Londres, Brasilia y México (PL, Adital y SEMlac).- La tasa de abortos que se practican en el mundo en condiciones inseguras aumentó de 44% en 1995 a 49% en 2008, comunicó la Organización Mundial de la Salud (OMS). En los países donde esa práctica se encuentra proscrita es donde más se efectúan en situaciones que ponen en riesgo la vida de la mujer, señala el informe que difunde la revista médica británica The Lancet.

Si bien la tasa global de abortos continúa en los mismos niveles del 2003, con 28 por cada mil mujeres al año, los que se efectúan de manera no idónea pasaron de 44 por ciento en 1995 a 49 por ciento en el 2008, indica el texto. Un aborto se realiza en condiciones inseguras cuando el personal no se encuentra capacitado y no existe una higiene adecuada.

Las interrupciones de embarazo por esa vía en los países pobres pasó de 78 por ciento en 1995 a 86 por ciento en 2008. En países de África y América Latina donde las leyes lo prohíben, el 97 y el 95 por ciento respectivamente se efectúan en condiciones inadecuadas. La cifra es del 40 por ciento en Asia y en Oceanía del 15 por ciento.

Según la OMS, el promedio anual de abortos en el mundo es de 35 a 37 por cada mil mujeres en edad reproductiva, vía por la cual un millón de muchachas entre 15 y 19 años interrumpen la gestación. En América Latina y el Caribe, de los casi 18 millones de embarazos contabilizados por año, 52% no son planeados y 21% termina en aborto. Por esa razón, las estadísticas suelen estar por debajo de lo real ya que casi 95% de las interrupciones ocurren de forma clandestina y sin seguridad para la salud de las gestantes.

En América Latina las estadísticas varían entre regiones. En el centro y sur de América se realizaron 29 y 32 por cada mil mujeres en 2008, pero el 100 por ciento fueron considerados inseguros. En el Caribe se registraron 39 procedimientos por cada mil mujeres, el 46 por ciento de los cuales no se realizaron en condiciones idóneas. Para los científicos estas cifras son “perturbadoras”.

Los impedimentos legales contra el derecho de determinar si continuar un embarazo o interrumpirlo provocan más de 10 mil decesos en América Latina por año. En la región y en otras del mundo los abortos clasifican como causa principal de muerte de embarazadas.

Los resultados de esta pesquisa se basaron en sondeos nacionales representativos, registros de hospitales, estadísticas oficiales y estudios publicados. Investigadores que no intervinieron en el estudio opinaron que el trabajo demuestra que las mujeres deciden poner fin a un embarazo indeseado, aunque corran el riesgo de perder su vida.

Niegan que el aborto dañe salud mental

Un estudio sobre los efectos psicológicos del aborto por embarazo indeseado niega que esta decisión constituya un riesgo para la salud mental de la mujer. Las mujeres que deciden poner fin a su embarazo no suelen sufrir más depresión o ansiedad que otras, reveló la pesquisa hecha por el Centro Nacional de Colaboración para la Salud Mental (NCCMH) del Reino Unido. Sin embargo, una gestación indeseada sí causa más trastornos mentales que la decisión de interrumpirla, enfatizaron los científicos.

El director del NCCMH, Tim Kendall, señaló que las mujeres pueden presentar problemas psicológicos previos a la gravidez o la situación que viven ser la causante del trastorno. También es posible que haya una combinación de ambos factores. Lo que si está claro, subrayó, es que el aborto no aumenta las probabilidades de padecer ansiedad o depresión.

La pesquisa no tuvo en cuenta las reacciones como sentimiento de culpabilidad, vergüenza o arrepentimiento, señaló Roch Cantwell, especialista en psiquiatría perinatal, jefe del grupo de trabajo. Tampoco se incluyó el análisis del estado mental de los participantes tres meses después del aborto. Esto se debe a que el estudio no se enfocó en las reacciones pasajeras a un evento estresante, explicó el científico.

La investigación fue comisionada en el 2008 por los temores de que la interrupción del embarazo pudiera dañar la salud psicológica de la mujer. “Todos reconocemos que el aborto es un asunto muy emotivo y sensible. Nuestro objetivo no era debatir los aspectos morales y éticos, sino enfocarnos en la evidencia científica disponible”, dijo Cantwell.

