Moscú, (PL).- Rusia se dispone a reforzar su coraza defensiva y de contención nuclear con 400 nuevos misiles intercontinentales, 600 aviones, incluidos cazas de quinta generación, y con una modernización de su Complejo Militar Industrial (CMI). Para ello, el programa de desarrollo de las Fuerzas Armadas hasta 2020 prevé 23 billones de rublos (unos 766.411 millones de dólares).

Tales perspectivas las formula el primer ministro ruso Vladimir Putin en su sexto artículo programático en su condición de candidato presidencial que esta vez lo publica el diario Rossiskaya Gazeta. El anuncio coincidió con los intentos de la oposición de mantener la presión sobre las aspiraciones de Putin de llegar por tercera ocasión a la jefatura del Kremlin, al organizar una caravana de autos por el centro de la ciudad para exigir elecciones limpias.

Sin embargo, la oposición dejó de estar sola en sus salidas a las calles, pues otra caravana similar fue organizada por simpatizantes de Putin en esta urbe, mientras el fin de semana se registraron decenas de mítines a favor del primer ministro en varias regiones del país.

El tema de las fuerzas armadas y del rescate del CMI es uno de los menos explotados por otros cuatro candidatos (el comunista Guennadi Ziuganov, el liberal-demócrata Vladimir Zhirinovski y el magnate Mijail Projorov). Para el estadista ruso, en las condiciones actuales de estremecimientos económicos y de otro tipo en el orbe, siempre existe la posibilidad de resolver los problemas a costa de otros, incluido por la vía de la fuerza.

Aumentan los comentarios de que dentro de poco será obvio que la soberanía nacional no debe extenderse a los recursos de importancia global. Nunca debemos dar a entender que tenemos debilidades para conservar nuestra soberanía nacional, por ello vamos a fortalecer nuestra defensa y el potencial de contención, afirma el jefe de Gobierno.

De ninguna forma se habla aquí de una militarización de la economía, pues solo se trata de recuperar el tiempo perdido después que por varios años nuestras Fuerzas Armadas prácticamente no recibieron ningún armamento ni condiciones para su existencia, aclara.

Ahora, será necesario ver las amenazas para el país 30 ó 40 años más adelanta, tomar en cuenta los cambios operados en la forma de hacer las guerras, el incremento del peso de las armas inteligentes y la lucha cibernética, así como el control del espacio cósmico, insiste.

Debemos tener en cuenta que surgen armamentos de una potencia y poder destructor equiparable a las armas nucleares, pero con un efecto psicológico y poco político menos irritante, explicó Putin. El referido proceso puede llevar a la reducción gradual del carácter de monopolio de las armas atómicas como factor de contención.

La prensa local comenta que el Pentágono podría anunciar una reducción drástica de su arsenal nuclear, mientras desarrolla potentes bombas ecológicas, con el mismo poder destructivo que un artefacto nuclear, pero sin causar contaminación ambiental o radiactiva. Aún así, Putin considera importante reforzar la triada nuclear y por ello anuncia que en próximos años se sumarán 10 regimientos coheteriles con modernos misiles Topol-M y Yars (de cabeza múltiple).

Para esta jornada, está prevista, además, la firma de un decreto del presidente Dmitri Medvedev para la entrada oficial en las fuerzas armadas del nuevo misil balístico intercontinental de basificación naval Bulavá (Mazo), instalado en submarinos del tipo Borei. El primer ministro destaca, además, que de la vigilancia ante cualquier posibilidad de agresión a la coraza rusa se encargarán nuevos centros de radiolocalización en Kaliningrado, Leningrado y Armavir, así como una a prueba en la región de Irkutsk.

Lo cierto es que para 2020, las Fuerzas Armadas deberán sumar ocho nuevos submarinos cruceros estratégicos con misiles balísticos, 20 sumergibles polivalentes, 50 buques de superficie, 100 aparatos cósmicos de uso militar y más de mil helicópteros. Además, en una década Rusa deberá contar con 28 nuevos regimientos de complejos coheteriles S-400, 38 divisiones de complejos antiaéreos Vitiaz, 10 brigadas de sistemas coheteriles Iskander-M , dos mil cañones autopropulsados y 17 mil medio de transporte militar.

