Hoy, nueve de cada 10 mormones vota republicano y uno de sus anteriores obispos (Mitt Romney) encabeza las internas de dicho partido y puede convertirse en el primer miembro de dicha iglesia en reemplazar a un presidente de los EEUU. Sin embargo, cuando en 1854 se fundó el Partido Republicano, éste tenía 2 grandes enemigos: la esclavitud (fuerte en el sur) y la poligamia (promovida por el mormonismo en el oeste).

Religión y republicanos

La cuestión religiosa juega un significativo papel en los republicanos de EEUU, donde distintas congregaciones usan sus militantes y peso electoral a favor de uno u otro candidato. Es allí donde opera una significativa e influyente ala evangélica que cree que esta potencia debe adoptar una cruzada interna social conservadora y externa contra el ‘terrorismo islámico’.

Esta siempre ha apoyado a un candidato afín y ha visto que todos los presidentes que ha tenido su partido han sido bautizados en una u otra variante del protestantismo. Todos los 44 Presidentes que ha tenido EEUU han sido cristianos, aunque de distintas nominaciones, aunque el único católico que llegó a la Casa Blanca fue el demócrata John F Kennedy.

Nunca ningún judío, musulmán, hinduista, budista, sij o miembro de cualquier otra religión (incluyendo las de los nativos americanos) ha llegado a ocupar el cargo que hoy es el más poderoso del mundo. Sin embargo, hoy, como van las cosas en las internas republicanas, pareciese que ese partido ha de tener que escoger a un presidenciable no protestante y que sea un mormón o un católico. De sus 6 candidatos 2 son protestantes, 2 son católicos y 2 son mormones.

Sin embargo, los 2 aspirantes protestantes parecen no tener chances: Rick Perry pelea por el último lugar y Ron Paul sabe que no compite para ganar la nominación sino para buscar mover a su partido hacia tesis libertarias. Con fuerza van los 2 católicos: Rick Perry (quien casi empató la primera primaria en Iowa) y Newt Gingrich (el líder del congreso en 1995-99, quien inicialmente encabezaba muchas encuestas, que se convirtió al catolicismo con la visita papal a EEUU en el 2008).

De los 2 candidatos mormones, uno encabeza las encuestas (Mitt Romney) y otra el sector más ‘moderado’. Este escenario crea una disyuntiva para los WASP (Blancos Anglo Sajones) quienes conforman la mayoría de la población de EEUU y, sobre todo, de los afiliados del republicanismo. Ciertamente que los electores no deciden su voto por razones 100% religiosas sino en función de las distintas propuestas, pero ese factor juega un importante papel en EEUU.

Mientras hoy muchos evangélicos conciben que el Papa sea un cristiano que se ha desviado del camino, la mitad de ellos se niega a aceptar a los mormones como una forma de cristianismo. Esto hace que los fundamentalistas protestantes se sientan más inclinados a apoyar conservadores cristianos católicos como Santorum o Gingrich mientras que desconfían de Romney por haber sido un obispo de una religión que compite con ellos y tiene otro testamento.

Republicanos y Conservadores

Se supone que las derechas anglo-sajonas de Reino Unido y EEUU siempre se inter-relacionan y potencian mutuamente. La última vez en que ambas estuvieron juntas en el poder a ambos lados del Atlántico fue de 1981 a 1993 cuando las administraciones de Reagan y Bush padre convivieron con las de Thatcher y Major.

Esta vez, sin embargo, el partido conservador más antiguo y que más tiempo ha gobernado constitucionalmente en el mundo (los tories) y el más poderoso del globo (el republicano norteamericano), tienen más desencuentros que antes.

Tras 13 años de haber tenido que confrontar al gobierno laborista más longevo (el de 1997-2010) los tories empezaron a recuperarse cuando en el 2008 ganaron por primera vez en su historia a la alcaldía de Londres. Una de sus primeras medidas fue colocar a dos vice-alcaldes gays. Mientras en Reino Unido hasta su monarquía permite que haya sacerdotes homosexuales y la ultraderecha tiene brigadas gays, en las internas republicanas los distintos candidatos compiten en ver quién es más homo-fóbico o llama a vetar las leyes que aceptan las uniones entre un mismo sexo que han adoptado algunos Estados.

