Teherán, El Cairo y Washington (PL).- Fuerzas áreas y navales de Estados Unidos y sus aliados europeos refuerzan su presencia en el Golfo Pérsico. Fuentes militares estadounidenses confirmaron que la llamada misión Global Hawk pretende “monitorear el tráfico marítimo de la costa iraní y el Estrecho de Ormuz”.

El Estrecho de Ormuz, cuya área más angosta mide 54 kilómetros, es una vía de navegación entre aguas territoriales de Irán y Omán. Por ella transitan cada día unos 13 buques cisternas que trasladan más de 15 millones de barriles de petróleo, casi un tercio de los embarques mundiales de carburantes.

Mientras el presidente Barack Obama aprobaba sanciones al Banco Central de Irán el 31 de diciembre de 2011, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) concluía una vasta demostración de su poderío naval en el Estrecho de Ormuz. Teherán advirtió entonces que si las medidas punitivas de Washington tocaban su petróleo cerraría el Estrecho y días después prosiguió los juegos bélicos con las fuerzas terrestres del CGRI.

El despliegue militar de tropas norteamericanas y europeas en la zona alcanzó mayor dimensión tras la advertencia de Irán de que cerraría el paso de buques por la zona, como respuesta al castigo de Occidente de imponer un embargo al petróleo iraní si este país persiste en su programa de desarrollo nuclear con fines pacíficos. La fuerza militar norteamericana recibió la orden de vigilar el tráfico en esa área luego que el jefe de la Armada iraní, contraalmirante Habibollah Sayyari, dijo que ese tramo marítimo estaba bajo el control total de Irán y ha sido así durante años.

El vicejefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas iraníes, brigadier general Massoud Jazareyi, señaló que “los estadounidenses son incapaces de enfrentarse a las acciones iraníes”. Tal desventaja, explicó Jazareyi, se da en distintas esferas, “incluido el plan potencial (de Teherán) de cortar el tránsito por Ormuz, si se ve obligado a tomar esa medida”. Explicó que el “principal objetivo” del país persa en toda la región es “reducir tensiones”, y “proteger y garantizar la seguridad en el Golfo Pérsico”. Empero, “si los intereses nacionales del país se ven amenazados, las fuerzas armadas utilizarán sus capacidades defensivas para defender la soberanía”.

En respuesta, el General del ejército estadounidense Martin Dempsey advirtió que Irán tiene la capacidad de bloquear ese paso “por un período de tiempo”, pero “tomaremos acciones y reabriremos el Estrecho”. Semanas atrás, el sitio digital La Voz de Rusia alertó sobre el desplazamiento hacia la zona del destructor británico Daring y el portaaviones estadounidense Carl Vilson, donde ya están posicionados portaviones de combate estadounidenses, encabezado por el buque de guerra John C.Stennis. “Queremos dejar muy claro que Estados Unidos no tolerará el bloqueo del Estrecho de Ormuz”, advirtió el secretario de Defensa norteamericano Leon Panetta, y anunció la movilización de la Quinta Flota basada en Bahrein, encabezada por el portaaviones Carl Vinson, con 90 aeronaves a bordo, reportó el sitio digital ruso.

La llegada del portaviones USS Abraham Lincoln al golfo Pérsico el 22 de enero fue destacada por medios de prensa estadounidenses, pese a que el Pentágono consideró esto como una maniobra de rutina. La nave estaba acompañada de buques de guerra británicos y franceses cuando cruzó el estrecho de Ormuz, comentó la televisora CNN. La comandante Amy Derrick-Frost, vocera de la V Flota de la Armada, aseguró que la embarcación ingresó sin incidentes al área. Ahora Estados Unidos tiene desplegados dos portaaviones en el golfo, el Abraham Lincoln y el Carl Vinson, tras el repliegue del John Stennis al océano Pacífico hace dos semanas.

El mismo domingo, los ministros de Exteriores de la Unión Europea decretaron un embargo petrolero contra Irán y la congelación de las cuentas del Banco Central de ese país, en el paquete de sanciones más duro aprobado nunca contra el país persa por su programa nuclear.

Mientras tanto, Irán insistió en que usará “todos los medios” para defenderse de las amenazas de Estados Unidos y Europa. El jefe de la comisión de seguridad nacional y política exterior del Majlis (parlamento), Alaeddin Boroujerdi, subrayó que la República Islámica está obligada a preservar su soberanía contra las intimidaciones foráneas.

