Caracas y La Habana (PL).- La XI cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) aprobó la creación de una zona económica común entre los países integrantes del bloque, la cual contará con un banco de desarrollo que recibirá el 1% de las reservas internacionales de cada nación. Además, el organismo aprobó una resolución que otorga a Haití la condición de invitado permanente del bloque y de invitados especiales a Santa Lucía y Suriname.

La ALBA se fundó el 14 de diciembre de 2004 en La Habana, donde los presidentes de Venezuela Hugo Chávez y de Cuba Fidel Castro firmaron la Declaración Conjunta para la creación del ALBA y su Acuerdo de aplicación que postula la solidaridad entre los pueblos como principio cardinal. El Presidente Evo Morales recordó los orígenes de la ALBA en la Cumbre de Mar del Plata Argentina, en 2005, como alternativa al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), una iniciativa de dominación de Estados Unidos, no solo era para un área de libre comercio, sino para la “libre colonización en Latinoamérica”.

La ALBA se plantea una ruptura radical con el modelo neoliberal y con la lógica mercantilista del intercambio comercial. Están dadas las condiciones para construir una zona económica común en respuesta al anuncio del presidente Chávez de trabajar con criterios de complementariedad en esa materia, afirmó el secretario ejecutivo de ese bloque Amenothep Zambrano.

Como han expresado en reiteradas ocasiones los mandatarios de las naciones miembros del bloque, este es un mecanismo con respuesta para todo, lo cual se evidencia en los logros sociales de los últimos años. Ahora se trata de establecer una ruptura radical con el modelo neoliberal sobre la base del que ya avanza con el Sistema Unitario de Compensación Regional (Sucre), el Tratado de Comercio de los Pueblos, las entidades mixtas Cuba-Venezuela y las empresas grannacionales.

El secretario general del ALBA adelantó que se prevé expandir el modelo de las empresas mixtas Cuba-Venezuela para incluir a las demás naciones, no como clientes, sino como socios. Significó que el novedoso proyecto está sustentado en los 63 millones de personas que agrupa el ALBA, en los 70 mil millones de dólares de intercambio comercial y en los recursos naturales del bloque. “Queremos un servicio financiero no condicionado al lucro, que genere soberanía alimentaria, independencia tecnológica. Salir de los criterios de la Organización Mundial del Comercio que nos condena a la eterna producción de materia prima”, manifestó.

La ALBA se consolida en los planos económico, educacional y cultural, y en el terreno político ya ha demostrado también su fortaleza y firmeza. Fue la primera institución internacional y latinoamericana en denunciar el carácter fascista del golpe militar en Honduras, dirigido precisamente contra un gobierno integrante de la Alianza.

También respondió con premura a los intentos estadounidenses de establecer una cadena de bases militares en Colombia, y se opuso al derrocamiento de las autoridades libias por la intervención de fuerzas internacionales. Además, fue de las voces que respaldaron la solicitud de Palestina de ser reconocida como miembro pleno de la Organización de Naciones Unidas, y se ha levantado como importante fuerza de denuncia y oposición a aventuras agresivas imperiales.

El Presidente Morales subrayó que el golpe de Estado en Honduras contra el gobierno legítimo de Manuel Zelaya, el 28 de junio de 2009, fue un conato para amedrentar a los países del ALBA, y a otros que querían entrar a este foro basado en la complementariedad entre sus miembros.

La Alianza constituye un mecanismo para promover la paz y la prosperidad, y luchar contra la pobreza, destacó el primer ministro de Dominica Roosevelt Skerrit. Recordó que muchos dirigentes a nivel mundial piden permiso a Estados Unidos para opinar sobre algo o se preocupan por los criterios de Washington al respecto, sin embargo, nosotros estamos dispuestos a morir por nuestros principios.

La ALBA ha logrado consolidarse como una verdadera alianza de pueblos independientes, evaluó el presidente cubano Raúl Castro y dijo estar satisfecho por los acuerdos tomados. En su criterio, vamos a andar más rápido si los estudiamos y hacemos los estudios de factibilidad; el tema básico es que el ALBA tenga éxitos en la cuestión económica.

