Teherán, Moscú, Nueva Delhi, Atenas, Washington y Londres (PL).- La Unión Europea (UE) decidió vetar las exportaciones petroleras de Irán y congelar los activos del Banco Central de Irán. El gobierno iraní calificó de unilateral, injusta y condenada al fracaso la decisión de europea, como parte de una política de subordinación a las presiones estadounidenses.

Los ministros de la UE acordaron el lunes restricciones a las compras de crudo iraní, las cuales serían aplicadas a partir del 1 de julio. La iniciativa incluye la prohibición de la importación de petróleo desde Teherán y el fin de los convenios vigentes, así como la congelación de los activos del Banco Central de Irán. Las medidas responden a los intentos de Estados Unidos y Bruselas de frenar el programa nuclear de Teherán, el cual consideran que tiene objetivos militares.

El gobierno de Estados Unidos respaldó la decisión de la UE, al considerarla un paso firme para incrementar las presiones sobre ese país. El apoyo a la maniobra de Bruselas fue divulgado a través de un comunicado conjunto emitido por la secretaria de Estado Hillary Clinton y el encargado del Departamento del Tesoro Timothy Geithner. “Combinada con las otras sanciones que implementan Estados Unidos y la Comunidad Internacional contra Irán, esta nueva presión concertada reducirá las opciones de los líderes iraníes e incrementará el costo de desafiar las obligaciones básicas internacionales”, precisaron.

Hace dos días Clinton sostuvo una reunión en la sede del Departamento de Estado con el ministro alemán de Relaciones Exteriores Guido Westerwelle, en la cual le dieron un enfático ultimátum al estado persa para que cumpla con sus “responsabilidades internacionales”.

El respaldo de la Casa Blanca a la determinación europea coincide además con la llegada al Golfo Pérsico del portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, en una maniobra considerada de rutina por las autoridades norteñas. La operación se realizó a pesar de la prohibición del gobierno iraní a Washington de atravesar el estrecho de Ormuz. Al respecto, el secretario de Defensa Leon Panetta informó que Estados Unidos está preparado para enfrentar cualquier contingencia e instó a las autoridades de la nación persa a lidiar con ellos mediante la diplomacia.

El portavoz del Ministerio iraní de Relaciones Exteriores Ramin Mehmanparast señaló que “el método de amenazas, presiones y sanciones injustas contra una nación que tiene una fuerte razón para su postura, está condenado a fracasar”. Deploró las medidas, pero aseguró que “no impedirán a Irán lograr su derecho inalienable” a desarrollar la energía nuclear con usos pacíficos, y señaló que “la UE adoptó la decisión bajo presiones políticas de Estados Unidos”.

Mehmanparast aconsejó al bloque comunitario valorar sus propios intereses en lugar de agacharse ante Washington”. “Parece que las autoridades norteamericanas desean alterar las fuentes de energía de sus rivales y debilitan sus economías bajo el pretexto de acumular presiones políticas contra Irán”, señaló y vaticinó que esa sanción petrolera no podrá mantenerse en la práctica debido a la crisis económica de la UE. Advirtió que cualquier país que quiera privarse por sí mismo de las vastas reservas energéticas de Irán “será inmediatamente reemplazado por otros”.

Por su lado, el diputado Mohammad Kowsari, vicejefe de la comisión de seguridad nacional y política exterior del Majlis (parlamento persa), alertó de que un “aventurerismo militar” estadounidense en el Estrecho de Ormuz lleve a bloquear las exportaciones de crudo iraní. “Si hay una interrupción en las ventas, Irán responderá en el más corto tiempo posible haciendo el mundo entero inseguro para los norteamericanos”, y “definitivamente cerrará el Estrecho de Ormuz, pero Estados Unidos y sus aliados serán incapaces de reabrirlo”.

India, Rusia y China, el más importante importador de petróleo iraní, refutaron la idea del embargo petrolero contra Irán. La India seguirá importando crudo desde la nación árabe y solo observará las medidas que a ese u otro respecto apruebe las Naciones Unidas. “Hemos aceptado las sanciones adoptadas por Naciones Unidas (contra Irán). Otras sanciones no son aplicables. No podemos aceptarlo. Seguiremos comprando petróleo a Irán”, el secretario de Relaciones Exteriores de India Ranjan Mathai.

La tercera mayor economía de Asia ha tenido dificultades para pagar las importaciones de petróleo iraní a causa de las penalizaciones de Estados Unidos a instituciones financieras que tengan tratos con el Banco Central de aquel país. Las presiones norteamericanas para obligar a Teherán a renunciar a su programa nuclear han planteado a Nueva Delhi el dilema de mantener sus compras de petróleo a Irán, ascendentes a unos 12 mil millones de dólares anuales, sin alterar sus relaciones con Washington.