EE.UU. refuerza su presencia militar en Oriente Medio

Estados Unidos mantiene unos 15 mil soldados en Kuwait. Dos brigadas de combate y una de aviación están desplegadas desde el 5 de enero en el pequeño estado del Golfo Pérsico con la misión de mantener la presencia estadounidense en disposición combativa, reportó el diario del Ejército Army Times.

La fuerza castrense constituye el mayor contingente en el lugar, reconoció un alto funcionario del Ejército bajo condición de anonimato. Ello contrasta con el anuncio del fin de la guerra en Irak, acción exhibida por la administración del presidente Barack Obama como el cumplimiento de “la promesa de traer las tropas a casa” y poner fin a un conflicto que se extendió a casi nueve años. La presencia de los uniformados se contrapone asimismo a las declaraciones del gobernante el 4 de junio de 2009 en la universidad de El Cairo, Egipto, donde prometió “buscar un nuevo comienzo para Estados Unidos y los musulmanes alrededor del mundo”.

En noviembre del año pasado, mientras Washington se retiraba de Irak, el ministro de Defensa kuwaití aseguró que el país árabe sólo sería utilizado como punto de tránsito para las tropas. Otro alto oficial aseguró que probablemente Estados Unidos mantendrá una “presencia continua en Kuwait, al igual que antes de 2003”, al iniciarse la invasión a Irak. Durante años Kuwait ha sido el eje principal del movimiento de tropas desde y hacia Irak y Afganistán; ahora es una plataforma que el Comando Central puede utilizar en diversos teatros de operaciones, agregó la fuente. Leon Panetta recordó que Estados Unidos mantendrá unos 40 mil soldados en el Golfo Pérsico, en momentos cuando se acentúa la presión sobre el gobierno de Irán para hacerlo desistir del desarrollo de su programa nuclear.

Altos funcionarios estadounidenses, entre ellos el propio Panetta, afirman que Washington está dispuesto a usar la fuerza contra Irán para evitar que prosiga adelante con sus planes. La Marina de Guerra de Estados Unidos valora la posibilidad de utilizar delfines como parte de su plan de hostigamiento contra la República Islámica. El almirante retirado Tim Keating, comandante de la V Flota, se refirió a la posibilidad de utilizar a los mamíferos en caso de un bloqueo iraní del estrecho.

Esos animales son asombrosos por su capacidad para detectar objetos bajo el agua, explicó el ex militar, citado por el diario The Atlantic Wire. Al preguntársele si los delfines fueron enviados al Golfo Pérsico como parte de la fuerza que invadió Irak en 2003, Keating declinó hacer comentarios. Prefiero no hablar de si los usamos o no: puedo decir que estuvieron presentes en el teatro de operaciones, aseguró.

Los delfines poseen órganos especializados de detección de sonidos, al punto que disciernen con los ojos vendados una moneda de 10 centavos de una esfera de metal de tres pulgadas a 110 metros de distancia, algo invaluable para el proceso de desminado. En la bahía de San Diego, California, la Marina cuenta con 80 delfines nariz de botella a los cuales se les enseña a ubicar -y eventualmente destruir- artefactos explosivos con la ayuda de un dispositivo de rastreo. Ecologistas y otros grupos defensores de los animales critican fuertemente esta operación.

Por otro lado, el 15 de enero el Gobierno británico aseguró que un ataque militar contra Irán sería posible, aunque sin constituir prioridad por el momento. Todas las opciones deben estar sobre la mesa. Es parte de la presión sobre Irán, dijo el ministro de Relaciones Exteriores en Reino Unido William Hague en entrevista con el canal Sky News. Subrayó que su país quiere intensificar las presiones contra la nación persa para obligarla a volver a la mesa de negociaciones sobre su programa nuclear.

Observadores sostienen que dadas las crecientes necesidades de las grandes economías como las china, japonesa e india de recursos energéticos de modo “sostenible y duradero”, a nadie -ni siquiera a Washington- conviene ahora una guerra de gran magnitud en el área. Para Rusia, sin embargo, existe una “posibilidad real” de escalada bélica entre Estados Unidos e Irán, arrastrados por Israel, y por ello instó a la UE a no imitar el veto norteamericano del crudo iraní en los mercados de la eurozona.

La República Islámica de confesión musulmana chiita abogó por estrechar nexos con su entorno inmediato (Irak y las seis monarquías del CCG), desafiando complots, difamaciones y campañas mediáticas foráneas dirigidas a sembrar discordias.