(Sol de Pando).- El agua del río se encuentra a 200 metros de la Plaza Principal de Cobija; su caudal se elevó 30 centímetros en la última jornada soleada y se expandió siete metros horizontalmente. La plataforma del Puente de la Amistad ya está tomada por las aguas en sus cabeceras. En Brasilèia las calles y avenidas son una red de hidrovías como extensión natural del río…

Río arriba, atravesando la urbe brasileña de Río Branco —capital del Estado de Acre— el gran cauce comenzó a desbordarse instigado por la corriente de “La Niña”, y empezó atacando la triple frontera que comparten Perú, Brasil y Bolivia, dejando ya, la semana pasada, su secuela devastadora en Iñapari, Assis Brasil y Bolpebra.

Iñapari y Assis Brasil sobrevivieron al embate gracias a su fortaleza urbana, aún existen; mientras que el incipiente municipio de Bolpebra, el más frágil y vulnerable en el triángulo, fue borrado del mapa de un plumazo. Si no hubieron muertos, no fue porque el ministro Quintana fue eficiente con el manejo de los pronósticos metereológicos ni porque su aparato personal de Inteligencia y Seguridad, “Ademaf”, activó las debidas alertas tempranas en plenas fiestas del Carnaval. No hubieron muertos porque el río avisó que venía y porque las comunidades ribereñas del Acre, como los indígenas Yaminagua y Machinery en San Pedro de Bolpebra (hoy refugiados en el Brasil), conocen el lenguaje del río, dialogan con él ancestralmente.

Río abajo, se encuentra otro triángulo: la mancomunidad de las ciudades de Brasiléia y Epitaciolandia en la orilla brasileña del río Acre, y Cobija en la orilla boliviana. Los puentes de la Amistad (a Brasiléia) e Internacional (a Epitaciolandia) conectan a Cobija con la ribera brasileña mediante apenas 80 metros de distancia.

Las aguas vinieron bajando paulatinamente de Iñapari, Río Branco, Xapuri, Bolpebra y Mukden, hasta llegar a Brasiléia, Eiptaciolandia y Cobija, ahora igual de anegados como Iñapari, en el Perú, hasta ayer el municipio más damnificado por este gran diluvio acreano, sin contar Bolpebra que ya no existe.

A 200 metros de la Plaza de Cobija

El prestigioso comunicador social Reynaldo Viraca Mamani, periodista de

Sol de Pando

en Cobija, afirma que las aguas del Acre están a 200 metros de la Plaza Principal de Cobija, una vez que han barrido con todos los barrios ribereños de la ciudad, provocando más de mil damnificados que navegan en improvisadas canoas sobre las vías inundadas, junto a los pocos bártulos que han podido rescatar de sus destruidos hogares.

Los barrios Junín, Cataratas, Mapajo, Puerto Alto, Virtudes, Villamontes, Petroleros y Brisas del Acre están tomados por el río, absolutamente inaccesibles e inhabitables. “

El río está a punto de entrarse a la plataforma del Puente de la Amistad, ya está encima de él en sus cabeceras, y en la parte central se halla a menos de 30 centímetros para invadir dicha plataforma

”, explica el periodista de

Sol de Pando

. “

Se han habilitado albergues en colegios como Héroes de la Distancia y Vaca Diez, y en instalaciones del Sedeges se estan preparando alimentos en ollas comunes

”, informa el periodista, precisando que alrededor que más de 500 personas están concentradas en el Coliseo Ernesto Mishikawa de Cobija, llevando a cuestas las escasas pertenencias con las que han logrado evacuar de sus viviendas. Otras 500 personas se agolpan en los alrededores del Coliseo tratando de ingresar en algunas de las 40 carpas que Defensa Civil ha instalado en esta zona alta de la ciudad. Suman por lo menos 1.000 los “desabrigados” de Cobija, hasta hoy martes 21 de febrero.

Según Viraca, en horas de la noche un avión Hércules del TAB (la empresa estatal de carga aérea) aterrizó en Cobija llevando colchonetas y más carpas, una vez que el vicepresidente García Linera, que dejó la ciudad al caer la tarde, había constatado que el apoyo estatal es todavía insuficiente ante la magnitud del desastre. No podemos recibir las fotos de la situación en Cobija obtenidas este martes por Reynaldo Viraca, porque la comunicación por internet se ha interrumpido. Estamos comunicándonos mediante celular.

El suspenso aumenta

Las aguas del río Acre en las orillas de Cobija siguen subiendo y el pánico ya hizo presa de la población. Si bien no llovió en las dos últimas jornadas en la ciudad, las precipitaciones fueron severas al sureste de Bolpebra, en la misma provincia Nicolás Suárez, pasando por Mukden, y ello hizo elevar el caudal aceleradamente bajo los puentes de la Amistad e Internacional.

No llueve ni en Cobija ni Brasilèia, hace sol, pero las aguas vienen bajando desde río arriba.

Según nos reporta Carlos Tuburcio Amuruz, bajo el Puente Internacional que comunica Cobija con la ciudad de Epitaciolandia, a unas seis cuadras del Puente de la Amistad, las aguas están detenidas, como en estanque, llegando casi al mismo nivel de las aguas bajo el Puente de la Amistad.

En las últimas horas las aguas han subido 30 centímetros de su nivel vertical registrado ayer; y horizontalmente se expanden a un ritmo de siete metros diarios, informa Tiburcio Amuruz. Otras fuentes señalan que el río está creciendo a un ritmo de siete centímetros por hora.

El diluvio de Brasilèia

En Brasiléia el anegamiento está en el 100%, mucha gente, según nos informa el reportero ciudadano Renard Suárez, intentaba ayer llegar a Cobija transitando por la avenida

Prefeito RolandoMoreira

para llegar al Puente de la Amistad (

Puente Wilson Pinheiro

) en el lado brasileño); pero esa vía ya está totalmente anegada. Hasta ayer el único lugar seco de Brasiléia, sobre la avenida, era la zona del snack Panilanche; sin embargo en las primeras horas de este martes la última cuadra seca del centro de Brasiléia terminó anegándose.

El Hospital de Brasiléia ha colapsado por doble partida, por el anegamiento de las aguas, y por la demanda de una población especialmente infantil que comienza a padecer síntomas de cólera y otras enfermedades virales y respiratorias propias del desastre. Calles troncales importantes como la del Hotel Las Palmeras, han desaparecido.

Las principales calles y avenidas de Brasiléia forman hoy una impresionante red de hidrovías como una extensión natural del gran río. Las de Cobija también, en la otra orilla.