(CUBARTE).- Existe una estrecha relación hoy entre las industrias culturales y las tecnologías de la información y las comunicaciones (conocidas como TIC o IT por sus siglas en inglés). Más que una relación pudiéramos decir que existe una interdependencia pues, en la actualidad, es prácticamente imposible pensar en estas industrias sin utilizar las TIC o que las TIC se sigan desarrollando a partir de las necesidades de las industrias culturales.

Antes de comenzar a hablar sobre esta relación, nos parece oportuno precisar qué definimos por TIC y a qué llamamos Industrias Culturales. Pueden parecer preguntas muy triviales pero no lo son y puedo anticiparles que no en todas partes del mundo se conciben, usan, revisan y controlan bajo la misma óptica.

Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC)

El concepto de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones no es un término que todos tengamos claramente definido aunque hay cierto consenso internacional sobre qué informaciones registrar relacionadas con esta actividad. Sus siglas en inglés se limitan a las letras Informantion Technologies) lo que aprovechando las características de este idioma han generado toda una serie de palabras que definen elementos vinculados a esta actividad. Así podemos hablar hoy de Industrias IT (IT-Indistries), Empleos IT (IT-Employment), Profesionales IT (IT-Proffesionals) entre otros muchos.

Los conceptos de Industrias IT y Empleos IT fueron definidos desde 1996 por la Fuerza de Tarea IT (IT-Workforce) creada por el Gobierno de los EE.UU. para analizar y proyectar el desarrollo tecnológico a partir del uso de las TIC. Ya desde entonces se definieron como Industrias de las TIC las siguientes: Equipos Informáticos y otros (Hardware), Equipos de Comunicaciones, Software y Servicios, Servicios de Comunicaciones.

Resultan bastante evidentes las dos primeras clasificaciones, pèro espero que quede claro que no solo hablamos de computadoras, aunque estas están hoy presente en casi todos los equipos electrodomésticos o que utilicen controles electrónicos. ¿Acaso no son hoy el televisor y el teléfono además de un equipo de comunicación un equipo vinculado al mundo de la computación?

Veamos entonces que ya se consideraba en 1996 formaba parte de los Servicios IT:

– Software y Servicios: Servicios de acceso a información y Servicios relacionados con las computadoras

– Servicios de Comunicaciones

Ya desde entonces todo lo relacionado con la Telefonía, la Radio y la Televisión estaban incluidos en el término. Pero también todos los procesos de circulación y socialización de información digitalizada incluyendo Internet, el medio de comunicación por excelencia de los últimos 20 años. Esto sin dudas hace que el impacto de las TIC dentro de la sociedad cada vez se expanda a más sectores y actividades, dado su alto nivel de penetración en el mercado. Bastaría solo poner el ejemplo de la telefonía móvil para demostrar lo antes mencionado.

Industrias Culturales

Lo primero que debemos tener en cuenta es que el concepto de “industrias culturales” no es un término aceptado por todos los países del mundo, al menos con el mismo criterio de lo que abarca. Su surgimiento como “término”, internacionalmente reconocido, tuvo que ver, sobre todo, con corrientes de opinión surgidas al final de la II Guerra Mundial en Alemania, como modo de enfrentar y criticar la formulación de “industria del entretenimiento” que, países como los EE.UU., fomentaban por entonces.

Existe además cierta dicotomía por los diferentes enfoques interpretativos entre cultura de masas y cultura artística o entre entretenimiento comercial y bellas artes. Para muchos la cultura y el mercado son categorías antagónicas, sobre la base de que someter el desarrollo cultural a las leyes del mercado, es contaminar su verdadera esencia y coartar los procesos de creación que por derecho deben ser libres y en algunos casos protegidos por el Estado, así como la socialización de estos procesos y la participación del pueblo en los mismos como derecho soberano.

Pienso que es totalmente equivocado someter a la cultura a la demanda del mercado, pero tampoco es acertado ignorar siempre el mercado ante la prioridad de socialización que puedan o deban tener determinados procesos o actividades culturales. Que debamos proteger el patrimonio musical del país no está en contradicción conque la música pueda generar ingresos, que incluso puedan sustentar la primera, incluso a través de actividades que dependan de la oferta y la demanda.

Generalmente, de manera simple, se ha aceptado que las industrias culturales son aquellas que producen bienes y servicios culturales. UNESCO las define como aquellas industrias que “combinan la creación, producción y comercialización de contenidos que son por naturaleza intangibles y culturales”, siendo un aspecto importante a proteger “ la promoción y preservación de la diversidad cultural y garantizar el acceso democrático a la cultura”.

