Al menos 25 personas resultaron heridas en un enfrentamiento entre pobladores de los municipios de Coroma de Potosí y Quillacas de Oruro, enemistados por una disputa por límtes político administrativos de más de 400 años de antigüedad. La Ministra de Autonomías, dos prefectos, diputados y medio centenar de policías viajaron a la zona para mediar en el conflicto.

El miércoles y jueves recrudecieron los choques entre comunarios de Coroma y Quillacas, municipios que se disputan una franja de aproximadamente 150 kilómetros de extensión en la frontera interdepartamental, rica en yacimientos mineros.

Comunarios de Cajuata y Challuma denunciaron que el pasado miércoles a las 2 de la tarde alrededor de 300 “avasalladores” de Coroma los agredieron con armas blancas y rifles cuando araban sus tierras en la localidad de Challuma, provincia Ladislao Cabrera de Oruro.

Los enfrentamientos dejaron un saldo preliminar de 25 heridos, dos de ellos de gravedad, informó el gobernador de Oruro Santos Tito Véliz y denunció que efectivos policiales de Potosí, “a la cabeza de un teniente de apellido Blanco, secuestraron un tractor”.

El gobernador potosino Félix Gonzales aseguró que son los orureños quienes “provocan” enviado tropas a la zona del conflicto. “Han creado susceptibilidad por una permanente presencia policial de parte de Oruro, eso ya es provocación y lejos de crear las condiciones de tranquilidad en la zona, no todos actúan con lealtad, más bien están creando condiciones para que pueda existir cualquier tipo de enfrentamiento”, declaró la autoridad al diario Los Tiempos.

El Gobernador potosino se quejará a la Ministra de Autonomías: “No puede ser que un departamento esté con policías permanentemente ahí; nosotros hemos sacado a los policías para no crear conflicto en la zona, y sin embargo están abusando de esa situación”.

El gobernador y dirigentes del Comité Cívico de Oruro pidieron al gobierno que militarice la zona y que apruebe de inmediato la Ley de Ordenamiento Territorial. “Si no se tiene la presencia de las autoridades nacionales y departamentales, los comunarios de Oruro actuarán por propia cuenta”, amenazó el dirigente de la provincia Ladislao Cabrera Eusebio Encinas.

El comandante Departamental de la Policía de Oruro Ramón Sepúlveda envío 50 efectivos a la zona de conflicto. También viajaron la ministra de Autonomías Claudia Peña, los gobernadores y los presidentes de las brigadas parlamentarias de ambos departamentos.

El ministro de Gobierno Carlos Romero abogó por el diálogo para evitar hechos de violencia y desmintió versiones sobre supuestas muertes en esa región. “Creemos que deben dialogar con la intervención de los dos gobernadores, Félix Gonzales, Santos Tito y el Ministerio de Autonomías para evitar que el conflicto por límites se pueda expandir y generar más violencia”, declaró a la agencia ABI.

Según el investigador Rafael López de la Asociación Boliviana de Ciencias Políticas (ABCP), “la disputa por riquezas entre departamentos, municipios y hasta cantones es una tensión de larga data… El irresuelto problema de límites entre Chuquisaca y Tarija es en realidad una pelea por los reservorios del pozo Margarita; el pasado conflicto de pertenencias del cantón Chimeo entre las provincias Gran Chaco y O‘Connor era también un problema sobre reservorios de gas. El último conflicto entre Oruro y Potosí fue motivado por los reservorios de piedra caliza del cerro fronterizo Pahua”. (El Diario)

Los conflictos limítrofes enfrentan ahoran a los Municipios de La Paz, Palca, Achocalla y Mecapaca. Según la Fundación Tierra, solo el 7% de los municipios del país cuentan con límites definidos; en tanto que más del 70% de los Territorios Indígenas Originarios Campesinos titulados se sobrepone al territorio de 130 gobiernos autónomos que representan el 38% de los 337 municipios existentes en Bolivia.