Mientras Churchill y los tories sentaron las bases para el sistema nacional de salud estatal gratuito y le han preservado (viendo las ventajas de ello para los empleadores), los candidatos republicanos más votados son quienes más rechazan las tímidas reformas de salud de Obama.

Mientras la corporación estatal británica de TV (la BBC) produce los mejores documentales sobre la teoría de la evolución, los mismos que son unas de sus producciones más vistas, los favoritos en las internas republicanas rechazan a Darwin y quisieran que la educación fuese creacionista (algo que inclinaría a EEUU hacia una forma de fundamentalismo religioso y le haría perder su liderazgo en las ciencias globales).

Los republicanos han encogido su base militante a sectores socialmente muy conservadores los cuales demandan eliminar controles sobre el uso de armas de fuego o para preservar el medio ambiente, mientras que los tories no permiten que nadie en las calles británicas porte ni siquiera con un cuchillo y le dan mucha importancia a las tecnologías pro-ecología.

Otras mantras de estos sectores de moda dentro de los republicanos son las de reducir impuestos a todos y los subsidios a los más necesitados, así como identificarse con los halcones israelíes y llamar a derrocar violentamente a los regímenes de Irán o Siria. Los miembros del partido de Thatcher nunca han ido tan lejos en esa dirección.

En Europa la derecha ha tendido a irse expandiéndose en la mayor parte de sus países habiéndose moderado, pero los republicanos pueden perder su gran oportunidad de desbancar al no popular Obama si siguen alejándose del centro.

Republicanos y mormones

Diez años antes del nacimiento del que hoy se conoce como el Gran Viejo Partido (GOP en inglés) John Smith, el fundador del mormonismo, se había convertido en el primer sacerdote en postular a la Casa Blanca (y también en el primer candidato en haber sido asesinado en esa competencia). Entonces él se hacía llamar General Smith, proponía quitarle Texas a EEUU (algo que no planteaban los grandes partidos para evitar una guerra con dicha nación latinoamericana) y demandaba una sociedad basada en una forma de teocracia.

La muerte de Smith produjo una crisis en la iglesia que él creó en 1830 haciendo que Brighan Young, quien le substituyese en el liderazgo, promoviese el éxodo de sus feligreses hacia Utah. En 1857 el presidente Buchanan lanzó tropas hacia esta región para suprimir a la poligamia, mientras que Young mandó matar unos 140 civiles el 11 de septiembre de dicho año.

Republicanos y mormones eran como el agua y el aceite. Hasta 1890, los mormones incentivaban que sus correligionarios pudiesen tener varias esposas y hasta 1978 no dejaban que los negros pudiesen ser sacerdotes de su congregación.

En 1968 el padre de Mitt Romney fue el representante del ala de Rockefeller en las internas republicanas, las cuales perdió por sus zigzags ante la guerra de Vietnam y por la postura de su iglesia, la cual era hostil al movimiento de derechos civiles de Martin Luther King y de los afro-americanos.

La herencia de discriminación ante las mujeres y la piel oscura también menguó la candidatura del mormón Mo Udall en las internas demócratas de 1976 quien fue derrotado por Jimmy Carter. Sin embargo, los demócratas no entraban en sintonía con el conservadurismo social mormón, el cual se sentía en casa con el partido de Eisenhower, Reagan y Bush, en cuyas administraciones tuvieron varias figuras. En 1980 el mormón Orrion Hatch compitió en las internas republicanas. En el 2008 Mitt Romney quedó segundo en éstas y ahora las encabeza.

Mormones y republicanos fueron dejando de ser enemigos para tornarse amigos debido a que ambos fueron permutando sus posiciones originales. Mientras los mormones fueron cambiando su relación ante la mujer y los negros, los republicanos dejaron de ser el partido que apoyaban los afro-americanos y los progresistas, para convertirse en la expresión de las grandes corporaciones, el expansionismo militar y el tradicionalismo social.

Mormones en pos de la Casa Blanca

Hoy 2 de los 6 candidatos para la nominación republicana son mormones: Jon Hunstman y Mitt Romney. En las dos internas que hasta hoy ha tenido dicho partido Romney ha ganado en ambas (un récord) mientras que Hunstman quedó tercero en las primarias del martes en New Hampshire

Solo un 2% de los estadounidenses son mormones, religión cuyo fundador murió aspirando a la presidencia, pero que jamás ha detentado la Casa Blanca. Todos los 44 presidentes que ha tenido EEUU han sido de alguna denominación cristiana, pero muchos evangélicos niegan que los mormones sigan a Jesús o la Biblia, pues se supeditan a otro tercer testamento.

