Stuttgart.- Beate Klersfeld, la mujer que en la década de los años 70 cazó al criminal Nazi Klaus Barbie (Altmann) en La Paz, fue postulada hoy como presidente de Alemania por el partido de la izquierda, „Die Linke“. aunque es improbable que reuna los votos necesarios para su elección en el Parlamento alemán.

Sería un honor para mí, dijo Klarsfel (73) desde Paris donde vive.

Klarsfeld y su marido, el abogado francés Serge Klarsfeld, cuyo padre fue asesinado en el campo de concentración de Auschwitz. han perseguido a varios criminales de guerra nazis.

Periodista de profesión, Klarsfeld se hizo conocida en Alemania después de haber abofeteado el 7 de noviembre de 1968 al ex canciller Kurt-Georg Kiesinger, del conservador CDU, porque éste había pertenecido al partido nacionalsocialista de Adolf Hitler.

Su éxito más resonado fue el encarcelamiento del ex jefe de la Gestapo en Lyon, Kalus Barbíe, quien vivió en Boliva desde 1951. El „carnicero de Lyon“ había trabajado desde 1966 para el servicio de inteligencia alemán. En 1972 Klarsfeld descubrió que Barbie vivía bajo el nombre de Klaus Altman. Ese personaje fue protegido por las dictaduras, formó el grupo paramilitar „los novios de la muerte“, y durante la narcodictadura de Luis García Meza fue recibió el grado de teniente coronel del ejército boliviano. Barbíe fue deportado de Bolivia durante el gobierno de Hernán Siles y en 1987 fue condenado en Francia a cadena perpetua por sus crímenes.

La activista antinazi y antifascista Klarsfeld recibió varios premios por su trabajo en Francia e Israel. Aunque en Alemania nunca premiaron su trabajo, aunque fue nominada varias veces para una condecoración.

El partido de izquierda „die Linke“ postuló a la ex periodista para suceder al conservador Christian Wulf, quien renunció hace algunos días acosado por escándalos de corrupción. Tras la renuncia de Wulf, los partidos del gobierno CDU, CSU y FDP pactaron con los socialdemócratas y los verdes elegir como presidente a Joachim Gauck, un hombre que hizo carrera denunciando a los colaboradores y responsables de los servicios de inteligencia de la extinguida República Democrática Alemana (RDA).

„Gauck está por la lucha por los derechos humanos en la RDA, y yo estoy por la superación de los crímenes de los nazis“, dijo.

En los últimos meses los alemanes fueron conmocionados después de que se conociera la existencia de una célula neonazi a la que se atribuye el asesinato de nueve personas en la última década.

En las investigaciones de los casos, la policía había incluído entre los sospechosos a los familiares de las víctimas, la mayoría extranjeros, un hecho por el que la canciller Angela Merkel pidió perdón hace algunos días.

El parlamento alemán elegirá al sucesor de Wulf el 18 de marzo, elección en la que la participación de Klarsfeld sólo será testimonial. Ella representa la lucha contra los nazis, los partidos de gobierno, los socialdemócratas y los verdes están en lucha contra el fantasma de la izquierda.