Las evidencias científicas, sin embargo, muestran que el riesgo de daños a la salud mental no es mayor entre las mujeres que toman esa decisión en comparación con las de la población general.

Despenalizar aborto, demanda regional pendiente

Hacia 1982, el 10% de la población mundial vivía en países donde la práctica del aborto estaba prohibida en todas sus circunstancias, pero en los últimos 15 años proliferaron leyes más abiertas en relación con la interrupción de los embarazos y hasta en algunos de fuerte raigambre católica, como España, el derecho fue legitimado en toda su extensión. Cuando esta práctica se realiza con la higiene y el personal preparado las probabilidades de morir resultan insignificantes y son 14 veces inferiores a las que se presentan en el parto.

Organizaciones feministas latinoamericanas celebraron el pasado 28 de septiembre el Día por la Descriminalización del Aborto en América Latina y el Caribe, reivindicando esa práctica como una cuestión de derechos humanos y de democracia, en que la mujer tiene el derecho a decidir sobre su embarazo. Al mismo tiempo, también defienden el Estado laico y señalan la descriminalización del aborto como una cuestión de justicia social, ya que quien más sufre por causa del aborto inseguro es la mujer pobre, señala la periodista de Adital Karol Assunção.

Algunos países de la región continúan prohibiendo todos los tipos de aborto, inclusive el terapéutico, cuando la embarazada corre el riesgo de perder la vida. Es el caso de Nicaragua, El Salvador, Chile y República Dominicana. Sin embargo, desde 2007, mujeres del Distrito Federal de México pueden recurrir al aborto durante las 12 primeras semanas de gestación.

A 21 años de que el movimiento feminista estableció el Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, como fecha emblemática para exigir a los gobiernos de la región el derecho de las mujeres a decidir sobre la maternidad, organizaciones civiles en México han abierto camino para lograr que la población femenina acceda a la interrupción legal y segura de un embarazo, describe la periodista Guadalupe Cruz Jaimes de la agencia SEMlac.

El camino emprendido por las activistas para evitar la mortalidad de las mujeres por abortos inseguros, considerado un grave problema de salud pública, ha “rendido frutos”, destaca Raffaela Schiavon, directora de Ipas-México. Ella y otras activistas consideran que el avance “más grande” es que desde abril de 2007 las ciudadanas en el DF pueden abortar con tan sólo solicitarlo dentro de las primeras 12 semanas de gestación.

La llamada “Ley Robles”, iniciativa presentada por Rosario Robles, entonces jefa de Gobierno del DF, amplió las causales no punibles de aborto cuando peligre la salud de las mujeres y por malformaciones genéticas graves del producto. Fue aprobada por la ALDF en el año 2000. Este fue un primer paso para despenalizar el aborto en el DF.

La interrupción legal del embarazo (ILE) y la “Ley Robles” fueron impugnadas en su momento ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) por dependencias federales y legisladores de la ALDF -respectivamente-, con el argumento de que atentaban contra “el derecho a la vida”. En ambos casos la SCJN determinó que la protección al derecho a la vida desde la fecundación violenta los derechos reproductivos de las mujeres.

De 2007 a la fecha se han realizado más de 65 mil abortos en servicios públicos y privados de la capital de México y ninguna mujer ha muerto. Con la ILE, el DF se sumó al 40 por ciento de los países del mundo con tasas “casi nulas” de muertes por interrumpir un embarazo. En esas naciones las mujeres abortan de manera legal y en condiciones adecuadas.

“Desafortunadamente” al logro obtenido en el DF le siguieron “graves retrocesos” para los derechos reproductivos de las mexicanas, ya que entre 2008 y 2010 se modificaron 17 constituciones estatales para proteger la vida desde la fecundación y, de este modo, penalizar el aborto, lamentó Adriana Jiménez, coordinadora nacional de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México.

Por otro lado, la despenalización del aborto es parte del programa de gobierno de Uruguay. En diciembre de 2011, la Cámara de Senadores aprobó un proyecto que autoriza el aborto terapeútico, en sintonía con el 63 por ciento de la población que está de acuerdo con la despenalización. Según el texto aprobado, “toda mujer mayor de edad tiene derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras 12 semanas del proceso gestacional”.