Los mormones se distinguen de otras religiones oriundas de las Américas. No son parte de los cultos panteístas de origen precolombino o africano ni tampoco de las decenas de nuevas congregaciones cristianas que tienen sus propias interpretaciones sobre los dos testamentos. Ellos afirman que Jesús resucitó en las Américas, su culto integra muchas prácticas no cristianas y son la única iglesia que reclama tener un profeta viviente.

El fundador de su Iglesia – la de los ‘Santos de los Últimos Días’ -, Joseph Smith (1805-44), sostuvo que había encontrado y traducido el “Libro del Mormón”, la supuesta continuación de la Biblia donde se narra una historia detallada de las Américas según la cual todos sus habitantes originarios (así como los de Polinesia) descienden de los israelitas de la Biblia y que ellos antes de la llegada de Colón criaban caballos, vacas y corderos y llegaron a ser judíos o cristianos.

Si bien todas las subsecuentes pruebas científicas concluyen que los indígenas y los polinesios no tienen ninguna raíz semita en sus genes, cultura, lenguas, arquitectura, artesanías, caligrafías o productos agropecuarios, los mormones creen ciegamente en su fe, la misma que es una de las que proporcionalmente hoy más crece en el mundo.

Desde sus inicios los mormones han incursionado en política. El fundador de su iglesia, Joseph Smith (nacido en 1805) candidateó para la presidencia de EEUU en 1844 promoviendo una “demo-teocracia”. Sin embargo, él fue asesinado ese año por una turba que le sacó de la cárcel donde estuvo por haber ordenado destruir la prensa de disidentes de su movimiento.

El padre de Romney compitió sin éxito en las internas republicanas de 1968 y su hijo quedó segundo en éstas en el 2008, aunque hoy quien entonces le derrotó (Mc Cain) le ha endosado, por lo que puede ser el favorito para ganar la nominación republicana, mientras que los medios hablan que él es el que más condiciones tiene para desbancar a Obama.

El mormonismo que ya se acerca a tener 15 millones de fieles en el mundo se potenciará con Romney. Los mormones ya superan el número de un millón de adherentes tanto en Brasil como en México y el de medio millón tanto en Chile como en Perú.

Santorum: ¿es santo?

Dentro del partido republicano de EEUU el favorito de los sectores moderados o ligados a Wall Street es el millonario mormón Mitt Romney, el de los libertarios y el ‘partido patriota del té’ es Ron Paul y el de la derecha dura cristiana es Rick Santorum, quien causó sensación cuando por solo 8 votos no ganó la primera primaria republicana en Iowa.

Santorum nació en un hogar católico hace 53 años y desde 1995 es senador por Pensilvania. Él carece de la fortuna de Romney y del apoyo que grandes corporaciones le han venido dando, pero acaba de conseguir el clave apoyo de Rupert Murdoch y de su imperio mediático debido, en parte, a que plantea cero impuestos a las industrias manufactureras y a las ganancias del exterior y a que rechaza la reforma de salud de Obama, pues quiere que ésta siga siendo esencialmente privada.

Su fuerza se basa en que expresa a los blancos social-conservadores y religiosos, pero ello es, al mismo tiempo, su debilidad, pues genera resistencia en sectores que son claves para definir una elección.

Sus posiciones sobre inmigración no son populares dentro de los hispanos (etnia que representa un sexto de los habitantes y que decidió la última elección presidencial) pues quiere penalizar a los empleadores que contraten ‘irregulares’, rechazar la reforma migratoria que busca legalizar a 12 millones de indocumentados, declarar al inglés como la única lengua oficial, y deportar masivamente a ‘ilegales’.

También genera cuestionamientos dentro de los negros (un octavo de la población) cuando ha dicho que muchos de ellos reciben beneficios sociales. Dentro de los académicos, científicos e inversionistas produce resistencias por sus planteos contra la teoría de la evolución y en pro de impartir por doquier clases que expliquen el origen divino de los animales y cosas.

