Teherán, El Cairo, Washington y Naciones Unidas (PL).- El Parlamento y el Ejército de Irán denunciaron que Estados Unidos e Israel están detrás del asesinato del ingeniero químico Mostafa Ahmadi-Roshan, quien dirigía la instalación nuclear de Natanz. Meses atrás, un general israelí advirtió que “2012 será un año crítico para Irán cuando podían suceder cosas de una manera innatural”. El gobierno iraní advirtió que esas acciones terroristas no impedirán sus logros en la industria nuclear con fines pacíficos.

Mostafa Ahmadi-Roshan, de 32 años, se graduó como ingeniero químico de la universidad tecnológica de Sharif y trabajaba como vicejefe de la instalación nuclear iraní de Natanz, que se presume sea la principal planta para estudios relacionados con la energía atómica en esa nación del sudoeste asiático.

Occidente acusa a Irán de intentar fabricar armas atómicas y como parte de las acciones para forzarlo a detener sus actividades nucleares, Washington ha concebido lanzar ataques armados y operaciones encubiertas, además de aplicar sanciones económicas.

Según testigos del acto terrorista, dos individuos que se desplazaban en una motocicleta adhirieron un explosivo magnético al auto del investigador nuclear, matándolo el miércoles junto con el conductor del coche e hiriendo a transeúntes en la plaza Ketabi, en el este de Teherán.

Fuentes gubernamentales destacaron que el atentado ocurrido cerca de la Universidad de Allameh Tabatabaei coincidió con maniobras militares terrestres de los CGRI y en momentos en que Teherán alcanzó un acuerdo sobre el tema nuclear con el llamado Grupo 5+1. El referido entendimiento con los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU + Alemania, bajo supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), debe ayudar a solucionar el contencioso con la nación persa.

La inteligencia iraní señaló como “principales perpetradores” del ataque mortal a los servicios de espionaje israelíes (Mossad) y al movimiento Mujahedin-e Khalq, de conocida colaboración con Estados Unidos en acciones terroristas anti-iraníes.

“A juzgar por experiencias precedentes, todo indica que actos terroristas, como el atentado contra el profesor Ahmadi-Roshan, son el estilo de trabajo de agencias de inteligencia sionistas y estadounidenses”, afirmó el diputado Kazem Jalali. “Quienes dicen abogar por una campaña antiterrorista, agredieron a científicos iraníes”, al menos en cuatro ocasiones anteriores, rememoró.

El embajador de Irán ante la ONU Bashar Jaafari recordó el atentado perpetrado en noviembre de 2010 contra los físicos Majid Shahriari y Fereydoun Abbasi Davani, el primero muerto en el ataque y el segundo actual titular del organismo de energía atómica de Irán. También mencionó el asesinato del Massoud Alí Mohammadi, ocurrido en enero de ese mismo año.

Jalali, relator de la comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Majlis (órgano legislativo persa), declaró que el ataque es una forma de intimidar al gobierno iraní por su programa nuclear, e insistió en que la República Islámica aporta información a entidades mundiales y éstas luego las transfieren a agencias de seguridad y espionaje de los enemigos. En ese sentido, también apuntó al OIEA por revelar asuntos secretos de las naciones como datos específicos de sus figuras científicas, que llevaron al atentado mortal contra Ahmadi-Roshan.

Al condenar el atentado mortal, el primer vicepresidente iraní Mohammad Reza Rahimi subrayó que los enemigos de la República Islámica saben bien que son incapaces de impedir el avance científico del país, y subrayó que el ataque perpetrado no detendrá los logros de Irán en distintos campos de la ciencia, en particular el desarrollo nuclear con fines pacíficos.

Por su parte, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), fuerza militar de élite de Irán, dijo que “el asesinato desesperado y criminal del intelectual añade otra página negra al pesado récord de crímenes y brutalidad del régimen sionista-terrorista (Israel) y sus simpatizantes en la Casa Blanca y Occidente”. Al respecto, denunció “la admisión por líderes de Estados Unidos, y el verdugo y fabricado régimen sionista de continuar sus intentos de obstruir el programa nuclear pacífico (iraní)” y el progreso nacional.

Todo ello “indica el miedo que (sus enemigos) tienen a que Irán se convierta en potencia transregional y en ejemplo para otras naciones independientes y gobiernos fuera del círculo del sistema colonial”. La determinación de Irán a fortalecer su espléndida posición regional y “elevar su ranking científico en el mundo no se verá debilitada por amenazas o ataques terroristas”, agregó el CGRI.

El 11 de enero, Irán reclamó una condena de Naciones Unidas contra el atentado terrorista, en una carta enviada por el embajador de Irán ante la ONU Bashar Jaafari al secretario general de la organización Ban Ki-moon, al presidente de la Asamblea General Nassir Abdulaziz Al-Nasser y al Consejo de Seguridad.

