Afirmar que Bolivia tenía su independencia económica conseguida durante los 50 años pasados es una equivocación.


¿Acaso no fue en ese período que los movimiristas asaltaron a los ahorristas privados y muchos privados desfalcaron al Estado con deudas que no pagaron a bancos estatales liquidados, como Banco de la Vivienda, Agrícola, del Estado, etc. o bancos privados que pasaron deudas de sus prestatarios al Estado, como la de los ganaderos benianos al Banco do Brasil? Además de que ante una Súper de Bancos ciega algunos banqueros privados se otorgaron créditos vinculados con dinero captado del público, al final devuelto por el BCB. Situación agudizada entre 1985 y 2003, cuando surgió la fuerza política cocalera gracias al DS21060 y los precios de los minerales cayeron estruendosamente, mientras la política de hidrocarburos fue totalmente entreguista, ver Pozo San Alberto.

Entre 1975 a 1985 Bolivia también tuvo precios internacionales favorables para sus principales materias primas, lo que permitió un extraordinario endeudamiento externo para fomentar políticas agrícolas y agro-industriales privadas, finiquitado en Equipetrol o deudas al Estado no pagas, como la del algodón con financiamiento privado externo. En dicho quinquenio fue cuando más inversiones hubieron en la exploración de hidrocarburos, lo que permitió un usufructo posterior. Igualmente corresponde reconocer que los grandes proyectos mineros privados como Inti Raymi, Don Mario, San Cristóbal, San Bartolomé, datan de los 80 y 90, los que representan importantes ingresos incluso para el gobierno actual. No dejo de resaltar el positivo rol en esto del ing. Jaime Villalobos.

Evidentemente el actual gobierno comete errores garrafales en sus políticas de hidrocarburos, la que ahora trata de subsanar, minera, aún sin una ley de inversiones, y de vivienda social, así como en la creación de empresas productivas públicas con crecimientos debidos a mercados cautivos, sin gestión de coeficientes aceptables. En el caso de las viviendas, casi USD8millones para 3757 viviendas terminaron en tres años construyendo sólo 206, equivalente a un costo real de USD37.000 por vivienda. ¡Escándalo! Es verdad que las importaciones crecieron del 2010 al 2011 en un 40%, de USD5400 millones a USD7600 millones (mientras el Presupuesto de Ingresos disminuyó en unos 22%, aunque el gasto más fuerte de servicios a la deuda pública, buen porcentaje proveniente de la Ley de Pensiones de 1996, bajó del 65% sobre el total al 2010 a 57% el 2011), pero las importaciones de combustibles proporcionalmente subieron de 11,38 a 13,48%. En el caso de los alimentos del 7,12 al 7,42%. Con seguridad, el gobierno debe cambiar su manejo de combustibles y los agricultores deben lograr mejores rendimientos y productividad.

Sin embargo, afirmar que Bolivia tuvo independencia económica durante los 50 años pasados para criticar al gobierno actual, sin duda alguna es un exceso.