Roma, (PL).- Un estudio realizado por la organización ecologista Legambiente revela el mal estado de conservación de algunos de los complejos arquitectónicos más famosos y visitados en Sicilia, Italia. El deterioro del Coliseo romano adquirió mayor dimensión el 14 de enero con la caída de otros dos fragmentos del histórico monumento, el más simbólico y más visitado de la capital italiana.

El episodio se produjo un mes y medio después de que cayeran algunos fragmentos de toba en la parte delantera del Arco de Costantino. Al calificar la situación, el superintendente de Bienes Culturales de Roma Umberto Brócoli consideró que aún no es grave y que está en curso una inspección.

El pasado 11 de noviembre, el entonces subsecretario de Bienes Culturales Francesco Giro informó que el Coliseo tenía “tres mil lesiones”, en su mayoría pequeñas fisuras que no son alarmantes. Agregó que preveían reparar esas grietas cuando arrancaran los trabajos de restauración general del monumento, de dos mil años de antigüedad, designado una de las nuevas Siete Maravillas del Mundo.

El Coliseo romano, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1980 por la Unesco, es visitado por más de seis millones de personas al año y suma ingresos por concepto de venta de entradas por unos de 30 millones de euros.

La directora del Coliseo, uno de los monumentos más famosos de la antigüedad clásica, anunció que en marzo próximo se colocarán andamios para la restauración financiada por el empresario Diego Della Valle. Los trabajos de reestructuración integral de ese monumento, un icono de la Roma imperial, costarán unos 26 millones de euros, según los expertos.

Un estudio realizado por la organización ecologista Legambiente revela el mal estado de conservación de algunos de los complejos arquitectónicos más famosos y visitados en Sicilia, Italia. Entre los que más inquietud genera se encuentra El teatro griego de Taormina, concurrido anualmente por medio millón de personas, quienes acuden al lugar para disfrutar de conciertos, festivales de cine y puestas teatrales.

Construido en la parte más alta de esta localidad, la construcción estilo helénica al aire libre constituye el segundo de los teatros clásicos de Sicilia en cuanto a tamaño (109 metros de diámetro), después de Siracusa, y actualmente presenta afectaciones en los mármoles, según denuncias realizadas desde 2004 por la asociación.

Otro de los inmuebles patrimoniales que presenta deterioro en su estado de conservación es la catedral normanda de San Gelardo, cerrada al público desde hace varios años por peligro de derrumbe, en tanto se levanta sobre un bloque calcarenítico, apoyado sobre una roca de arcilla.

La mayor área arqueológica de Europa, el templo de Selinunte, un rico centro comercial de la antigua ciudad griega del sur de Sicilia, también corre el riesgo de desmoronarse debido al quebranto de sus columnas, restauradas con acero y hormigón en los años 50 del pasado siglo, tras el impacto de un terremoto.

A la alarma se suman otros monumentos de valor patrimonial como el Palacio Steri (1307), cuyo techo de madera, uno de los más hermosos de Palermo, está invadido por las termitas, en especial las vigas y los paneles decorativos. Otro tanto sucede con el centro urbano de Poggioreale, en la provincia de Trapani, en el oeste de la isla italiana, antigua aldea que ve desaparecer monumentos y edificios de su centro histórico.

Fundada en 1980, Legambiente es una entidad dedicada al ambientalismo científico y la solidaridad, según definen sus creadores, quienes desde hace 10 años realizan estas denuncias a través del proyecto Salvaelarte Sicilia. Esa iniciativa busca crear conciencia en los ciudadanos y directivos sobre la necesidad de mantener y cuidar los bienes culturales. 

Actualización 13 de marzo: Recortes socavan patrimonio histórico griego

Atenas.- La Asociación de Arqueólogos griegos denunció las amenazas a las que se enfrentan los monumentos y sitios arqueológicos como consecuencia de los drásticos recortes presupuestarios impuestos desde Bruselas. Los arqueólogos hicieron un llamamiento internacional para preservar el patrimonio cultural de la nación y la memoria histórica frente a las políticas neoliberales, que amenazan lugares con más de dos mil quinientos años de antigüedad, como la Acrópolis de Atenas.

Bajo el lema “Los monumentos no tienen la voz que nosotros tenemos”, los promotores de la campaña recordaron que “los mismos programas de austeridad y las mismas medidas autoritarias que están destrozando Grecia y sus monumentos, se van a imponer en toda Europa”.

En su comunicado, los arqueólogos explicaron que el presupuesto total del Ministerio de Cultura y Turismo se redujo 20 por ciento en los últimos dos años, y en concreto al servicio arqueológico se le privó de una tercera parte de su presupuesto en 2011 y para este año el recorte sería aún mayor.

Igualmente, cifraron en siete mil los empleados del ministerio, entre ellos los 950 arqueólogos y los dos mil vigilantes responsables de 19 mil 250 sitios arqueológicos y monumentos, 106 museos y colecciones de antigüedades prehistóricas, clásica y bizantina, 366 proyectos y cientos de excavaciones.

También la partida destinada a la seguridad se reducirá en 20%, dijeron los arqueólogos, poniéndolos en grave riesgo, como ya sucedió este año con los robos en el Museo Arqueológico de Olimpia y en la Galería Nacional de Atenas, donde se sustrajeron obras de Picasso y Mondrian. Añadieron que “ni somos muchos, ni se nos paga en exceso”, y aclararon que un empleado recién contratado gana 670 euros al mes en comparación con los 880 que se pagaban en el 2009.

Además, los ingresos procedentes de las visitas a museos y sitios arqueológicos aumentaron 4,6% (47,3 millones de euros) en los primeros 11 meses del 2011, según los datos de la autoridad griega de estadísticas.