntó una declaración de la Asociación de la Prensa Extranjera. Fuentes consultadas por Prensa Latina aseguran que el hecho quedó grabado, incluso lo sucedido adentro del bus policial.

La detención de Ricardo ocurrió mientras gases, chorros de agua y palos se descargaban contra los estudiantes, que no estaban ni encapuchados, ni haciendo barricadas, simplemente agrupados en el parque, comentó el periodista de NTN 24 en Chile Alberto Pando.

La denuncia del bloque de profesionales de la prensa internacional hace mención a los 15 casos de detenciones y agresiones a miembros de la asociación en 2011 por estar haciendo su trabajo. Lamentamos que hasta ahora fuera imposible concretar medidas de trabajo y colaboración con Carabineros, para resolver un problema que genera un daño grave a los derechos de la comunicación y la libertad de opinión y expresión, enfatizó Weibel.

En Panamá, el Consejo Nacional de Periodismo (CNP) reiteró en un comunicado que la querella por delitos contra el honor, interpuesta por el ministro Salomón Shamah a la periodista Mónica Palm, confirma el hostigamiento a la prensa en ese país.

Según el CNP, la administración de justicia persiste en ignorar especificaciones de delitos de honor e ignorancia de la Constitución Política. El Consejo recordó es un deber ineludible conocer las reglas legales del periodismo pues no hay calumnia ni injuria si los señalamientos son parte de discusiones, críticas y opiniones sobre actos u omisiones oficiales de los servidores públicos en sus funciones.

La querella penal se basa en una glosa de la columna “Tal Cual”, en la que se dijo que Shamah y el mandatario Ricardo Martinelli, habían sugerido al ex alcalde Bosco Vallarino sacar de su equipo al diputado panameñista José Blandón a cambio de ayudarlo en un fallo en su contra de la Corte Suprema. Alega el CNP que la actuación de la Fiscalía Octava de Circuito, a cargo de Adela Cedeño, quien admitió y ordenó abrir un proceso penal contra la periodista Palm, el efecto negativo contra la libertad de expresión seguirá pendiendo sobre la nación.

Denuncian efectos negativos de la concentración de medios

La concentración de los medios de prensa en manos de intereses poderosos afecta el equilibrio informativo, aseguró la periodista y socióloga peruana Leyla Bartet, elegida miembro del buró del PIDC.

Este fenómeno es uno de los principales obstáculos que enfrentan los periodistas para realizar su trabajo en América Latina. “Hay un poder económico efectivo, que de alguna manera juega con la concentración de los medios y creo que eso crea desequilibrios en términos de la equidad informativa dentro de los países”, señaló a Prensa Latina la también escritora.

Meses atrás, el ex ministro venezolano de Comunicación e Información y actual director del Centro de Investigaciones GIS XXI Jesse Chacón ejemplificó con su país el papel golpista de los monopolios informativos, al revelar documentos que demuestran la participación de los grandes medios de comunicación venezolanos, no ya en el apoyo o la incitación al golpe de estado de abril de 2002, sino que fueron los ejecutores y perpetradores de esa acción inconstitucional.

El presidente de Ecuador Rafael Correa dice que ocho familias manejan todos los medios de prensa escrita privados de circulación nacional. “Son negocios con fines de lucro”, cuando el gobierno puso el Impuesto al Valor Agregado (IVA) al papel periódico, la prensa opositora señaló que era un atentado a la libertad de expresión.

Por otro lado, el la región del PIDC también se abordó el tema de la igualdad de género en los medios de comunicación, tanto en la composición del personal, como en la orientación de las informaciones emitidas. El delegado José Antonio Martín recordó que en Cuba el 47% de los miembros de la UPEC son mujeres, las cuales también conforman en la actualidad el 80% de la matrícula de los siete centros universitarios formadores de periodistas.

Según Bartet, varias de las expectativas del PIDC fueron reduciéndose desde su creación y por esa razón ahora se plantea como un objetivo a corto plazo recuperar en lo posible las actividades originales de la organización.

Sin embargo, reconoció que el Programa está sometido, como toda la Unesco, a fuertes tensiones financieras y su presupuesto disminuyó en 30%. La entidad debió recortar sus gastos debido a las represalias de Estados Unidos e Israel, que suspendieron sus pagos a raíz de la incorporación de Palestina como miembro pleno a la Unesco.