Helsinki, Tokio y Washington (PL).- La calificadora Standard & Poor’s (S&P) rebajó el 8 de febrero la calificación de la deuda a largo plazo del gigante japonés de la electrónica Sony, y este 2 de marzo degradó a Nokia, el primer fabricante de teléfonos móviles del mundo. Sharp y Panasonic también esperan pérdidas que rondan los 3.800 millones y 10.200 millones de dólares, respectivamente.

A principios de febrero, S&P rebajó la nota de la deuda de Sony debido a la caída de sus precios de ventas, la disminución de la demanda y al alza de la moneda nipona; y advirtió que podría degradar aún más la nota si no observa alguna señal significativa en la recuperación de las ganancias en los próximos meses.

Sony registró pérdidas por unos 2.200 millones de dólares en los primeros nueve meses del actual ejercicio fiscal, que concluye el 31 de marzo, un indicador que podría cerrar en torno a los 2.900 millones de dólares. Esos números rojos contrastan con el balance de similar período de 2010, cuando la compañía logró beneficios por 1.400 millones de dólares.

La corporación explicó que las cifras rojas responden a los efectos adversos generados por la fortaleza del yen en los mercados cambiarios y a los problemas que afectan a las economías desarrolladas. A ello se añade la salida de Sony de la inversión conjunta con la surcoreana Samsung Electronics en la producción de pantallas planas de cristal líquido (LCD).

Similar escenario se perfila para Sharp, líder del país en la fabricación de pantallas LCD, que espera pérdidas por 3.800 millones de dólares en el ejercicio fiscal de 2011. La empresa, creada en 1912, admitió que recortará la producción en su planta de Sakai para el trimestre de enero a marzo debido a la acumulación de inventarios.

Por otro lado, el consorcio japonés Panasonic espera pérdidas por 10.200 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2011, informaron Ejecutivos del grupo el pasado 3 de febrero. Admitieron además que adelantan un proceso para suprimir al menos 17 mil empleos hacia finales de marzo.

Para Panasonic, las perspectivas son desfavorables ante las señales de contracción en el mercado de la televisión. Según los estimados, para 2015 las ventas anuales de televisores de pantallas de cristal líquido serán de 92 mil millones de dólares, con una contracción del 8%. En la tecnología de plasma se prevé un descenso en torno al 38%, hasta siete mil millones de dólares.

Las empresas japonesas reducirán en unos 7.500 millones de dólares sus beneficios por las inundaciones de 2011 en Tailandia, las cuales afectaron a numerosas fábricas en esa nación, reportó el diario económico Nikkei. La fuente precisó que la suspensión de operaciones en plantas niponas localizadas en territorio tailandés llevará a una contracción del 20% en los beneficios estimados para el ejercicio fiscal que finaliza en marzo.

Las inundaciones golpearon a compañías de primera línea como Toyota Motor, que dejará de percibir al menos 2.200 millones de dólares debido a la escasez de insumos. En octubre de 2011 Honda Motor paralizó actividades en la planta que opera en la provincia tailandesa de Ayutthaya, lo cual representa 260 mil vehículos menos. Panasonic suspendió el funcionamiento de fábricas dedicadas a elaborar componentes para equipos del hogar, lo que implica recortes de 700 millones de dólares en sus beneficios operativos.

Degradan a Nokia

El 2 de marzo S&P rebajó la calificación de la compañía finlandesa Nokia y mantuvo la perspectiva negativa debido a un recorte de su posición competitiva en el mercado de los teléfonos inteligentes. No descartó una nueva rebaja si Nokia no mejora sus márgenes de beneficios o si su efectivo neto cae desde los 5.600 millones de euros que tenía a finales de 2011 hasta dos mil millones.

Según la consultora Strategy Analytics, en el último trimestre del año pasado la cuota de mercado de Nokia en el segmento de dispositivos inteligentes fue de 12,6%, mientras que en el apartado de móviles mantuvo su liderazgo mundial con un 25,5%. Nokia admitió una caída del 23% en las ventas de teléfonos inteligentes debido a la competencia en los mercados.

S&P consideró insuficientes las medidas adoptadas por la empresa para mejorar la rentabilidad a partir de la disminución de la base de costes anuales de la división de dispositivos y servicios. Con una plantilla total de 139 mil trabajadores, el 8 de febrero la compañía finlandesa ultimaba detalles para un ajuste en su plantilla que implica el despido de unos cuatro mil trabajadores en las plantas de Reynosa (México), Salo (Finlandia) y Komarom (Hungría), las cuales dejarán de ocuparse del montaje de terminales.

El objetivo del consorcio es desplazar el ensamblaje de teléfonos inteligentes a factorías productivas en Asia. Dispone de nueve centros de fabricación de teléfonos móviles en ocho países, entre ellos Brasil, China, Finlandia, Hungría, India, México y Vietnam. De esa forma, Nokia aspira ganar en competitividad ante compañías rivales como la estadounidense Apple, la surcoreana Samsung y ZTE de China.

Eastman Kodak se declara en bancarrota

El 19 de enero, el consorcio Eastman Kodak, con sede en Rochester (Nueva York), se declaró en bancarrota para lograr la reorganización de sus negocios ante la fuerte competencia y reforzar la liquidez. La directiva presentó una solicitud ante los tribunales para acogerse a la quiebra voluntaria, que daría cobertura a la casa matriz y a las filiales en Estados Unidos.

La compañía, fundada en 1888 y con una sólida presencia durante décadas en el mercado de la industria fotográfica convencional, comenzó a ceder posiciones ante la llegada de la era digital. Su situación ya era compleja desde hace años, pues en 2006 contaba con 40.900 empleados en todo el mundo y ya en 2010 la cifra bajó a 18.800. En los últimos 12 meses, el valor de sus acciones experimentó una contracción del 91,5%.

La firma espera concretar la venta de un paquete cercano a las mil patentes, con vistas a acceder a financiamiento fresco para elevar los niveles de liquidez. Asimismo, reveló que cuenta con una línea de crédito por 950 millones de dólares con el Citigroup que permitirá cumplir con obligaciones como el pago de salarios.