Como siempre, primero quieren debilitar IRÁN con embargos y sanciones económicas y políticas. El AZOR acecha desde el aire. Las aves de rapiña hacen eso, se abalanzan sobre el débil, le pican los ojos, la lengua y las entrañas.

Cada palabra tiene 4 letras, si las comparamos, tienen 2 iguales (I, N) y 2 letras diferentes por palabra (R, A, S, O). Con las diferentes se puede formar la palabra RASO, OSAR, ROSA, o quizás AROS, o tal vez ORAS. Pero si aceptamos que la letra “ese” se pronuncia casi como la “zeta”, entonces podemos construir ASOR (mejor escrito AZOR), la cual se usa para nombrar un ave de rapiña parecida al halcón, con el dorso oscuro, el vientre blanco con manchas pardas y una franja blanca sobre cada ojo. Entonces se hace posible visualizar la rapacidad de SIÓN buscando adueñarse del mundo, empujando con el dinero de sus grandes corporaciones, a que los políticos del mundo occidental (especialmente USA, Francia y Gran Bretaña) se enfrenten a un IRÁN digno que está a punto de estar indignado y posiblemente aplastado.

A muchos habitantes de esta madre tierra que algunos llaman “tierra prometida”, les parece mejor utilizar las diferencias para construir la palabra ORAS, y creen que con orar, rezar e invocar a Dios, las diferencias desaparecerán. Esos habitantes olvidan que con orar no desaparecen las ojivas nucleares que SIÓN posee, que con orar no desaparecen las rapaces intenciones de apoderarse del petróleo de IRÁN, de controlar el Medio Oriente y abrir la puerta hacia Rusia y China, que con orar ni comen, ni beben agua los palestinos. A esos habitantes les digo que si ORAS se calma tu alma, pero las rapacidades de SIÓN y Cia., permanecen, continuarán caminando con la OTAN, la banca internacional y algunos cómplices árabes a través de Siria, Irak, Afganistán, Libia, por el aire y el estrecho de Ormuz hasta su objetivo IRÁN.

Como siempre, primero quieren debilitar IRÁN con embargos y sanciones económicas y políticas. El AZOR acecha desde el aire. Las aves de rapiña hacen eso, se abalanzan sobre el débil, le pican los ojos, la lengua y las entrañas.

Pero hablando casi de otra cosa, obvio con las diferencias también se forma la palabra AROS; es decir roscas, círculos, eslabones, argollas, cadenas, mafias que intentan seguir ahorcando, enroscando el cuello de los habitantes de toda la supuesta “tierra prometida”. Lo hacen utilizando los círculos militares, los círculos financieros, los círculos de las sociedades secretas, y obviamente los de la corrupción y de la política mundial. Casi todas las argollas unidas como eslabones para encadenar al pueblo que puede hacerle frente al ejército de SIÓN e incluso derrotarlo. IRÁN puede extirpar el cáncer del mundo, ¿pero a toda la OTAN…?. El pueblo RASO puede OSAR, pero no se hasta donde podrá llegar.

Ojalá el mundo no se desfigure en las batallas de IRÁN defendiéndose de SIÓN y de la OTAN, ojalá las batallas ni nazcan ni crezcan, Ojalá USA, Francia, Inglaterra y los demás interesados retrocedan, y no se dejen manipular por las ambiciones y temores de SIÓN. Ojalá Rusia, China, UNASUR y los demás perjudicados, muevan sus fuerzas persuasivas y disuasivas; ojalá se pueda disuadir y evitar desangre mundial. Ojalá.

¡Oh Alá!, de todo corazón te pido transformes esas diferencias en ROSA. Rosa en cada mano (aunque sea con espinas). Miles de millones de rosas de todos los colores menos rojas. No tengo nada en contra del color rojo, pero en estos momentos ese color me sabe a sangre, y no quiero sangre ni en IRÁN, ni en SIÓN, no quiero sangre en ningún jardín, en ningún desván, en ningún sillón. ¡Oh Alá!.