Crece la Alianza Bolivariana

La XI cumbre de la ALBA se celebró en el Palacio de Miraflores, Caracas, con la asistencia de los jefes de Gobierno de los países integrantes: Rafael Correa de Ecuador; Evo Morales de Bolivia; Daniel Ortega de Nicaragua; Roosevelt Skerrit de Dominica; Baldwin Spencer de Antigua y Barbuda; Ralph Gonsalves de San Vicente y Las Granadinas; Raúl Castro de Cuba y Hugo Chávez de Venezuela. Además, participaron el canciller de Argentina Héctor Tiemerman; el embajador especial de Uruguay Julio Baráibar y el presidente de Haití Michel Martelly como invitado especial.

El primer ministro de San Vicente y las Granadinas Ralph Gonsalves resaltó la solicitud de tres países caribeños de incorporarse como miembros plenos a la Alianza. Resulta un acontecimiento muy importante que Santa Lucía, Suriname y Haití, tres miembros de la Comunidad del Caribe (Caricom), se sumen al bloque integracionista surgido en 2004, afirmó el gobernante en la XI Cumbre del grupo.

Actualmente, pertenecen a la agrupación Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, Dominica, Antigua y Barbuda y Venezuela. A la Caricom, surgida en 1973 tras el Tratado de Chaguaramas, pertenecen Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, Suriname, Trinidad y Tobago, y Montserrat.

El presidente de Haití ratificó el interés de su país de ingresar como miembro pleno a la ALBA y de esa manera tener acceso a todos los beneficios que el bloque subregional ofrece a sus miembros. “Nosotros hemos solicitado verificar de qué se trata el ALBA, ya que nuestra posición anteriormente era de observador y para convertirnos en un miembro completo necesitamos escuchar las propuestas para entender mejor y luego avanzar”, afirmó en entrevista exclusiva a TeleSur.

Martelly aclaró que Haití ha sido un observador desde 2007 y consideró que haber ocupado esa posición fue una gran oportunidad para verificar lo bueno que son algunos programas como Petrocaribe y otros acuerdos que ese mecanismo ofrece a su país, lo que sustenta la iniciativa de incorporarse como miembro activo.

Petrocaribe es un acuerdo de integración firmado el 7 de septiembre de 2005; es un mecanismo de cooperación sin precedentes en este mundo, y puede servir para muchos países de la Alianza, aseguró el presidente Chávez al iniciarse la segunda sesión de la XI Cumbre.

Chávez recordó que el Caribe Oriental estaba tan vulnerable en cuanto al abastecimiento de petróleo que tuvieron que construir mono boyas para asegurar el almacenamiento del crudo para esos territorios. Por esa razón, “nos tiran con veneno” las transnacionales ya que “están acostumbrados a explotar a los países, pero estamos dispuestos a acabar con las cadenas del colonialismo económico”. Citó como ejemplo de cooperación a una refinería existente en Cuba en desuso, la cual fue reactivada entre la empresa cubana Cupet y Petróleos de Venezuela (Pdvsa), y en la actualidad procesa cerca de 65 mil barriles diarios. Detalló que con un crédito acordado con China, se prevé ampliarla a 150 mil barriles diarios.

Por otro lado, el mandatario venezolano aplaudió la solicitud de Santa Lucía de incorporarse como miembro pleno a Petrocaribe, que acoge en su seno a Venezuela, Cuba, República Dominicana, Antigua y Barbuda, las Bahamas, Belice, Dominica, Grenada, Guyana, Jamaica, Surinam, Santa Lucía, Guatemala, San Cristóbal y Nieves y San Vicente y las Granadinas. Llamó a organizar lo antes posible una cumbre de Petrocaribe. El primer ministro Anthony precisó que la incorporación de su país será en dos etapas: primero a Petrocaribe, mecanismo de integración energética impulsada por Venezuela, y después a la ALBA.

Este domingo la XI cumbre aprobó una resolución que otorga la condición de invitado permanente al ALBA a Haití y de invitados especiales a Santa Lucía y Suriname. Chávez precisó que queda en manos del Consejo Político del ALBA, o sea de los cancilleres, todo el trámite para concretarlo lo más pronto posible.

Además, los países de la Alianza aprobaron el mecanismo de trabajo ALBA-Haití, un proyecto de desarrollo para esa nación caribeña. Los cancilleres de los países miembros del bloque se reunirán el 2 y 3 de marzo en suelo haitiano para evaluar la situación. El ministro cubano de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez informó que entre los planes que aplicará el ALBA en apoyo a Haití está la creación de un fondo de ayuda humanitaria.