Todo ello necesita, considera Putin, una recuperación del estatus social de las fuerzas armadas, de su condición de vía para el ascenso en la sociedad de los ciudadanos, y de ventajas docentes para quienes pasen por el servicio militar. El núcleo de las fuerzas armadas lo forman ahora 100 brigadas de unidades generales y especializadas, que apenas duran una hora para ponerse en plena preparación combativa y una jornada para trasladarse al teatro de operaciones militares, destacó el jefe de Gobierno.

Por otro lado, Putin subraya la importancia de elevar la base tecnológica del CMI y las condiciones para la competencia, con una mayor participación de empresas privadas que a su entender propiciarán posibles saltos tecnológicos en esa esfera.

Analistas consideran que tal formulación de la estrategia militar constituye una continuación de las principales tesis esbozadas por Medvedev en diciembre pasado en su mensaje a la nación, completado ahora con propuestas más concretas del refuerzo de la coraza rusa.

Rusia y EE.UU. mantienen diferencias sobre defensa antimisil

El presidente ruso Dmitri Medvedev constató las diferencias sobre el tema de la defensa antimisil con su similar estadounidense Barack Obama, aunque ambos se pronunciaron por continuar las consultas, al reunirse en Honolulu el 13 de noviembre del año pasado. Tras sostener conversaciones en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (Apec), Medvedev expresó su esperanza en un resultado positivo del maratón de negociaciones sobre el escudo anticoheteril norteamericano.

Rusia expresa sus temores de que la sombrilla antimisil que construye Washington, ahora con participación de varias naciones europeas, atenta contra su seguridad nacional y demanda una constatación formal de que ese mecanismo no la amenaza realmente.

El ministro ruso del Exterior Serguei Lavrov expresó su preocupación por los planes estadounidenses de desplegar buques de guerra con elementos de su escudo antimisil en mares en torno a este país. Funcionarios norteamericanos admitieron la posibilidad de situar naves de combate con misiles interceptores a bordo en los mares Mediterráneo, Negro, Norte, de Barents y Báltico, comunicó Lavrov.

Los planes unilaterales norteamericanos de crear un sistema de defensa antimisil ya se materializan con la firma de acuerdos con varias naciones, la creación de instalaciones terrestres y el despliegue de cohetes interceptores, entre otros elementos, apuntó.

A nosotros se nos llama a la calma y se nos asegura que todo el referido despliegue, cuando conocemos la imposibilidad de Teherán de lanzar un proyectil a las fronteras en el norte, es contra el desarrollo futuro de una supuesta amenaza iraní. Tales planes, afirman, para nada amenazan a Rusia, pero nos cuesta trabajo creer en esos argumentos, afirmó el ministro del Exterior.

Necesitamos una constancia jurídica plasmada en un documento de que el escudo antimisil, el cual también será de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), con base estadounidense, para nada pone en peligro la seguridad rusa, indicó.

Al referirse a la actuación de la OTAN en Libia, Lavrov reiteró el llamado de Rusia para que el Tribunal Penal Internacional (TPI) investigue el asesinato del líder libio Muhamar Gadhafi. De ninguna forma, se puede dar muerte a un prisionero en un conflicto, y cuando se comete un asesinato de ese tipo estamos en presencia de un crimen de guerra y ello es competencia directa del TPI, afirmó el jefe de la diplomacia rusa.

A mediados de noviembre, el representante ruso en la OTAN Dmitri Rogozin afirmó que Rusia carece de interés alguno en participar en observaciones de los ejercicios del sistema de defensa antimisil de Estados Unidos. Por ahora, ese tema no nos interesa para nada, “es mejor visitar un Planetario”, espetó.

El embajador ruso se refirió a la prohibición vigente del Congreso norteamericano para recopilar cualquier tipo de dato telemétrico en el momento de la realización de las pruebas. Primero deberán eliminar la referida limitación del Senado estadounidense para cualquier nación sobre el empleo de aparatos telemétricos en los ejercicios con el escudo antimisil, consideró.

