El gobierno nacionalizó hoy la acciones de la petrolera Pan American Energy (PAE) por incumplir con su plan de inversiones en el bloque Caipipendi. El paquete accionario pasará al control de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) – Chaco y PAE será indemnizada.

El 23 de enero de 2009, el gobierno de Evo Morales nacionalizó la empresa petrolera Chaco, controlada por el grupo Pan American Energy (PAE), tras fracasar una negociación del traspaso de acciones. Chaco era una de las empresas formadas luego de la disgregación de la estatal YPFB durante el proceso de capitalización, la privatización a plazos impulsada por el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

El decreto 29887 dispuso la nacionalización de “la totalidad del paquete accionario que estará bajo la titularidad de Yacimientos de Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y en tal virtud todas las subsidiarias y afiliadas de la empresa petrolera Chaco SA en Bolivia o en el extranjero”. Según el decreto, “se nacionaliza la totalidad de las acciones” de Amoco Bolivia Oil & Gas, subsidiaria de PAE de propiedad de la familia Bugleroni, actualmente asociada con la petrolera china CNPC.

Autoridades de gobierno explicaron que PAE no acató un decreto que le ordenaba traspasar, de manera negociada, una pequeña fracción de su paquete accionario a YPFB. “A la empresa que no respeta las normas bolivianas, tenemos todo el derecho de tomar medidas para recuperar la propiedad de los bolivianos”, justificó Evo Morales. 

PAE mantuvo el 25% de participación en el Contrato de Operación del Área Caipipendi por un período de 24 años, suscrito en 2007 con el gobierno de Evo Morales, junto a la española Repsol y British Gas (BG), ambas con el 37,5% de las acciones. El Bloque Caipipendi de más de 123 mil hectáreas incluye los megacampos de Margarita y Huacaya, que se superponen a los Territorios Comunitarios de Origen (TCO) Itika Guasu, Tentayapi y Parque Nacional Aguaragüe.

El marzo de 2010, los gobiernos de Bolivia y Argentina actualizaron el contrato de compraventa de gas natural firmado en 2006, y acordaron incrementar gradualmente el suministro del carburante de cinco a 27,7 millones de metros cúbicos diarios hasta 2017. El acuerdo implicaba que Repsol, BP y PAE inicien trabajos de explotación en el megacampo Margarita e inviertan 1.600 millones de dólares en la perforación de siete pozos en el período 2010-2014, además de ampliar la producción de gas de dos millones a 18 millones de metros cúbicos por día a partir de 2014.

Un mes después, el Vicepresidente Álvaro García Linera denunció que PAE “ha boicoteado” las inversiones en los campos Margarita y Huacaya. “De hecho, PAE es la responsable de que un año Margarita no haya mejorado la inversión”, dijo García luego de que la transnacional presentara una demanda ante el CIADI por la venta obligada de sus acciones en la empresa Chaco SA.

En octubre de 2011, Repsol y PAE prometieron invertir 1.400 millones de dólares en la perforación de nuevos pozos con el objetivo de aumentar la producción de 3 a 14 millones de metros cúbicos diarios de gas en los próximos tres años, pero PAE incumplió sus compromisos.

“Lo que ha ido pasando es que la participación del porcentaje que tenía que aportar PAE no lo está haciendo, entonces por eso se está haciendo una cesión obligatoria de este contrato, la participación de PAE se la está transfiriendo, en este caso, cediendo a YPFB Chaco, que es una subsidiaria de YPFB”, explicó el 24 de enero de 2012 el flamante ministro de Hidrocarburos y Energía Juan José Sosa Soruco.

La autoridad anunció que YPFB- Chaco realizará la valoración de las inversiones que ejecutó PAE hasta la fecha, para llegar una conciliación final.