Dentro de los liberales y partidarios de una menor interferencia del Estado en la vida sexual de las personas él causa preocupación por su oposición a toda forma de aborto, por querer ilegalizar las uniones gays y por su homofobia.

A los partidarios de preservar el medio ambiente les indigna su desprecio ante la crisis ecológica y sus propuestas para dar aún 7más facilidades a las nuevas explotaciones petroleras y mineras.

A quienes están cansados de las 3 guerras que en una década EEUU ha lanzado en el mundo musulmán, les consterna su belicismo contra Siria e Irán. Para él, estos países son parte del ‘fascismo islámico’, el cual debe ser considerado el enemigo principal de Occidente, y ante el cual se debe ir preparando bombardeos junto a Israel para evitar que se doten de facilidades nucleares y también acciones conjuntas con sus opositores internos a fin de dar paso a nuevas Libias.

Romney y el poder mormón

El millonario mormón Mitt Romney acaba de ganar, por poco, la primera interna de los republicanos, y por segunda vez desde el 2008 aparece como el primer mormón que tenga posibilidades en ser nominado y disputar la principal presidencia del mundo.

EEUU es uno de los países industrializados donde la religión cuenta más. Allí todos sus gobernantes han sido protestantes, salvo el católico Kennedy. Mientras los republicanos siempre han postulado planchas con protestantes, los demócratas han tenido tres candidatos católicos a la presidencia (Smith 1928, Kennedy 1960 y Kerry 2004) y uno judío a la vicepresidencia (Lieberman 2000).

Los ancestros de Romney co-fundaron el mormonismo, su padre pre-candidateó en 1968, él organizó las olimpiadas de invierno en Salt Lake City 2002 (capital mormona) y él fue gobernador de Massachussetts (2003-2007).

Varias posiciones de Romney (oposición al aborto y a las uniones gays y apoyo a la pena de muerte y a la actual estrategia dura en el medio oriente) sintonizan con la derecha evangélica de su partido, aunque muchos de ellos consideran que los mormones no son cristianos.

Si bien los mormones proclaman ser “la iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días”, muchos cristianos creen que ellos son una religión distinta. Ellos surgieron en 1830 postulando que el resto de iglesias son demoníacas o falsas; niegan la trinidad y conciben que Jesús y Jehová son los mismos; pregonan el bautismo a los muertos y el matrimonio hasta en la otra vida; y no usan la cruz pues aseguran que Jesús revivió en las Américas.

En el “Libro de Mormón”, su “tercer testamento”, ellos trazan una elaborada historia de las Américas donde: todos sus habitantes nativos provienen de los judíos quienes criaban caballos, vacas y corderos antes de la conquista europea; y todas las ciudades y pueblos que mencionan no tienen un asidero arqueológico.

Hasta 1890-1904 ellos incentivaban la poligamia y hasta 1978 ellos vetaban que los negros ejerciesen el sacerdocio. Ellos tienen un profeta viviente que usualmente logra ir modernizando sus creencias y que logra que todos sus jóvenes deban prestar un servicio misionero obligatorio de dos años, gracias a lo cual son una de las religiones que más dinero y adeptos viene captando.

Aunque Romney no lograse la postulación oficial de los republicanos, su actual buen performance es un gran incentivo para la influencia de este culto en la mega-potencia y en el mundo.

El credo de Romney

Si hay alguien que puede destronar a Obama en la conducción de la mega-potencia ese es Romney, a quien, para entender, es preciso conocer su fe.

Los mormones, como Romney, se diferencian del resto de religiones en que ésta nació en EEUU afirmando que Jesús revivió allí y que desde un inicio fue también un movimiento político pues lanzó a su fundador John Smith como candidato presidencial. Dicha iglesia se fundó en Nueva York en 1830 planteando tener un nuevo testamento (“El Libro de Mormón”) según el cual Cristo resucitó en las Américas convirtiendo a todos sus pobladores, los mismos que seis siglos atrás habían provenido desde Israel.

Sus seguidores se fueron moviendo hacia el oeste hasta que impulsaría Navoo, quien sobrepasaría a Chicago como la ciudad más grande de Illinois, y que estaba bajo su dominio. Desde allí Smith proponía crear un nuevo Sión, abolir la separación entre iglesia y Estado, crear una “demo-teocracia” y postular a la presidencia. Después que en 1844 Smith fue asesinado, sus fieles se escindieron y su principal rama siguió a su sucesor Young hasta Utah donde los mormones decidieron establecer un Estado autónomo bajo sus leyes religiosas.