Sin embargo es un absurdo ignorar su papel como sector de la economía con una gran influencia en el aporte de otros sectores al Producto Interno Bruto (PIB) de cada país, además del que producen directamente. Precisamente como parte de un enfoque combinado de estos dos fenómenos, más la suma de procesos similares que ocurren en otros sectores de la economía vinculados a los procesos de generación de conocimientos, creación y creatividad, ha surgido una tendencia a hablar de Economía Creativa para referenciar todos aquellos procesos que generan valores intangibles que ya son valorados como aportes contabilizables dentro de las economías de nuestros países.

Si hablamos de Economía Creativa, tenemos que precisar Creatividad, término con cierta ambivalencia, según el enfoque conque se mire, pudiendo ser un atributo de las personas o un proceso. Pero todos estaremos de acuerdo con la existencia de una Creatividad Cultural (implica imaginación y capacidad de generar ideas originales, formas de interpretación del mundo, que se expresan en textos, sonido e imagen), una Creatividad Científica (se expresa en la curiosidad y disposición a experimentar y crear nuevas conexiones en la solución de los problemas) y una Creatividad Económica (proceso dinámico que compulsa la innovación tecnológica, las prácticas económicas y el marketing, muy ligado a obtener ventajas competitivas en la economía), interrelacionadas entre si y en estrecha vinculación con con una Creatividad Tecnológica directamente vinculada al desarrollo en este sentido.

Como consecuencia, se habla entonces de “Industrias Creativas”, capaces de crear valor de cara a la Economía a partir de la aplicación de estas formulaciones de Creatividad antes mencionadas. Sin embargo aquí comienzan a diferir el alcance e interpretación de este término según los modelos económicos de los países que se trate. Así tenemos que el modelo británico clasifica a las Industrias Creativas de la siguiente forma:

Modelo UK DCMS: Publicidad (Advertising), Arquitectura, Mercado del Arte y Antigüedades, Artesanía, Diseño, Modas, Cine y video, Música, Artes Escénicas, Servicios Editoriales (Publishing), Programas Informáticos (Software), Radio y Televisión, Video y juegos de computadoras.

Sin dudas es un esquema relacionado con la filosofía de la industria del entretenimiento y el mercado, más que hacia preceptos netamente culturales.

Existe también un modelo denominado de los Círculos Concéntricos, que incluye incluso formas de agrupar esta clasificación, generado sobre la base de que, es el valor cultural de los bienes el que le aporta la característica principal a estas industrias. Así tenemos:

Modelo de Círculos Concéntricos

– Artes Creativas Básicas: Literatura, Música, Artes Escénicas, Artes Visuales

– Otras Industrias Culturales Básicas: Cine, Museos y Librerías

– Industrias Culturales de Carácter Amplio: Servicios Editoriales (Publishing), Grabaciones Musicales, Radio y Televisión,Video y Juegos de Computadoras

– Industrias Relacionadas: Publicidad, arquitectura, diseño, modas

Son evidentes las diferencias de enfoque entre ambos esquemas y no son los únicos. Otros lo hacen por ejemplo desde el ángulo de la propiedad intelectual.

La UNCTAD (United Nation Conference on Trade and Development) define como Industrias Creativas aquellas que:

– Constituyen ciclos de creación, producción y distribución de bienes y servicios que utilizan la creatividad y el capital intelectual como principal fuente.

– Constituyen un conjunto de actividades basadas en el conocimiento, basadas pero no limitadas al arte, potencialmente generando beneficios a partir de su comercialización y los derechos de propiedad intelectual.

– Se componen de productos tangibles y servicios intangibles artísticos e intelectuales con contenidos creativos, valor económico y orientación a mercado.

– Se encuentran en la intercepción entre los artesanos, los servicios y los sectores industriales.

– Constituyen un nuevo sector dinámico del comercio mundial.

La propia UNCTAD ha desarrollado su modelo de clasificación:

Clasificación UNCTAD

– Patrimonio: expresiones culturales tradicionales y sitios culturales

– Artes: Artes Visuales (Pintura, Escultura, Fotografía y Antigüedades); Artes Escénicas (Música en Vivo, Teatro, Danza, Opera, Circo, etc.)