Aprueban zona económica común para países de la ALBA

Una zona económica común para los países integrantes de la ALBA fue aprobada por los presidentes asistentes a la XI Cumbre. Con el tratado (Eco-ALBA), acordado por Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas se impulsará el intercambio comercial en favor del desarrollo del mecanismo integracionista.

Ese espacio económico común contará con un banco, para el cual se acordó destinar el uno por ciento de las reservas internacionales de cada nación integrante del ALBA. Con ese fondo multilateral, coincidieron los dignatarios al aprobar la nueva estructura, se podrá concretar el empleo de una moneda única, mediante el Sistema de Compensación Regional (Sucre). La creación del Sucre es una escalera para el desarrollo, expresó el embajador especial de Uruguay Julio Baráibar al intervenir en la XI cumbre.

El Sucre fue adoptado desde 2010 como una unidad contable que un valor similar al dólar, para facilitar la actividad comercial entre los países miembros del ALBA (Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, Dominica, y Antigua y Barbuda). Según cifras presentadas por el vicepresidente venezolano para el área Económica-Productiva Ricardo Menéndez, en 2010 se efectuaron seis transacciones por 10 millones de sucres y el año pasado llegaron a 431 operaciones por 216 millones.

Chávez destacó el funcionamiento de este mecanismo, aunque reconoció que ha funcionado mejor entre Ecuador y Venezuela. El mandatario ecuatoriano expresó “¿por qué usar el dólar para nuestros intercambios?, la alternativa es el sucre”. Recalcó que debe evitarse el uso de divisas extranjeras porque vulneran las economías regionales, y agregó que “con el Sucre se hacen intercambios y se compensa la diferencia”.

De acuerdo con especialistas del ALBA esa denominación apunta al desacoplamiento progresivo de monedas fuertes, fomenta el ahorro de divisas, reduce el riesgo cambiario y busca la reducción de las asimetrías comerciales entre los Estados parte del ALBA. Esto último diferencia, esencialmente, al Sucre de otros mecanismos de pago regionales y es expresión de los principios de cooperación, complementariedad productiva y solidaridad que lo animan.

De acuerdo con la cadena TeleSur la aprobación unánime de la zona económica común fue anunciada por el presidente Hugo Chávez, quien planteó la necesidad de avanzar en materia financiera y productiva dentro del ALBA. “Tenemos una plataforma de vanguardia y tiene que dar el ejemplo, podemos poner una parte de las reservas internacionales de cada país en el Banco del ALBA y luego emplear esos recursos para ayudar a los más pequeños para promover el desarrollo económico y el desarrollo social”, expresó Chávez.

En opinión del secretario ejecutivo del bloque Amenothep Zambrano, la zona económica común incrementará el comercio intrazona y satisfará la demanda interna, aunque advirtió que “no se trata de un desarrollo a cualquier costo, sino de calidad”. Ya en 2010 en el seno del ALBA se concretó un acuerdo para la construcción de un modelo alternativo de soberanía económica, y se propuso la designación de un Coordinador de Política Económica que evalúe la situación de los países integrantes del bloque.

Los países miembros de la ALBA aprobaron destinar el 1% de sus reservas internacionales al banco de ese bloque regional para fortalecerlo. El anuncio estuvo a cargo del presidente de Venezuela durante la primera jornada de la XI cumbre. Chávez comentó que en el caso de su nación, le corresponde colocar unos 300 millones de dólares, de acuerdo con las propuestas planteadas por el Consejo Económico de la ALBA. “Estamos seguros que contaremos con la anuencia del Banco Central de Venezuela (BCV), para que el Banco de la alianza, pueda realizar convenios de financiamiento de proyectos”, dijo.

Detalló que Venezuela posee el nivel adecuado de reservas internacionales, ubicadas en unos 27 mil millones de dólares. Explicó que semestralmente en este país se realiza una revisión de las reservas internacionales, que en 2011 terminaron en 32 mil millones de dólares, y el monto por encima del nivel adecuado, fue transferido al Fondo de Desarrollo Nacional. De acuerdo con Chávez, el BCV está transfiriendo cada dos semanas 500 millones de dólares a ese fondo, que solo serán empleados en proyectos de desarrollo económico y social. “El Fondo de Desarrollo Nacional recibió en cinco años casi 80 mil millones de dólares, lo cual nos ha dado mayor poder económico”, apuntó.

