En la prensa de hoy se difunden dos noticias en primera plana que nos llaman la atención; dos noticias que aparentemente nada tienen que ver la una con la otra, pero al buen lector nos hacen parar los pelos de punto cuando analizamos y descubrimos que aquí hay un libreto sinuoso.

La primera es la afirmación del presidente Evo Morales de que Bolivia “podría cerrar” la embajada de Estados Unidos: “Si otra vez la Embajada de Estados Unidos sigue molestando a Bolivia como está haciendo hasta ahora, advierto que mejor cerramos la Embajada, porque somos antiimperialistas, anticapitalistas y antineoliberales”.

La segunda afirmación corresponde al ministro de Gobierno Carlos Romero quien, después de la firma entre los presidente Morales y de un “Primer Tratado de Amistad entre Bolivia y Colombia” la semana pasada, expresó la intención del gobierno boliviano de establecer un centro de inteligencia bilateral con Colombia para intercambiar información que ayude a mejorar las políticas de seguridad ciudadana y lucha contra el narcotráfico.

Iremos por partes:

Primera afirmación: “POSIBLE CIERRE DE EMBAJADA DE EE.UU”

Cualquier lector antiimperialista de aquí o de cualquier parte del mundo podría aplaudir con entusiasmo semejante afirmación y tal vez, hace 6 años le creíamos. Pero hoy no es un secreto para nadie que las “molestias” por una supuesta injerencia son aparentes.

La “molestia” de Evo Morales con la embajada norteamericana es por un supuesto apoyo a la VIII Marcha Indígena realizada el año anterior. Este “apoyo” estaría basado en algunas llamadas telefónicas entre el responsable de asuntos indígenas de la embajada a dirigentes indígenas; pues no demuestra absolutamente nada, considerando que todos los que tienen que ver con “indígenas” (empezando por el mismo presidente de la República) debe tener varias llamadas con este señor de la embajada de EEUU.

También existe “molestia” por una supuesta “injerencia” de la agencia imperialista USAID, que, sin embargo, sigue operando con el gobierno en ministerios y en varios municipios gobernados por el MAS. (Vicecanciller Alurralde: “Gobierno boliviano respetará convenios con la USAID” – 13 noviembre 2012)

Es decir que la real “injerencia” es pactada con el gobierno. En cambio, pese a la retórica “antiimperialista, anticapitalista y antineoliberal”, parecen no molestar en lo más mínimo a Evo Morales las transnacionales que -con o sin capital yanqui- están saqueando a Bolivia sus recursos naturales.

¿…Y eso? ¿No son parte fundamental del “capitalismo imperialista” la Sumitomo, Glencore, Repsol, Petrobrás y British Gas?

¿No son las empresas mineras transnacionales que siguen llevando hasta más del 90% de las ganancias? (más que en tiempos de la Rosca de Patiño y Aramayo)

¿No son los “socios” de los hidrocarburos, quienes siguen controlando el 80% de la producción petrolera? (se quedan con la mayor parte de la renta gasífera y petrolera mediante la aplicación de contratos que les permiten descontar todos sus gastos -hasta los suntuarios de sus ejecutivos- y llevarse el gas sin industrializar).

¿No son esas mismas transnacionales que pretenden ahora saquear nuevas áreas, entre ellos en el Tipnis donde tienen concesiones la Repsol y Petrobrás?

Todo ESO parece no ser “molestia” alguna para el gobierno, tampoco para la embajada norteamericana; entonces; cualquier amenaza resulta ser un simple discurso y se lleva el viento… lejos.

Segunda afirmación: “LA FORMACION DE UN CENTRO DE INTELIGENCIA BILATERAL”

Pues sí, lo leímos bien: “La formación de un Centro de Inteligencia Bilateral entre Bolivia y Colombia, para reducir los índices de inseguridad ciudadana en el país”.

Como de costumbre le encomiendan a Carlos Romero explicar lo inexplicable: La “eficiencia” de la policía colombiana. Es decir que por “inteligencia” entiende el señor ministro, la colaboración policial y quizá militar en información. (Como ejemplo de la supuesta “eficiencia” de la policía colombiana Romero señaló que “en Colombia al día se registran siete robos de vehículos, mientras que en Chile, 40”).

Sin embargo, lo que no nos explica Romero, es cómo puede ser que esa policía tan “eficiente” en evitar robos de vehículos, no pueda evitar que se cometan decenas de asesinatos políticos; realidad que es denunciada a nivel mundial.

Reproducimos algunas expresiones por demás preocupantes de parlamentarios británicos en ocasión de la visita del presidente colombiano Juan Manuel Santos a Gran Bretaña (Noviembre 2011):

“He convocado a un debate en el parlamento porque necesitamos enviar un mensaje claro al gobierno colombiano – que la comunidad internacional no se callará mientras los abusos de derechos humanos se siguen cometiendo en Colombia.” (Jim Sheridan)

“La realidad es que los paramilitares siguen controlando amplias regiones del país, y mientras el ejercito sigue colaborando con ellos, nada va a cambiar.” (Jim Sheridan)

“La represión y el abuso laboral hacia los sindicatos siguen bajo Santos con más de 40 sindicalistas asesinados desde que Santos llegó al poder en Agosto 2010. (Andy Love)

“Existen permanentemente presos políticos en Colombia.” (Sandra Osbourne)

Estas denuncias se suman a miles de otras denuncias contra el continuo desplazamiento de campesinos, el creciente tráfico de drogas (a pesar de sus “centrales de inteligencia”, la imposición de megaproyectos que afectan a pueblos y el medio ambiente y tantas otras violaciones de los derechos humanos en Colombia.

Estos datos no deberían ser novedosos para un gobierno que ha denunciado en el pasado a las bases militares y asesores militares norteamericanas en Colombia, instaladas mientras Santos fue ministro de Defensa de Uribe y mantenidas ahora que Santos es presidente.

¿Acaso no hay conexión entre la “inteligencia” colombiana y los llamados “Plan Colombia” y “Plan Patriota”, verdaderas campañas de exterminio genocida en las cuales, bajo comando yanqui y con el pretexto de combate al narcotráfico y a la guerrilla, fueron asesinadas miles de personas, entre ellos la mayoría campesinos, trabajadores, defensores de derechos humanos?

¿Acaso no hay conexión entre la “inteligencia” colombiana y los miles de denominados “falsos positivos”, campesinos absolutamente inocentes e indefensos, que eran capturados por las Fuerzas Armadas y asesinados muy lejos de sus domicilios, reportados como “guerrilleros”, sólo porque tenían “incentivos” en dinero por cantidad de guerrilleros muertos?

Reflexiones ciudadanas

En medio de los meros discursos “antiimperialistas, anticapitalistas y antineoliberales” y las amenazas de “cerrar la Embajada de EE.UU.” surgen algunas preguntas que más nos preocupan y ojalá pueda darnos una respuesta el señor ministro Romero u otro vocero del gobierno:

¿Este es el régimen del cual va a aprender la policía y el gobierno boliviano?

¿Se prepara el gobierno del MAS a seguir el “ejemplo” de Colombia en “seguridad” interior?

¿Abrirá también las puertas el gobierno del MAS, al igual que lo hizo el régimen colombiano, a la participación de la “inteligencia” imperialista en el “asesoramiento” para la represión a disidentes y luchadores populares?

¡ESO… no está bien!

¡ESO requiere de un verdadero DEBATE y CONTROL SOCIAL desde la gente!

¡Esito sería!