Sol de Pnado.- La inundación que anega a las poblaciones de Iñaparí, Assis Brasil y Bolpebra, en la triple frontera entre Perú, Brasil y Bolivia, no tiene precedentes. Las autoridades peruanas y brasileñas, encabezadas por sus alcaldes, han establecido recintos especiales para acoger a miles de damnificados, mientras las autoridades del país sólo atinan a “colaborar” en la evacuación de las víctimas bolivianas hacia el Brasil…

La madrugada de este jueves 16 de febrero, tras las tormentosas lluvias de la noche, el río Acre desbordó su caudal inundando las poblaciones ribereñas de la triple frontera conformada por Bolivia, Perú y Brasil. En las ciudades vecinas a Bolivia, Iñaparí en el Perú y Assis Brasil en el lado brasileño, las autoridades municipales y estatales despliegan un eficiente sistema de alertas tempranas y acciones preventivas, mientras que en la orilla boliviana de Bolpebra, cuyo Alcalde se ve forzado a radicar en Cobija por las carencias administrativas en la zona, los pobladores sólo atinan a huir hacia lado brasileño, ante la incapacidad de las autoridades estatales para impulsar un efectivo desarrollo en este siempre abandonado municipio fronterizo de Bolivia, en el departamento de Pando.

El lado peruano

“La ciudad de Iñaparí se ha inundado sobre todo la parte del centro, y en el sector de Virgen del Rosario las aguas del río Acre, a la altura del colegio, alcanzan ya los 70 centímetros”, reportó esta mañana —desde la ciudad peruana fronteriza con Bolivia— Leonor Mercedes Perales Yabar, regidora del municipio de Iñapari y que viene coordinando su función con el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) del Perú, a través de un contacto con el experto boliviano Hugo Leonardo.

Perales Yabar informó que el río Acre, prácticamente invadiendo la bien guarnecida ciudad de Iñaparí, empezaba a anegar el edificio de la Municipalidad. “En estos momentos se están evacuando las viviendas con dificultad; sólo se puede transitar en camionetas de doble tracción”, reportó la comunicadora peruana. La noche de la víspera, el alcalde de Iñaparí Celso Curi había activado el sistema de defensa civil y el Gobierno peruano declaró emergencia nacional.

La ciudad trifronteriza de Iñaparí está asediada, además del Acre, por los ríos Tahuamanu y Manuripi, tributarios del gran Madre de Dios.

El lado brasileño

Dentro una red informativa trinacional a la que

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se incorporó ante la emergencia mediante su colaborador Hugo Leonardo, se captó información del lado brasileño mediante un reporte enviado desde Río Branco por Foster Brown, investigador del Woods Hole Research Center (Whrc) y catedrático en la Universidad Federal del Acre (Ufac).

Según Brown, el Director de Defensa Civil Municipal de Río Branco, George Santos, informó que las aguas del río Acre se introdujeron en la ciudad vecina de Assis Brasil, en la otra orilla del río donde se encuentra la población boliviana de Bolpebra.

“La inundación llegó a Rio Branco con 2.2 metros por encima de su nivel de inundación… En este momento hay cerca de 521 familias (2.032 personas) viviendo en el Parque de Exposiciones. Con la subida, esos números van a crecer. El Alcalde de Rio Branco va a declarar una situación de emergencia”, detalla Brown-

Colindante con Río Branco, la ciudad brasileña de Assis Brasil conforma con Bolpebra de Bolivia e Iñaparí del Perú el triángulo fronterizo sobre el río Acre. El municipio de Assis Brasil provee de energía eléctrica al municipio boliviano de Bolpebra. En diciembre del 2010,

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constató que el suministro de luz de Assis Brasil a Bolpebra fue interrumpido “por falta de pago”.

El lado boliviano

A diferencia de Iñaparí y Assis Brasil, Bolpebra carece de los más elementales recursos de autodefensa para enfrentar desastres naturales como los que anegan hoy a las comunidades ribereñas del Acre. Bolpebra carece de energía eléctrica, al menos las 24 horas del día, la compra del Brasil, no posee un edificio municipal y ni siquiera un Alcalde que pueda declarar la emergencia. Como en la mayoría de los pueblos aislados de la amazonia boliviana, el Alcalde de Bolpebra tiene su residencia habitual en la ciudad de Cobija, a 200 kilómetros de su municipio, debido a la carencia de un apoyo efectivo del Estado al desarrollo municipal de estas poblaciones rurales e indígenas con cero nivel de urbanización.

La población civil de Bolpebra está conformada por una mayoría de migrantes y colonos provenientes de Tarija, quienes se dedican particularmente a la recolección de castaña y la pesca, conviviendo con las etnias Machineri y Yaminahua. El Batallón Riosinho del Ejército boliviano mantiene aquí un puesto de avanzada que es la única fuerza establecida para controlar el tráfico de madera y droga que transita por esta zona en tinieblas. Existe un desguarnecido puesto policial integrado por un solo efectivo.

Huyendo al Brasil con “colaboración” oficial

Cuando suceden innundaciones del río Acre como la de hoy, lo único que queda a los pobladores de Bolpebra es cruzar el caudaloso río a la otra orilla y refugiarse en Assis Brasil, algunos tomarán los “toritos (triciclos indúes que hacen su servicio de taxis sobre la moderna carretera interoceánica) para llegar hasta Iñaparí, quedando a expensas de la caridad brasileña y peruana. En la jornada de este jueves, el corresponsal de Radio Panamericana en Cobija transmitió las declaraciones de un funcionario jerárquico de la Gobernación de Pando dando la noticia de que “el Alcalde ya se encuentra en Bolpebra” (¡!) y que las autoridades estatales “colaboraron en la evacuación de los pobladores hacia el Brasil”.

Tal, la política de “desarrollo fronterizo” del actual Gobierno boliviano.