Mathai anunció que próximamente una delegación ministerial india viajará a la nación árabe para elaborar un mecanismo de compra ininterrumpida de petróleo y llegar a un acuerdo de financiación. Nos mantendremos comprando petróleo iraní, como harán varios países de la Unión Europea (UE), apuntó. También desestimó especulaciones sobre las intenciones indias de recortar sus importaciones desde ese mercado, y negó que se le hubiera pedido a Estados Unidos determinadas exenciones al régimen de penalizaciones contra Irán, como al perecer harán Japón, Corea del Sur y Turquía.

Por su parte, el primer viceprimer ministro Alexander Zhukov, hasta hace poco vicejefe del gobierno ruso, afirmó que el embargo a la compra de petróleo iraní anunciado por Occidente tendrá consecuencias negativas para la economía mundial, pues llevará al encarecimiento del crudo y a un estancamiento global. A nosotros no nos perjudicará el encarecimiento de los hidrocarburos, pero finalmente ello también será negativo para nuestra economía, opinó.

Por su lado, el jefe del comité de recursos naturales, protección de suelos y de ecología Vladimir Koshin indicó que a Rusia le preocupa la actual situación en torno a Irán y a Siria, en medio de la cruzada mediática y económica de Occidente contra ellos. Necesitamos la paz y el uso racional de los recursos energéticos, apuntó el diputado. De igual forma, Valeri Yasev, vicejefe del comité de tierras y construcción, así como vicepresidente de la Asociación Gasífera rusa, señaló que en caso de un embargo al petróleo iraní, los precios del “oro negro” pueden dispararse hasta los 200 dólares por barril. Tal situación dañaría sin remedio a la economía mundial, opinó.

En Londres, los precios del petróleo iniciaron la semana con una tendencia al alza en los mercados energéticos internacionales, influenciados por la decisión de la UE. El Brent del Mar del Norte ganó 92 centavos (0,8 por ciento) y llegó a 110,78 dólares el tonel con entrega en marzo. Mientras, el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 64 centavos en el New York Mercantile Exchange para situarse en 98,97 dólares el barril de 159 litros.

Según datos del Departamento de Energía, la UE adquirirá unos 450 mil barriles diarios de crudo iraní en la primera mitad del 2012, la mayor parte correspondiente a Grecia, España e Italia. La Agencia Internacional de Energía (AIE) indicó que Arabia Saudita dispone de capacidades para añadir 2,2 millones de barriles diarios a su producción, con vistas a compensar eventuales necesidades en el mercado.

La economía griega se verá seriamente afectada por el embargo petrolero de la UE contra Irán, al depender fuertemente de las importaciones procedentes de ese país, aseguraron analistas y medios de prensa. Grecia es el país europeo con mayor dependencia del crudo iraní y los efectos de la prohibición afectarán tanto al crecimiento de la economía como al conjunto de los ciudadanos, al incrementarse el precio internacional de los combustibles.

El presidente de la federación griega de estaciones de servicio Mijalis Kiusis declaró a la emisora radial Vima que el precio de las gasolinas podrían subir en torno al 15 por ciento, mientras que en el mercado internacional el crudo alcanzaría los 120 ó 130 dólares por barril. Cifró entre un 20 y un 22 por ciento las importaciones de petróleo persa sobre el total de las compras nacionales de crudo. Hellenic Petroleum y Motor Oil son las empresas propietarias de las cuatro refinerías que operan en el país y cuyos suministros provienen principalmente de Irán y los Emiratos Árabes Unidos pero, en concreto, el primero es el único proveedor que permite el pago en seis meses.

La aplicación del embargo podría ocasionar escasez de combustible para los vehículos, las calefacciones e incluso la infraestructura militar podría verse en dificultades, según publicó el canal PressTV. El corte del suministro afectará tanto al funcionamiento de las refinerías nacionales como al intercambio comercial con el resto de países europeos, lo que agravará la crisis del euro y la de las economías más débiles que son, precisamente, las más dependientes de los suministros persas. Así lo expuso el embajador de Irán en Serbia, Abolghasem Delfi, al afirmar que el embargo es “ilógico e injustificable” pues pondrá en peligro la frágil recuperación de la economía europea, afectando gravemente a Grecia, España e Italia.

Desde una perspectiva política la posición del gobierno griego fue duramente criticada por la principal fuerza opositora, el Partido Comunista, para quien el acatamiento de las sanciones impuestas desde Bruselas significa un claro apoyo a “los planes agresivos de la UE contra el pueblo de Irán”. Mediante un comunicado, denunció la hipocresía de Occidente que a la vez que permite a ciertos países tener armas nucleares amenaza y castiga a Irán con el pretexto de sus investigaciones en el campo de la energía atómica, cuando en realidad lo que trata es de imponer sus exigencias imperialistas.

El presidente de la federación panhelénica de empleados de refinerías e industrias químicas, Nikos Orfanos, dijo que el embargo contra Irán es parte de una agenda global capitalista que pretende monopolizar la producción mundial y centralizar su distribución de acuerdo a intereses geopolíticos.