Los mormones tuvieron sus propios grupos armados que chocaban con sus perseguidores y que luego ayudaron a EEUU a guerrear contra México para anexarse Utah, California y el norte de dicho país.

Young fue el primer gobernador de Utah y desde su cargo en 1852 legalizó la poligamia, bajo la cual llegaron a vivir un tercio de las mujeres mormonas.

En las elecciones de 1856 los republicanos llamaron a acabar con las dos plagas de la poligamia y de la esclavitud, con lo cual atacaban a Utah mormona por alentar a la primera y por no condenar a la segunda. En 1857 el nuevo presidente Buchanan lanza tropas sobre Utah lo que produce que el 11 de Septiembre de dicho año destacamentos mormones asesinen a 140 civiles rendidos y a que Young fuera removido de su cargo. Desde 1857 iría creciendo la presión sobre los mormones, la cual llevaría a quitarles derechos electorales o a confiscarles propiedades.

En Utah, cuyos territorios constantemente le eran mutilados, ellos organizaron su propio partido (el popular) contra sus contrincantes (liberales). Sin embargo, en 1890 el mormonismo da un giro radical proscribiendo la poligamia y buscando alejarse del comunitarismo y del reino teocrático político, con lo cual ellos empezaron a ser considerados como otra iglesia más promotora de los “valores americanos”. Seis años después Utah llegaría a ser reconocida como un Estado.

Los mormones disolverían a su Partido Popular hasta terminar abrazando en su gran mayoría al que inicialmente tanto les atacó (el republicanismo) a cuya evolución tanto han contribuido.

El Profeta de Romney

La política exterior de EEUU se centra desde hace una década en la guerra contra el ‘fundamentalismo islámico’, la cual puede conllevar a una invasión de Irán. Sin embargo, en esa confrontación, la mega-potencia empieza a plagiar elementos de la ‘guerra santa’, para lo cual cuenta con el aval ideológico de numerosas iglesias evangélicas y del mormonismo.

Esta última ha venido ampliando tanto su rol que bien podría llegar a tener a conseguir que Mitt Romney, un antiguo obispo mormón, lidere la Casa Blanca. Él no solo sería un presidente muy devoto, sino el primero de la historia de las Américas y de cualquier potencia que sea guiado por alguien que se reclama como un Profeta viviente y vidente.

Dicho ‘mensajero de dios’ es Thomas Monson (de 85 años de edad) quien es considerado, al igual que todos sus 15 predecesores en el cargo desde hace 18 décadas, como la única persona que está en contacto directo con Jesús y cuyas ordenanzas son ley. Tal atribución es algo que hoy no se la irroga ningún Papa, patriarca, cura, pastor, rabino o mulá.

Su poder es tal que su palabra debe ser obedecida ciegamente, aunque él adopte una posición contrapuesta a la que antes tuviese su iglesia. Él tiene una directiva compuesta por “Doce Apóstoles”, la cual está muy entroncada con el partido republicano. Desde 1903 a 1933 uno de sus apóstoles (Reed Smoot) fue senador republicano por Utah. Luego otro de ellos Ezra Taft Benson, fue ministro de agricultura y una de las figuras más conservadoras del gobierno republicano de “Ike” Eisenhower (1953-61) para luego en 1985-1994 asumir el cargo de Profeta.

El mormonismo siempre ha tenido un rol político importante en la mega-potencia. Primero ayudó a ésta a colonizar el Oeste y a que EEUU ganase guerras contra México y los nativos. Luego de haber sido el mayor promotor de la poligamia en el hemisferio y de haber vetado que los negros puedan ser sus sacerdotes ellos se han modernizado buscando ser uno de los canales del tradicionalismo norteamericano y uno de los principales impulsores de movimientos pro-EEUU en el resto del mundo. Con su prédica que los primeros americanos y polinesios son una de las tribus perdidas de Israel ellos han ido calando en esas poblaciones creando un puente entre éstas y los sectores más conservadores de Washington.

Hoy representan una forma de fundamentalismo religioso que secunda totalmente a Washington en la guerra contra el fundamentalismo islámico. Históricamente los mormones han sido uno de los puntales de Bush y del ala derecha pro-militarista del Partido Republicano.

