(PL y agencias).- La alerta roja por el incremento de los casos de dengue y fiebre hemorrágica fue declarada en el departamento de Beni. El responsable de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes) Wilfredo Camargo confirmó cuatro muertes por dengue y dos por fiebre hemorrágica este año. Por otra parte, el Ministerio de Salud de Chile declaró la alerta sanitaria en la centrosureña región del Bío Bío, debido a un brote de hantavirus.

En los últimos meses los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba, Oruro y Beni fueron azotados por un brote de dengue, a pesar de gestiones gubernamentales para impedir la proliferación del mosquito Aedes Aegypti, el agente transmisor del mal.

Hasta el 19 de enero de este año se reportaron 721 casos de dengue en cuatro de los nueve departamentos, informó el responsable interino de la Unidad Nacional de Epidemiología Max Enríquez. Durante el anterior período epidemiológico de octubre de 2010 a enero de 2011 se reportaron 422 casos, pero de octubre de 2011 a enero de 2012 hay 721, lo que se considera un aumento significativo de casos.

De los 636 casos sospechosos de dengue registrados en los últimos días, 100 fueron declarados positivos, mientras que los de fiebre hemorrágica llegan a 36, todos en la provincia beniana de Mamoré. Ante esta situación los representantes de las instituciones que componen el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) departamental decidieron declarar la alerta roja en Beni y destinar los recursos económicos necesarios para enfrentar la emergencia.

El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) César Alfonso Lijerón admitió que dos personas murieron en la provincia de Mamoré en lo que va de año como consecuencia de la fiebre hemorrágica, en tanto otras cuatro fallecieron por el dengue. Sobre los sospechosos de dengue, aseguró que 98 de ellos ya fueron confirmados mediante análisis de laboratorio, un motivo más que suficiente para que se decrete la alerta roja en el departamento.

El secretario general de la Gobernación Juan Carlos Zambrana aseveró que se activarán todos los mecanismos y recursos públicos y privados para proteger la salud de la población. Asimismo se autorizó al director de COE gestionar ante las instancias nacionales, departamentales, municipales y organismos internacionales los recursos necesarios para atender la emergencia.

Por otra parte, en Cochabamba el director del Hospital Viedma Germán Osorio aseveró que la segunda víctima fallecida la madrugada de este miércoles provenía del Trópico de Cochabamba e ingresó el martes a ese centro hospitalario con un cuadro de sospecha de dengue.

El cambio climático potencia las enfermedades infecciosas

Científicos y expertos aseguran que el cambio climático y el aumento de la temeratura media potencian ciertas enfermedades infecciosas como el dengue y la malaria. Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Washington, más de un millón de personas murió en 2010 a consecuencia de la malaria, cifra superior a la estimada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El estudio divulgado en la revista The Lancet destaca que en 2010 los decesos en menores de cinco años en África fueron 1,3 veces superiores a los mencionados en el Informe Mundial sobre Malaria de 2011, mientras que en mayores de cinco años fueron 8,5 veces más, y 1,8 veces superiores para individuos de todas las edades en el resto del mundo. El hallazgo más importante del estudio es que en el mundo ocurrieron 433 mil muertes más de lo considerado por la OMS en mayores de cinco años. De ahí que las metas a corto plazo, como la reducción de las muertes por malaria a cero para 2015, podrían ser poco realistas.

La malaria o paludismo es una enfermedad febril aguda, causada por la picadura de mosquitos del género Anopheles. La intensidad de la transmisión depende de factores relacionados con el parásito, el vector, el huésped humano y el medio ambiente. Según la OMS, la mitad de la población mundial corre el riesgo de padecer la afección, aunque la mayoría de los casos y muertes se registran en África subsahariana. No obstante, también se ven afectadas Asia, Latinoamérica y, en menor medida, Oriente Medio y algunas regiones de Europa.

El resurgimiento de algunas enfermedades y el aumento de la incidencia de otras como el cáncer de la piel ya es una realidad. Las enfermedades tropicales afectan a cerca de mil millones de personas en el mundo, principalmente en países pobres, alertó la OMS. En 2010 el paludismo estaba presente en 106 países y territorios. En México se registran casos de dengue en comunidades situadas a más de 1.500 metros de altura sobre el nivel del mar, como Jalisco y Guanajuato.

