Malé y Naciones Unidas (PL).- El presidente de Maldivas Mohamed Nasheed anunció hoy su dimisión y la transferencia del cargo al vicepresidente Mohamed Waheed Hassan Manik, luego de que miembros de la Policía perpetraran un golpe de Estado. El mandatario está refugiado en la sede de las Fuerzas de Defensa Nacional, donde poco antes de su renuncia intentaron irrumpir unas 500 personas, buena parte de ellas agentes de Policía.

Electo en 2008 y forzado a abandonar el cargo por un amotinamiento de la policía, Nasheed actualmente está bajo custodia del Ejército. El ex gobernante será sometido a juicio para que responda a varias a varias acusaciones, entre ellas la de corrupción.

Nasheed dimitió luego de tres semanas de furiosas manifestaciones antigubernamentales, cuyo remate fue la sublevación de la policía el martes, que tomó la televisión estatal y llamó a la población a salir a la calle para derrocarlo. Aunque los asaltantes fueron dispersados por la fuerza con el empleo de gases lacrimógenos, hasta el momento no se reportan muertos o heridos.

En un comunicado transmitido por televisión, el dignatario explicó que su continuidad en el poder habría conducido al uso de la fuerza contra el pueblo. “En la situación actual, será mejor para el país si dimito. No quiero dirigir el país con mano de hierro”, declaró.

Poco antes, la oficina presidencial había emitido un comunicado en que instaba a la ciudadanía a “mantener la calma”, asegurando que el mandatario “trabajaba con las instituciones para asegurar la paz y la estabilidad” en este archipiélago de casi mil 200 islas.

El líder del opositor Partido Dhivehi Quamee Hassan Saeed confirmó que el presidente había dimitido y entregado el poder a su vicepresidente. Las manifestaciones contra Nasheed comenzaron después de ordenar éste la detención del presidente del Tribunal Supremo, a quien acusa de ser un aliado del expresidente Maumoon Abdul Gayoom.

Al depuesto mandatario se le atribuye el mérito de reasentar la democracia en Maldivas tras su victoria en las elecciones de octubre de 2008. Al año siguiente, en lo que también fueron las primeras elecciones parlamentarias en el país, el partido de Nasheed fue el más votado, pero el opositor Dhivehi Rayyithunge Party se hizo con la mayoría de los escaños.

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon abogó porque el cambio de presidente registrado en Maldivas conduzca a la solución pacífica de la crisis política que mantiene polarizado a ese país. El titular de la ONU indicó que la renuncia de Nasheed y la asunción del vicepresidente Mohammed Waheed Hassan Manik fueron anunciadas como “un paso constitucional para evitar mayor violencia e inestabilidad”.

En un comunicado difundido en Nueva York, Ban instó a los maldivos a enfrentar de manera constructiva los desafíos y a proteger los importantes logros de los últimos años en materia de democracia y Estado de derecho. Destacó la contribución hecha por Nasheed en la elevación de la conciencia internacional sobre los peligros del cambio climático y la subida del nivel de las aguas para los países insulares.