Los Elefantes de Romney

El elefante es el símbolo de los republicanos de EEUU. Si dentro de este partido Romney sigue avanzando y llega a la Casa Blanca, él se convertiría en el primer mandatario de las Américas en afirmar que las civilizaciones precolombinas criaban elefantes y que descienden de los judíos y cristianos.

Si Romney arribase a la presidencia de la mayor potencia de todos los tiempos, él ayudaría a sus correligionarios a difundir su sagrado Libro de Mormón donde presentan una historia completamente distinta de lo que se nos enseña, lo mismo que generaría toda una serie de revisionismos y confrontaciones.

Según este texto, las Américas estaban desiertas hasta que 3 oleadas de muy pocos israelitas de la época de la Biblia las poblaron, especialmente por una de hace 26 siglos; todos los amerindios son descendientes de blancos que rezaban la Biblia (y su actual color lo contrajeron al desobedecer ésta) y éstos emplearon las mismas técnicas, escrituras, animales y granos propios del Medio Oriente.

Mientras las localidades, ciudades, naciones, batallas y personalidades que la Biblia describe la arqueología ha corroborado su existencia, todas las que se habla en este llamado ‘tercer testamento’ nunca han podido mostrar una sola huella científica.

En el libro de Mormón se describe a numerosas civilizaciones precolombinas pero no se habla de mayas, olmecas, moches, aztecas o incas, pero sí de nefitas, lamanitas y de otras de origen semita. Estas mismas nunca aparecen cultivando papa, quinua, tomate, cacao o vainilla o conviviendo con pavos, llamas, alpacas, tapires, jaguares, pumas, cóndores y otros animales típicos de la fauna americana. Por el contrario, se les muestra rodeadas de cosas que solo llegaron a América después de Colón, como elefantes, burros, caballos, vacas, chivos y corderos, trigo y cebada y hierro, acero, seda, lino, carruajes y cimitarras musulmanas.

No se ha encontrado ninguna influencia semita en los genes de los indígenas, en sus miles de lenguas o en su artesanía, escritura, astronomía, creencias, templos o arquitectura precolombinos.

La raza mongoloide de los amerindios es la misma que la del oriente asiático, de donde llegaron sus ancestros hace más de 12 milenios vía Bering que entonces no era un estrecho de mar sino un corredor de tierra. El Medio Oriente está casi al otro lado del planeta y para navegar desde allí a las Américas hay que atravesar más de 10,000 kilómetros y dos grandes mares. La primera vez que esto se pudo hacer fue hace medio milenio, cuando entonces había 100 a 150 millones de amerindios.

Antes de morir Joseph Smith, quien publicó el primer Libro de Mormón y fundó dicha fe, escribió que el hallazgo de nuevas ruinas mayas confirmaba el relato mormón. La realidad es que ninguna de las grandes civilizaciones prehispánicas de Norte o Sud América tuvieron contacto alguno con el Viejo Mundo, al que aventajaron en muchos rubros.

El que la fantasía se súper-imponga a la realidad es un método que, de guiar al presidente de la potencia que guie al mundo, puede llevar a desplazarse como elefante en una cristalería.

La Roma de Romney

Hace medio siglo, cuando John F Kennedy se convirtió en el primer y único presidente católico de los 44 que ha tenido EEUU, él tuvo que calmar a la mayoría protestante aclarando que él no operaría como un agente de Roma y que serviría al pueblo norteamericano.

Hoy Mitt Romney quiere ser el segundo presidente no protestante de EEUU y también sufre la presión para marcar similar distancia, aunque la situación es muy diferente. Mientras el catolicismo es la mayor iglesia estadounidense (agrupando a 1 de cada 4 creyentes en ese país) y los evangélicos aceptan que ellos son una forma (aunque equívoca) de cristianismo, muchos pastores y curas consideran que los mormones (que solo son el 1.7% de la población) son otra religión muy diferente.

Mientras Kennedy fue un laico con poco contacto con el Papa, Romney pertenece a una de las familias tradicionales del tronco fundacional de dicho credo, ha sido obispo mormón y sus hijos (al igual que él y sus antepasados) han sido sacerdotes y misioneros de su fe.

