El pasado 24 de enero, Evo Morales y su equipo de ministros aprobaron el decreto supremo 1126 que termina con la conquista de los trabajadores de salud sobre la jornada laboral de 6 horas. A partir de la reglamentación de este decreto, todos los trabajadores deberán trabajar dos horas más con el mismo salario y con la pérdida de una conquista laboral que tiene más de 40 años. Esta medida, recubierta con la retórica y la demagogia de que el gobierno nacional busca garantizar un mejor servicio de salud para la población, en realidad prepara nuevos y mayores ataques a los trabajadores de salud para efectivizar medidas de creciente ajuste fiscal.

La disposición impuesta en el DS1126, lo que hace no es mejorar los servicios de atención a los pacientes, ya que para ello se necesitarían más camas de internación, nuevos y más laboratorios de análisis, nuevos y más hospitales y consultorios externos. Todo esto no hay y tampoco hay ni el proyecto ni el presupuesto para efectivizarlo. El único resultado real de la medida gubernamental es reducir los turnos de los trabajadores en salud de 4 a 3 quedando “disponible” todo un turno en el sistema de salud, cuestión que hace sospechar en posibles despidos y masacre blanca en la implementación del seguro universal impulsado por Evo Morales. Este ataque que incluye no solo a médicos sino enfermeras, laboratoristas, etc., es un ataque neoliberal y anti obrero que como la declaratoria de libre desafiliación a la CNS impuesta el 2011, solo tiende a favorecer a los servicios privados de salud.

Sin embargo esta medida, no es un caso aislado ni un exabrupto del ministro de salud, García Linera o Morales. Es parte de un ataque en regla a los trabajadores. Arce Catacora ya ha anunciado que los aumentos salariales para el presente año no deben superar el 7%, en un claro intento de repetir los topes salariales establecidos el año pasado luego de la huelga de la COB. Como parte de este plan de ajuste, desde el ministerio de educación, el stalinista Aguilar lanzó el inicio de una nueva currícula que según sus palabras tendría el merito de ser “descolonizadora”, incluyente y avanzada. En esta currícula, además de agregar nuevas y valiosas asignaturas como computación y que hoy es financiada por los aportes de los padres de familia, ya que tanto neoliberales como el MAS, nunca aceptaron entregar ítems para estas cargas horarias, junto con otras materias como “cosmovisión de los pueblos originarios” o lenguas originarias, llama la atención, que la cantidad de ítems y la carga presupuestaria se mantiene igual que antes. Si se agregan nuevas materias manteniendo la carga presupuestaria anterior entonces debemos inferir, que la nueva currícula solo está al servicio de intereses demagógicos ante la creciente pérdida de popularidad gubernamental así como también al intento de crear una base de apoyo dentro del magisterio entregando cargas horarias a variados pach‘pakus que ahora podrán dictar clases solo con el aval de funcionarios del ministerio y que serán usados para combatir a URMA en las federaciones sindicales. Los ataques televisivos, radiales y en la prensa escrita al trotskismo están al servicio de estos mezquinos y anti obreros objetivos.

Sin embargo el pronunciado giro a la derecha del gobierno del MAS no se agota en los ataques a las conquistas y al salario de los trabajadores, sino que en las últimas semanas hemos visto una grotesca operación política contra los pueblos indígenas del TIPNIS y al servicio de la OAS brasilera y las trasnacionales ubicadas en las costas del atlántico y del pacífico. Nos referimos a la reciente aprobación de la Ley de Consulta, libre, previa e informada para llevar adelante la construcción de la carretera por el corazón del TIPNIS, ley que violenta los derechos territoriales Mosetenes, Yuracares y Chimanes ya que no es libre con la presencia de madereras, petroleras o cocaleros, no es previa ya que los tramos I y III ya están concluidos además del inicio de operaciones y contratos con OAS en el TIPNIS, y es parte del plan para violentar los derechos indígenas al servicio del programa de integración regional IIRSA aprobado por los gobiernos neoliberales. Esta operación fue precedida por la marcha del CONISUR, donde se instrumentalizó a cocaleros y humildes colonizadores con la propaganda de que carretera es mayor desarrollo. Para combatir esta falacia solo hay que mirar las rutas realmente existentes en nuestro país, plagadas a la vera de los caminos de miseria, pobreza, falta de salud y educación. Desde la LOR-CI afirmamos que ningún desarrollo puede venir de la mano de trasnacionales como afirma Evo Morales o García Linera. Solo la expulsión de todas las trasnacionales no solo del TIPNIS sino del país y la expulsión de los intereses imperialistas junto a sus socios locales puede abrir el camino a una planificación y utilización de los recursos naturales y económicos del país al servicio de las grandes mayorías nacionales. Los pueblos indígenas del Oriente ya han anunciado la preparación de la IX marcha indígena contra esta ley y advierten con enfrentamientos en la zona de construcción de la carretera, no solo entre colonizadores e indígenas sino también con la policía de Evo Morales.

Desde la LOR-CI, planteamos la urgente necesidad de organizar una tenaz y sólida resistencia contra todos estos ataques del gobierno de Evo Morales, ataques apenas disimulados por la retórica descolonizadora. La oposición patronal de Doria Medina o Juan del Granado no solo que hacen la vista “gorda” y tratan de traducir su oposición al lenguaje de la transparencia institucional, sino que ya fueron parte o de los neo liberales mas radicales como Medina o de gobiernos tan pro imperialistas y hambreadores como el de la UDP en los primeros 80‘ como Del Granado. Pese a sus peleas retoricas con el oficialismo comparten los mismos objetivos antiobreros y al servicio del capitalismo nacional. Los trabajadores, pueblos indígenas no podemos esperar nada bueno de esta gente que ya trabajo y colaboro con el MAS no solo desde el gobierno como el MSM sino también desde la constituyente como UN.

Todas y cada una de las medidas gubernamentales son de carácter anti obrero, anti popular, y anti indígena. Todas y cada una de ellas revela en forma cada vez más clara al servicio de qué intereses económicos actúa el gobierno. Los trabajadores, el pueblo pobre, los pueblos indígenas debemos llevar adelante una gran unidad impulsada y organizada desde la COB para resistir esta embestida. El nuevo Comité Ejecutivo de la COB ha declarado no ser parte del oficialismo. Ahora ha llegado el momento de demostrarlo. Hay que convocar en forma urgente a una gran cumbre, obrera campesina, indígena y popular que con delegados de los sectores en lucha y movilizados, pueda forjar la unidad que obligue al stalinismo y al reformismo oficialista a retroceder en sus aspiraciones de atacar a los trabajadores. De esta cumbre debe emerger un pliego único de demandas y un plan de lucha escalonado hasta imponer todas y cada una de nuestras reivindicaciones. El magisterio urbano, los trabajadores de salud, los trabajadores de Millma, Makitesa y todos aquellos que vienen peleando divididos por la acción de la burocracia sindical, deben impulsar la unidad para imponerle a la COB estas tareas.

¡Abajo el DS1126!

¡por un sistema de salud para todos sobre la base de la nacionalización de todo el sistema privado de salud y su administración democrática y colectiva de los trabajadores!

¡Defender las conquistas de los trabajadores en salud!

¡Abajo el virtual congelamiento salarial de Evo, los banqueros y los empresarios!

¡Aumento del presupuesto de salud y educación sobre la base de la nacionalización de la banca privada, impuestos a las grandes fortunas y expulsión de las trasnacionales!

* Liga Obrera Revolucionaria-Cuarta Internacional.