Washington, (PL).- Crímenes violentos, pobreza, bajo nivel de educación y una deprimida industria de construcción de viviendas contribuyen a que Miami ocupe hoy la cima entre las ciudades peor gobernadas de Estados Unidos, según un estudio. Forbes considera a Miami como la ciudad más miserable de Estados Unidos.

Según la investigación 24/7 Wall Street‘s first-annual list of the worst-run cities (Las ciudades peor gobernadas de los Estados Unidos), la calificación se otorgó tras estudiar las economías locales, disciplina fiscal y estándar de vida de las 100 urbes más pobladas del país.

De acuerdo con estadísticas del Buró de Censos, Miami posee el segundo lugar en lo referido a la mayor desigualdad de ingresos per cápita, mientras que la tasa de pobreza del 32,4%, califica como la quinta más alta de la nación. En cuanto al índice de crímenes violentos ocupó el decimotercer lugar y en el apartado vinculado con los graduados de bachillerato alcanzó un deprimente 68,2 por ciento de promoción, el cuarto indicador más bajo, señaló la publicación. De todos los problemas de Miami, sin embargo, la debacle en los bienes raíces pudo haber sido el factor más importante para obtener tan exigua calificación, pues el 22,5 por ciento de las viviendas se encuentra vacío, para una quinta posición.

Un reporte del Instituto Brookings de 2011 ubicó a la sureña urbe entre las 20 áreas estadísticas de peor rendimiento en el país, en lo que respecta a la recuperación de la crisis económica, debido en gran medida al colapso del mercado de viviendas.

Hialeah, ciudad ubicada en el condado de Miami-Dade, cuenta incluso con una tasa de desempleo de más de 15 por ciento, superior a la de Miami, lo cual la ubicó en otra desfavorable posición dentro del ranking. A ello contribuyó un 68,6% de promoción para los alumnos que se gradúan de duodécimo grado.

La ciudad más miserable de EE.UU.

Aunque se considera un territorio de recreo para ricos y famosos, Miami, Florida, es considerada hoy la ciudad más miserable de Estados Unidos, de acuerdo con un reciente estudio. Para muchos miamenses la crisis del mercado inmobiliario significó la pérdida de sus hogares y puestos de trabajo, mientras que el área metropolitana posee una de las más altas tasas de crímenes violentos en el país y los trabajadores se enfrentan a largos viajes diarios hacia sus empleos.

La conjunción de esos indicadores llevó a la urbe floridana a encabezar el ranking de las ciudades más miserables de Estados Unidos, destacó la pesquisa efectuada por la revista Forbes. El estudio abarcó unas 200 ciudades e incluyó indicadores por los cuales las personas más se quejan, como el crimen violento, la tasa de desempleo, las ejecuciones hipotecarias, los impuestos (ingresos y patrimonio), precios de la vivienda y la corrupción política, entre otros.

Miami fue seguida en la lista por Detroit y Flint (Michigan), West Palm Beach (Florida), Sacramento (Chicago), Fort Lauderdale, (Florida), Toledo (Ohio), Rockford (Illinois) y Warren (Michigan).

El reporte muestra una brecha entre los ingresos del uno por ciento más rico, y el 75% de los miamenses con menos ingresos. Mientras la estrella del pop Enrique Iglesias se permite construir una residencia en una isla privada por valor de unos 20 millones de dólares, las tres cuartas partes de los hogares de la ciudad reciben un ingreso anual inferior a 75 mil dólares, destacó la publicación. El 47% de los propietarios se enfrentan al riesgo de perder sus casas, pues desde 2008, 364 mil dueños de vivienda en el área de Miami han entrado en el proceso de ejecución hipotecaria.

Ciudad casino

La organización “No Casinos” que intenta oponerse la instalación de un “megacasino” en el Donwtown de Miami, promocionada por conocidos elementos de la mafia cubanoamericana, sostiene con un estudio que en tal caso Miami se convertiría en cueva de delincuentes.

“No Casinos” ha revelado a la prensa local las conclusiones de una investigación donde se afirma que un fuerte incremento de la delincuencia en el estado de la Florida será la principal consecuencia de este proyecto además del aumento de los gastos para combatir el fenómeno, incluyendo la ampliación del sistema penitenciario estatal.

Según el periodista Jean-Guy Allard, el proyecto de casino gigante es piloteado por el ex representante cubanoamericano LincolnDíaz-Balart, el ahijadodelex dictadorcubano Fulgencio Batista, que pretende transformar Miami en Las Vegas.

Díaz-Balart se ha bruscamente convertido en el cabilderodelaempresa Genting Group de Malasia,operadora de CasinosdeJuego en distintas partes delmundo y se dedica a ablandar los políticos locales y estatales a fuerza de contribuciones.

Genting compróel edificio del anémico MiamiHerald,al lado de la bahía Biscayne, por 236 millones de dólares, y adquirió casi 30 acres de una propiedad adyacente. El conjunto de las instalaciones, nombradas Resorts World Miami, requiere une inversión de unos tres mil millones de dólares.

“Yo reto a que algún casino de Estados Unidos me diga cuáles son los beneficios que le ha traído (el casino) a la comunidad después de cinco años”, cuestionó a la prensa el magnate local Norman Braman. “Estoy seguro de que no han traído sino miseria a la sociedad”. “Será como inducirle un cáncer a esta comunidad”, expresó el portavoz de “No Casinos”.

El grupo precisa que esa delincuencia incluiría la prostitución, violación, corrupción, pornografía y tráfico de drogas que siempre acompaña la industria del juego; Miami es ya el polo más importante de la multimillonaria industria norteamericana de la pornografía.

Braman cita el caso de Atlantic City donde se creyó que los casinos generarían la prosperidad. “Después de cinco años, pasó a ser la primera ciudad de Estados Unidos con mayor delincuencia en las estadísticas”, explicó.

El negociante cita el Instituto Nacional de Justicia de Estados Unidos que realizó entrevistas a personas arrestadas en Las Vegas y en Des Moines. Así se descubrió que el porcentaje de jugadores patológicos entre los detenidos era de entre 3 y 5 veces mayor que en la población en general y un 13% había robado para conseguir más dinero y seguir jugando.

Por otra parte, las personas que se encuentren en ambientes de apuesta tienden a cometer crímenes concluye una investigación del International Gambling Studies (Estudios Internacionales de la Apuesta), realizada en 2009 por Clark y Walker.