Ecuador al mando de la Secretaría Económica

La designación de Ecuador al frente de la Secretaría Económica de la ALBA es vista como un reconocimiento a la gestión del país en esta esfera. El subsecretario ecuatoriano de Relaciones Comerciales Internacionales de la Cancillería Jorge Acosta señaló que esta encomienda representa una consideración a la labor económica del gobierno de Rafael Correa y al liderazgo del país en una nueva arquitectura financiera internacional.

La Secretaría estará conformada por los Ministros de Economía y Finanzas de los países miembros del ALBA y su misión será establecer políticas comunes que profundicen la integración regional. Este grupo de trabajo tiene el mandato de elaborar un documento para el establecimiento de una zona económica en la ALBA que potencie la integración productiva, comercial, encadenamientos productivos, basados en una complementariedad económica. Acosta indicó que dentro de la Secretaría están diseñados subgrupos de trabajo dedicados a la producción, al comercio y al desarrollo de la infraestructura. La primera tarea es elaborar una lista de productos con los que puedan profundizar el intercambio comercial entre los países de la ALBA, para lo cual disponen de un plazo de cuatro meses.

“Una zona comercial no se establece por decreto, facilita la institucionalidad, el fomento del comercio, etc., pero es sobre todo la voluntad, buscar intercambios complementarios, adecuados, de mutuo beneficio y esas son las acciones que debemos tomar”, señaló Correa en el foro de Caracas. “La arquitectura financiera y comercial está bien diseñada dentro del ALBA que básicamente es lo que estamos planteando a nivel de Unasur y debemos hacerlo”, apuntó Correa.

Resoluciones específicas

Los cancilleres de la Alianza acordaron reunirse en Cuba próximamente para valorar decisiones ante la exclusión de la isla caribeña en la venidera Cumbre de las Américas. Durante la instalación de la XI Cumbre del ALBA en esta capital, el presidente de Venezuela Hugo Chávez propuso elevar una consulta a Colombia, organizador de la Cumbre de las Américas, para conocer si Cuba estaba o no invitado y en base a ello actuar en consecuencia.

El jefe de Estado lanzó la iniciativa que de no estar invitada la isla caribeña a ese evento, no asistan el resto de los países de ese bloque integracionista. Por su parte, el presidente Ecuador Rafael Correa reafirmó que “es ilógico hablar de la VI Cumbre de las Américas sin la participación de Cuba”. Previo a esas declaraciones, Correa propuso que el ALBA-TCP no acuda a Cartagena de Indias, en abril próximo, como muestra de rechazo a una medida injusta y excluyente, decisión que consideró debe debatirse en foros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y en el seno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

“Tienen que asistir todos los países americanos a esa cumbre, ya basta de este anacronismo del siglo XXI”, resaltó el dignatario ecuatoriano. En ese contexto, el mandatario boliviano instó a mantener una posición común entre los miembros del bloque lo cual asegurará que se defiendan los “sagrados intereses de América Latina y el Caribe”. Daniel Ortega, jefe de Estado nicaragüense, expuso que de concretarse la participación en el encuentro, se debe incluir allí el tema de Argentina y su justa reclamación por las islas Malvinas, el levantamiento del bloqueo a Cuba y la existencia del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

Consejo de Defensa en bloque regional

Presidentes y líeres de la Alianza propusieron la creación de un Consejo de Defensa común entre los países que integran este mecanismo regional. Hugo Chávez expresó la necesidad de que jefes militares de las naciones miembros de esa agrupación realicen reuniones donde intercambien sobre proyectos y ejecuten maniobras y entrenamientos conjuntos.

Chávez aclaró que esa iniciativa será discutida por el Consejo Político, integrado por los cancilleres del bloque. El mandatario Evo Morales abogó por desarrollar una doctrina antiimperialista que favorezca los intereses de los pueblos de la subregión y evite el establecimiento de bases militares en los territorios del área.

Comentó que los países del ALBA deben estar representados con sus fuerzas armadas pacifistas, en las cumbres y eventos que realizan los Estados Unidos y otras naciones, de modo que puedan salir “en defensa de la soberanía y los recursos naturales de estos pueblos”. El jefe de Estado nicaragüense Daniel Ortega instó a sus homólogos a agregar en la agenda de este nuevo Consejo como prioridad, la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Repudio a ataques contra Siria

Los países miembros de la Alianza aprobaron por unanimidad una declaración de condena a “los actos de violencia que grupos armados han desatado contra el pueblo sirio”, y de repudio a “la política sistemática de injerencia y desestabilización en la hermana República Árabe Siria”, cuyo fin pretende imponer por la fuerza un cambio de régimen a ese pueblo.