Los mormones, además, no tienen un sumo sacerdote (como pasa con el resto de las iglesias) sino un “Profeta y Vidente”, el mismo que no es electo y cuya palabra emana de dios. Romney está en directo contacto con él y fue designado por el anterior profeta para organizar los únicos juegos olímpicos que se han dado en el “Vaticano mormón” (la Ciudad del Lago Salado en Utah).

En EEUU donde hay una ‘libre competencia’ entre cientos de credos, los mormones son la única iglesia que controla a más del 60% de la población de un determinado Estado y también al 80% de su legislatura. Este es Utah, que fue poblado y urbanizado por los mormones, quienes han hecho de éste el Estado más religioso, con el menor porcentaje de evangélicos y de consumo de alcohol y cigarros y con la mayor tasa de casamientos y nacimientos del país.

La ‘Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días’ tiene un patrimonio de más de $US 50,000 millones y un ‘ejercito’ de 52,000 misioneros en todos los países y es probablemente la congregación religiosa que tiene proporcionalmente más miembros dentro del Partido Republicano y de la CIA.

La suspicacia que Romney genera dentro de la base protestante y católica del republicanismo se debe a que los mormones nacieron predicando la destrucción de sus iglesias para imponer su ‘reino de dios’ como una teocracia. Su primer profeta (Smith) murió como candidato a la Casa Blanca y como General de una milicia del tamaño de un tercio de la que tenía el ejército de EEUU de entonces.

Los conservadores protestantes que antes combatieron a Kennedy por ‘papista’ ahora prefieren votar por los católicos republicanos Santorum o Gringinch antes que por cualquier mormón.

El mundo según Romney

Son conocidas las formas de ver el mundo que tienen los cristianos o seculares, pero no así los mormones como Mitt Romney, quien podría acabar dirigiendo a la mayor potencia.

Todos los 14 millones de ellos deben creer ciegamente en que el Libro de Mormón es el principal texto de la historia. Según ellos, su profeta John Smith encontró éste en el Estado de Nueva York como un archivo de placas de oro en ‘egipcio reformado’ que él tradujo con la ayuda de 2 piedras milagrosas. Ese idioma nunca ha existido y esa forma de hacer un libro en oro nunca se ha encontrado y menos en las Américas, donde la única forma de escritura impresa conocida es la de los glifos mesoamericanos. Nadie independiente vio este libro, que según él se la llevó un ángel. Otro de los textos sagrados que Smith reclama haber traducido es el ‘Libro de Abraham’, cuyo manuscrito sí fue encontrado en 1966 y nada tiene que ver con Abraham.

Según los primeros mormones, Adán fue un dios y Eva una de sus esposas. Para Smith su paraíso estuvo en el condado de Jackson en Missouri (EEUU). Sin explicar cómo los descendientes de éstos emigraron al Medio Oriente. Luego volvieron a Norte América en 3 distintas oleadas de familias o clanes judíos desde dicha región, una de ellas (la de Jared) provino de la Torre de Babel de hace más de 4,600 años y otra (la de Lehi) vino justo 600 años antes de Cristo sabiendo que Jesús iba a nacer 6 siglos después y construyendo sinagogas en las Américas antes que los israelitas las inventasen.

Según los mormones, esas travesías se dieron desde el oeste de Asia al de América recorriendo por mar una distancia al menos 10 veces mayor que la de Colón pero milenios antes que él o que se pudiesen construir los primeros barcos o instrumentos de navegación transcontinentales.

Los jareditas se auto-extinguieron en una batalla de hace 2,700 años en las cuales murieron 2 millones de personas, más que en cualquier batalla de la historia, y luego 2 hijos de Lehi dieron paso a los descendientes de Nefi (que fueron cristianos antes que Cristo) y de Lamán (herejes). Apenas Jesús fue crucificado él reapareció en América convirtiendo a su credo a todos sus habitantes, hasta que antes del siglo IV los lamanitas retornasen al politeísmo y aniquilasen a los nefitas adoptando su piel cobriza por desobedecer al evangelio.

Nada de lo narrado en el Libro de Mormón ha sido encontrado en los restos arqueológicos, lingüísticos o genéticos de los precolombinos. A quienes piensan como Romney eso no importa pues las pruebas científicas quedan supeditadas a lo que les diga su Profeta.