En Bolivia, el jefe de Epidemiología del Sedes La Paz René Barrientos explicó a la agencia GAIA Noticias que a consecuencia de la variabilidad extrema de las temperaturas enfermedades comunes como la malaria son cada vez más severas. Destacó el caso de un joven del norte paceño que contrajo resfriado común, pero sorprendentemente en pocos días el diagnóstico cambió de resfrío a tuberculosis.

Barrientos explicó que el cambio climático ha permitido que las enfermedades tropicales se trasladen a climas fríos sin ningún problema. Anteriormente, la tuberculosis poseía una mayor carga de infección en los municipios amazónicos de Bolivia; sin embargo el mal se está presentando en climas diferentes. En el caso del dengue, en 2002 se registraron 11 casos en el trópico de Cochabamba, mientras que hasta finales de diciembre de 2011 se confirmaron 156 casos.

El dengue se ha extendido en América del Sur por la falta de campañas de prevención y por el cambio climático. Datos preliminares de 2010 sitúan en más de 1,8 millones de casos reportados en el Continente, casi 50 mil de ellos graves, mientras que cifra de muertos rebasa el millar.

Hasta el 24 de enero de 2012, los casos de dengue aumentaron más de 50% en Costa Rica. En las primeras dos semanas del año se contabilizaron 339 afectados, contra 226 en el mismo período de 2011, informó la Dirección de Vigilancia de la Salud del Ministerio de Salud.

El 27 de enero, la Dirección General de Vigilancia de la Salud de Paraguay reportó 36 casos de dengue confirmados y 453 notificaciones en el transcurso de enero. Hasta el 6 de febrero de 2012 se confirmaron 94 casos y 521 sospechosos. Durante la epidemia de 2011 murieron 68 paraguayos por esta causa y se reportaron miles de notificaciones en todo el país.

Por otro lado, el 6 de febrero de 2012 el Ministerio de Salud de Chile declaró la alerta sanitaria en la región del Bío Bío, debido a un brote de hantavirus. La medida fue decretada tras la muerte de dos internos de una cárcel y la constatación de otros tres reos con los síntomas de la enfermedad. “Sería extremadamente raro que no fuera hanta”, señaló el titular de Salud Jaime Mañalich.

Subrayó, empero, que “hay un brote evidentemente” del peligroso virus y que el propósito de la emergencia sanitaria es fortalecer en la región el control de la población de roedores, el bloqueo de los ingresos de los drenajes provenientes del penal y reforzar la limpieza de maleza en la región. Precisó que aunque la enfermedad está localizada hasta el momento en torno al recinto penitenciario El Manzano, la alerta está vigente para todo el Bío Bío, unos 500 kilómetros al sur de Santiago.

El hanta es un virus que se aloja en algunos ratones silvestres, como el llamado colilargo y que se trasmite a los seres humanos, ocasionándoles fiebre hemorrágica con síndrome renal o el conocido como síndrome pulmonar, ambos con un alto índice de mortalidad. El contagio puede ocurrir al respirar aire contaminado con heces, orina y saliva de ratones infectados o al manipular los roedores o alimentos, aguas o lugares donde ya esté presente la infección. También por la mordedura directa del ratón.

La enfermedad se presenta inicialmente con síntomas similares a los de una gripe normal: fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y dolor de estómago. En algunos casos la enfermedad se agrava, agregándose dificultad para respirar, problemas circulatorios y cardíacos. El promedio de las personas que mueren una vez contraído el mal oscila entre el 30 y 40 por ciento.

Autoridades chilenas asociaron el brote de hantavirus a la magnitud de los incendios forestales, causantes del cambio de hábitat de los agentes trasmisores de la enfermedad. Los focos incendiarios han provocado que los roedores salgan de las zonas quemadas y se acerquen a lugares poblados, que tienen agua, comentó la ministra subrogante de Justicia Patricia Pérez.

Precisó en ese sentido que la cárcel El Manzano, situada en la región del Bío Bío y donde se detectaron los primeros casos con el peligroso virus, está próxima a un río. Concordó con ese punto de vista el subsecretario de Salud, Jorge Díaz, quien infomó además que hasta el momento hay unas 40 personas, entre reos y gendarmes del citado presidio, que están bajo observación como potenciales enfermos.