De ninguna forma tenemos interés en ir simplemente al medio del océano en un buque a mirar por telescopio como un cohete sale de algún lado y se dirige a otro desconocido. Nos interesa saber si nos engañan o no al afirmar que ni siquiera los misiles estadounidenses más sofisticados son capaces de dar alcance a nuestros cohetes balísticos intercontinentales, indicó. Pero tal hecho de ninguna forma lo podemos comprobar, pues existe la referida prohibición para la telemetría, por eso será necesario primero que se pongan de acuerdo con sus legisladores sobre el citado asunto, recomendó Rogozin.

Por su parte, el presidente Medvedev prometió conceder en breve una respuesta explicita de cómo este país responderá al despliegue del escudo antimisil estadounidense en Europa. Confirmó que por ahora a su país y Estados Unidos les fue imposible llegar a ningún acuerdo sobre la defensa anticoheteil.

Dicho y hecho, el 23 de noviembre Medvedev anunció el refuerzo del potencial estratégico nacional y el despliegue de nuevos sistemas de armamentos en respuesta a los planes estadounidenses. La declaración de Medvedev, que aparece tras la salida de Estados Unidos del Acuerdo de Armas convencionales en Europa, incluye la prerrogativa de Moscú de salirse de compromisos asumidos en el Tratado de Reducción y Limitación de armas nucleares (START-3).

Además, el mandatario dispuso la inclusión en el sistema de combate del país una estación de radiolocalización en el enclave de Kaliningrado, en la costa del Mar Báltico. De igual forma, ordenó a las fuerzas armadas, que en caso necesario, se destruirán instalaciones de información lejana y pronto aviso y sistemas de dirección de defensa antimisil foráneos.

Los misiles balísticos intercontinentales de basificación terrestre y marítima serán dotados de mecanismos para rebasar la defensa antimisil, indicó. Si las referidas medidas fueran insuficientes, Rusia se reserva el derecho de desplegar en su porción europea armamentos para destruir instalaciones del escudo antimisil de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, señaló Medveved.

Inauguran centro radiolectrónico en Kaliningrado

El jefe de las nuevas Tropas Aereocósmicas rusas, teniente general Oleg Ostapenko, confirmó el alistado de la estación radioelectrónica de Kaliningrado, que tendrá la posibilidad de controlar todos los lanzamientos de misiles en la profundidad del territorio europeo y en gran parte del Atlántico norte. Todo ello incluye el seguimiento de las labores del escudo antimisil europeo, constató el oficial, en referencia a la estación de la clase Voronizh DM, de las cuales se edifican otras dos en las regiones rusas de Armavir e Irkutsk.

Al mismo tiempo, el teniente general ruso confirmó la instalación en el plazo previsto de los complejos coheteriles tácticos Iskander-M en Kaliningrado. El Iskander-M, cuya primera brigada se encuentra en la provincia de Leningrado, tiene un alcance de 500 kilómetros, pero puede ser modificado para alcanzar objetivos a dos mil kilómetros de distancia y está preparado para portar ojivas nucleares.

Tanto el trabajo del centro radiolectrónico como la instalación allí de complejos Iskander, forman parte de las medidas de respuesta anunciadas por Medvedev para contrarrestar los efectos de la creación por etapas de un sistema antimisil europeo. Washington asegura que los elementos del segmento europeo de su sombrilla anticoheteril global no amenazan a Moscú, pero este país demanda, sin éxito hasta el momento, un compromiso de carácter jurídico para confirmar que ello no representa ninguna amenaza para Rusia.

El desarrollo del sistema global antimisil estadounidense puede llevar a una mayor inestabilidad e inseguridad en el orbe, retrucó el ministro ruso del Exterior Lavrov y consideró que el despliegue del referido escudo más bien enrarece la atmósfera de las negociaciones euroatlánticas sobre el citado tema.

Lavrov afirmó que la Marina de Guerra norteamericana se dispone a situar buques con misiles interceptores SM-3, cuyo alcance será incrementado, en los mares del Norte, Báltico, de Barents, Negro y Mediterráneo. En caso de carecer Rusia de las mencionadas garantías, puede darse el caso de que el sistema desplegado por Estados Unidos y las naciones que cooperan en ello, más bien lleve al debilitamiento de la seguridad y la estabilidad en el orbe, señaló el ministro.