– Medios: Servicios Editoriales y Prensa Escrita (Libros, Prensa y Otras Publicaciones); Audiovisuales (Cine, Televisión, Radio y Otros Medios de Difusión – Broadcasting

– Creaciones Funcionales: Diseño, Nuevos medios y Servicios creativos

A pesar de no coincidir con la estructura organizativa de las actividades culturales dentro de nuestra sociedad, en relación con lo que en Cuba pudiéramos llamar “Industrias Creativas”, creo que este último modelo se ajusta más a nuestras características que los anteriores.

Sin embargo también nos muestra aspectos que hoy no consideramos dentro de este sector, relacionados o con determinadas conexiones a lo que entendemos o pudiéramos definir como Industrias Culturales con aportes sustanciales a procesos productivos y en general a la economía nacional. Es el caso del diseño en todas sus variantes, incluyendo la moda, o los productos y servicios que hoy se generan como parte de la digitalización de contenidos, incluso de aquellos que reconocemos como bienes y servicios culturales en su forma no digital.

La UNESCO también ha aportado lo suyo cuando en el 2009 propuso un nuevo y ambicioso Marco para las Estadísticas Culturales (FCS por sus siglas en inglés) con la esperanza de que se convierta en un estándar mundial capaz de recoger información sobre todas las actividades culturales que realiza el hombre.

En este modelo estadístico se estructura en dominios y subgrupos para organizar la información de la siguiente forma:

– Patrimonio Natural y Cultural: Museos (incluye los virtuales), Sitios Históricos y Arqueológicos, Paisajes Culturales, Patrimonio Natural

– Presentaciones y Celebraciones: Artes escénicas, Música, Festivales

– Artes Visuales y Artesanía: Bellas Artes, Fotografía, Artesanía

– Libros y Prensa: Libros, revistas y periódicos, otros materiales impresos

– Audiovisual y Medios Interactivos: Cine y video, televisión y radio, Internet, videojuegos

– Diseño y Servicios Creativos: Modas, gráfico, interior, arquitectónico, servicios

Este modelo estadístico considera también actividades relacionadas con las Actividades Culturales como el Turismo y el Deporte y la Recreación.

Quizás los más interesante de estas definiciones y clasificaciones es el reconocimiento que han tenido estas industrias (culturales o creativas) dentro de las economías de muchos países por su significación dentro del aporte al Producto Interno Bruto (PIB) y como factor de arrastre de otros sectores económicos.

Por solo poner algunos datos veamos estadísticas sobre la Exportación de Bienes provenientes de las Industrias Creativas. De cada grupo (según clasificación de UNCTAD) se han tomado tres países como ejemplo para una mejor valoración del crecimiento.

TOTAL204 948406 992Economías Desarrolladas27 903227 103EE.UU.185573 000Reino Unido13 65719 898Francia8 99917 271Economías en Desarrollo75 835176 211Brasil7421222Turquía2 1545 369China32 34884 807Economías en Transición1 2103 678Rusia8451 734Belorrusia218451Croacia137412

Grupo / País Export. 2002 Export. 2008

A precios F.O.B. en millones de USD$

Como se puede apreciar, las exportaciones por este concepto en un plazo de 6 años prácticamente se duplicaron (1,98% de crecimiento) lo que demuestra el ritmo de crecimiento que la generación de este tipo de bienes va teniendo.

Sin dudas este es un tema que tenemos que analizar y revisar en nuestro contexto, donde cada vez ganan más espacio la comercialización de servicios y el recurso humano como centro generador de los mismos y garantía de su calidad.

Primeras Conclusiones

Las Industrias Culturales conforman hoy un espectro mucho mayor de actividades que hace 20 años atrás y tienen una significativa importancia como sector de la economía actual.

Es evidente que no solo hay una interrelación entre las TIC y las Industrias Culturales, sino que, a partir de las actuales clasificaciones estas forman parte de estas Industrias, tanto de forma directa (Radio, Televisión, Software, Internet) como de manera indirecta cuando hablamos de Prensa, Libros, Diseño, Publicidad, entre otros.

En un siguiente trabajo analizaremos como se está manifestando en la práctica esta relación y dependencia tan estrecha que se ha ido consolidando entre las TIC y las Industrias Culturales, hasta formar parte de ellas.

Bibliografía:

Creative Economy Report 2010. “Creative Economy: A Feasible Development Option”. UNDP, UNCTAD.

* Fuente: http://www.cubarte.cult.cu/periodico/opinion/21371/21371.html