Los Ángeles, (PL).- Consternación y sorpresa provoca la repentina muerte, a los 48 años, de la otrora popular cantante estadounidense Whitney Houston, considerada la reina afroamericana del pop durante los años 80 y 90 del pasado siglo.

Según medios de prensa digitales, la intérprete de exitosos temas como How will I know, Saving all my love for you y I will always love you, fue hallada muerta en el Hotel Beverly Hilton de esta ciudad, sin conocerse aún la causa del trágico suceso.

Dueña de una prodigiosa y potente voz, que vio fenecer su brillo a causa de las drogas y el alcohol, la carrera artística de la protagonista femenina de El guardaespalda (1992) -su incursión más exitosa de las tres que realizó en el cine- también se vio marcada por una vida de pareja compleja, hasta concretar su separación del también cantante Bobby Brown.

Luego de triunfar en los 90, Houston logró volver a lo más alto en 2009, cuando de nuevo fue número uno en ventas con su último álbum I look to you, el primero en siete años, periodo en el que su imagen cayó en picada.

Proveniente de una familia de sólidas raíces musicales, en tanto era prima de Dionne Warwick, una de las grandes damas del soul y el pop en Estados Unidos, Houston publicó su primer disco en 1985, que llegó al número uno de la lista Billboard y dio tres singles que escalaron posiciones cimeras al vender 13 millones de copias

Ganadora en vida de seis premios Grammy, el errático rumbo tomado por la Houston se acrecentó tras su divorcio en 2006. Antes, en 2002, el disco Just Whitney fue un fracaso al debutar en el número tres de la lista Billboard, con solo 200 mil copias vendidas.

No obstante, en septiembre último, la revista The Hollywood Reporter anunció que Houston participaría en el remake de la película Sparkle (1976).

Reportes periodísticos también refieren que en el momento de su muerte planificaba su enésimo retorno a los escenarios, en los que un día brilló como una verdadera estrella del firmamento.