Medvedev inauguró la estación radioelectrónica el 29 de noviembre en el enclave de Kaliningrado, apenas una semana después de anunciar medidas de respuesta a los planes del desarrollo por etapas del segmento europeo del sistema antimisil global estadounidense. Al asistir a una reunión de funcionarios de seguridad en la citada región, con costas en el Mar Báltico, Medvedev reiteró que son insuficientes las afirmaciones verbales de que el escudo anticoheteril europeo de ninguna manera está enfilado contra este país.

La creación de la citada sombrilla antimisil europea golpea nuestra seguridad nacional, consideró el jefe de Estado, quien aseguró que la nueva estación de radiolocalización, que abarca toda Europa y el Atlántico, puede emplearse de forma mancomunada con Occidente.

Los militares rusos se equipan

El 1 de diciembre de 2011, en coincidencia con la creación oficial de las Tropas de Defensa Aeroespacial (TDA), Rusia anunció el ingreso a la protección del país en 2012 de 60 tipos de técnica militar de defensa aérea y antiaérea. Las TDA, comandadas por el coronel-general Oleg Ostopenko, incluirán los comandos de la Fuerza Aérea, el cósmico, el de defensa antiaérea, el de defensa antimisil y los cosmódromos de Plisetsk y Arjanguelsk.

Ese tipo de fuerzas armadas recibe los sistemas BUK-M2, instalados ahora en el Distrito Militar Central y que pueden desplegarse en cinco minutos y destruir objetivos aéreos o terrestres en igual intervalo, explicó el vocero militar, el coronel Vladimir Drik. Su movilidad los hace difíciles de detectar y poseen un radio de acción de 150 kilómetros en tierra y 15 kilómetros cuadrados en el aire. Asimismo, las referidas tropas contarán con los sistemas polivalentes S-400, preparados para destruir cualquier tipo de blanco aéreo, mientras pueden determinar 36 objetivos al mismo tiempo.

Este año las citadas fuerzas contarán con los complejos de radiolocalización Nebo-U y sistemas coheteriles Pantsir-C1. La Fuerza Aérea acoge a una decena de modernos bombarderos SU-34, de la aviación del ejército, igual cantidad de aviones de asalto SU-25SM, el nuevo caza SU-35C (de generación 4+++), 20 helicópteros de asalto MI-28N y KA-52, así como los MI-35 modernizados.

El 8 de febrero de 2012, el jefe de la Marina de Guerra, almirante Vladimir Visostki, confirmó que para 2020 Rusia sumará 15 nuevos buques, incluidos seis submarinos diesel en la Flota del Mar Negro. A partir de 2014, la flota cuya principal base se encuentra en Sevastopol, en la península ucraniana de Crimea, recibirá una embarcación o dos por año.

El comandante de la Flota rusa del Mar Negro Alexander Foditerkov señaló que los sumergibles diesel fueron contratados a los astilleros Almiraltskie Velfi y elaborados por el instituto Rubin, por proyectos de la década de 1980. Los submarinos Varshavianka (proyecto 636) pueden descender a una profundidad de 300 metros, constan de una tripulación de 52 marineros y están dotados de los complejos coheteriles “Calibre”, con un alcance de mil 500 kilómetros, análogos de los Tomahawk.

La Flota del Mar Negro en realidad requiere de 12 sumergibles, pero para ello necesita un acuerdo en ese sentido con Kiev. El mencionado modelo de submarino es relativamente sencillo y genera poco ruido, lo que lo hace menos detectable y al mismo tiempo puede seguir con mejor éxito a los sumergibles estadounidenses del tipo Los Angeles. Por otro lado, la Flotilla del Caspio recibirá antes de 2020 otros 16 buques de superficie, incluidos embarcaciones de aseguramiento, señalaron fuentes militares.

Además, Rusia invertirá unos 1.500 millones de dólares para la construcción de una instalación capaz de emitir el láser más potente del orbe, con 2,8 megajoules, informó el director científico del Centro Nuclear Federal Ildar Ilkaev. El gobierno ruso tomó la decisión de contar en el futuro cercano con el láser más potente del orbe, pues Estados Unidos ya posee el suyo, con una potencia de dos megajoules, afirmó.

Se trata de la física de plasmas calientes que se emplea en el desarrollo del armamento termonuclear, y por el otro, valoramos el aspecto energético, pues las síntesis termonuclear con láser podría ser la energía del futuro, estimó el especialista.

* El autor es corresponsal de Prensa Latina en Rusia.