Liberación inmediata de antiterroristas cubanos

La XI Cumbre de la ALBA aprobó una resolución que exige la liberación inmediata de los cinco antiterroristas cubanos condenados en Estados Unidos. René González, Ramón Labañino, Gerardo Hernández, Fernando Gonzáles y Antonio Guerrero fueron detenidos en 1998 y condenados a exageradas penas por informar sobre planes de acciones violentas contra Cuba fraguados por grupos terroristas basados en Estados Unidos.

El manipulado juicio contra los Cinco, como se les conoce internacionalmente, comenzó en la ciudad de Miami, en el otoño del 2000 y terminó siete meses después, en junio del 2001, en un proceso considerado el de mayor duración en Estados Unidos cuando tuvo lugar. A partir de entonces comenzó un largo proceso de apelaciones, por el cual fueron resentenciados con disminución de las condenas, excepto Gerardo Hernández, a quien se le mantienen dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión.

Desde hace 13 años cuatro de ellos permanecen encarcelados en Estados Unidos, el quinto, René González, fue liberado en octubre del pasado año, sin posibilidad de volver a su país por al menos tres años de libertad supervisada. Tras la liberación de René González, uno de los abogados de la causa cubana, Richard Klugh, anunció que realizarán apelaciones para poner en evidencia las violaciones del proceso al que han sido sometidos por la justicia norteamericana los Cinco

La ALBA aprueba declaración sobre las Islas Malvinas

La XI Cumbre de la Alianza aprobó una declaración a favor de Argentina por el caso de las Isla Malvinas, la cual prevé sanciones que podría aplicar América Latina al Reino Unido. La Declaración especial señala que las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza reiteran su más firme respaldo a la legítima reclamación de la República Argentina al derecho a su soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Los mandatarios hacen votos para que la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a dicha disputa, de conformidad con los pronunciamientos pertinentes de la ONU, la OEA y la CELAC.

Instan a las partes a cumplir con lo establecido en la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, absteniéndose de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras las Islas estén atravesando por el proceso recomendado por la Asamblea General. Y apoyan la decisión de los países de la región, de impedir en sus puertos el ingreso de naves con la bandera colonial impuesta sobre Malvinas.

El canciller de Argentina Héctor Timerman agradeció el apoyo de la Alianza a la causa por el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas. Las recientes declaraciones del primer ministro británico David Cameron, quien calificó a Argentina de “colonialista” por sus acciones en este reclamo, ofenden a Latinoamérica, enfatizó el ministro.

Timerman subrayó que mientras Buenos Aires busca una salida pacífica a ese conflicto que data del siglo XIX, Londres presenta el tema como “un problema militar”. Recalcó que Reino Unido nunca ha aceptado “sentarse a terminar de una vez por todas con este conflicto colonial”, de forma pacífica en la mesa de negociaciones, como indican las numerosas resoluciones de la ONU.

El jefe de la diplomacia argentina criticó, además, el envío al disputado archipiélago del Atlántico Sur, de “un submarino nuclear con alta tecnología”, así como la explotación de los recursos naturales pese a que la ONU lo prohíbe mientras no se resuelva el conflicto. “Ellos aplican la explotación de recursos renovables y no renovables, ricos recursos pesqueros (…) y ahora están explorando para la explotación de petróleo, petróleo que es argentino, y de todo el pueblo argentino”, condenó.

Desde 1833, Buenos Aires reclama la soberanía sobre ese territorio insular luego de que fuera usurpado por Londres y su población expulsada y sustituida por súbditos de la corona británica. Uno de los puntos más tensos del diferendo fue la guerra de 1982, que comenzó el 2 de abril, cuando la dictadura militar de Leopoldo Galtieri, cuya popularidad iba en picada por la crisis política y económica, ordenó el desembarco de tropas en las islas.

El régimen de Argentina movilizó unos 13 mil hombres, mientras que los británicos enviaron entre 11 mil y 15 mil efectivos y otros 20 mil en barcos de aprovisionamiento y apoyo logístico. Reino Unido contaba con un ejército profesional, tecnología avanzada, buena parte suministrada por Estados Unidos, además del apoyo de la Organización del Atlántico Norte. El desigual conflicto bélico concluyó el 14 de junio de 1982, con la rendición de las tropas argentinas, la muerte de 649 nacionales, 255 británicos y tres civiles, la mayoría jóvenes de entre 18 y 19 años.