La misiva demanda un pronunciamiento que condene “en los términos más enérgicos este inhumano acto terrorista” y exige la adopción de “acciones efectivas para la eliminación del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”. Asimismo, sostiene que existen firmes evidencias sobre la participación de “ciertos círculos extranjeros” en el asesinato del científico iraní, como parte de los esfuerzos para detener el programa nuclear con fines pacíficos que desarrolla Irán.

El documento pregunta si se permitirá la continuación de medidas ilegales y coercitivas, incluidos actos terroristas, para impedir que los países ejerzan su derecho al desarrollo y el uso pacífico de la energía nuclear. Y afirma que Irán no comprometerá ese derecho inalienable y que ningún tipo de presión política o económica ni ataque terrorista contra los científicos nucleares iraníes podrán impedirlo.

Este jueves, el Movimiento de Países No Alineados (Mnoal) condenó en la sede de Naciones Unidas el atentado que costó la vida de Roshan. La denuncia está contenida en un comunicado difundido por la representación permanente de Egipto ante la ONU en nombre del Buró de Coordinación de esa agrupación de estados.

El texto recuerda la declaración emitida el año pasado por la reunión ministerial del Mnoal celebrada en Bali, Indonesia, la cual condenó los diversos ataques terroristas realizados contra científicos iraníes. Asimismo, reitera que el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones constituye una de las más serias amenazas para la paz y la seguridad internacionales.

EE.UU. e Israel niegan responsabilidad en el asesinato

El Departamento de Estado había declinado responder ante acusaciones de autoridades iraníes, pero más tarde el vocero de la Casa Blanca Tommy Vietor declaró que la administración del presidente Barack Obama “condena fuertemente todo acto de violencia y no tiene en absoluto ninguna relación con este hecho”. La secretaria de Estado Hillary Clinton repitió el texto del Ejecutivo: Queremos negar categóricamente cualquier vínculo de Estados Unidos con actos violentos dentro del territorio de Irán, dijo.

Tel Aviv también negó su culpabilidad por el atentado, pero el general israelí Benny Gantaz había asegurado que “2012 será un año crítico para Irán cuando podían suceder cosas de una manera innatural” para el país persa.

Estados Unidos e Israel intensificaron en el último mes los contactos sobre el tema iraní y sopesan la posibilidad de un ataque preventivo contra sus instalaciones atómicas, destacó recientemente el blog estadounidense The Daily Beast, perteneciente a la revista Newsweek.

La tensión política y militar entre Estados Unidos e Irán amenaza con arrastrar a Medio Oriente y, en particular, al Golfo Pérsico a una inestabilidad de peligroso desenlace. Por lo general, el programa nuclear de Teherán ha sido el pretexto más recurrente para generar fricciones, adoptar sanciones económicas contra el país persa y sobresaltar el ambiente potencialmente explosivo de la región, advierte el periodista Ulises Canales, corresponsal de Prensa Latina en Egipto.

De diciembre de 2007 a la fecha se registraron al menos cinco crisis diplomáticas y conatos de guerra de marcada importancia, sobre todo el desatado en el verano de 2010 que puso en jaque a fuerzas militares de Irán y de Estados árabes de la estratégica zona marítima. Sin embargo, precisa Canales, el más reciente problema incorporó elementos de contenciosos anteriores, con el añadido del fiasco estadounidense tras una denuncia sobre un supuesto complot iraní para asesinar al embajador saudita en Washington, imputación negada por la República Islámica.

A lo anterior se unió el acento anti-iraní de la declaración final de la 32 cumbre ordinaria del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) Pérsico, celebrada en Riad el 19 y 20 de diciembre de 2011, precedida de una retahíla de amenazas verbales norteamericanas e israelíes. En claro alineamiento con Occidente, el bloque de las seis monarquías árabes del Golfo -todas afines a la presencia de la V Flota estadounidense con base en Bahrein- alentó mayor beligerancia frente a las autoridades de Teherán.

Por si no bastara, la Casa Blanca intentó fabricar una nueva crisis con una provocativa incursión por el Estrecho de Ormuz, mientras la Armada de Irán realizó durante 10 días (hasta el pasado 2 de enero) las maniobras Velayat 90, con amplia exhibición de su señorío militar.

El 2 de enero de este año, fuerzas navales de Irán dispararon exitosamente el misil Qader, artefacto empleado en el último de los 10 días de las maniobras Velayat 90 para demostrar el poderío militar del país. El portavoz para los ejercicios bélicos almirante Mahmoud Mousavi precisó que unidades marítimas del CGRI probaron el proyectil en la localidad de Chabahar, en la provincia de Sistán-Baluchestán.

Al ofrecer pormenores a la agencia estatal de noticias IRNA, Mousavi describió el Qader como un misil “con sistema autosuficiente y ultra-avanzado, de largo alcance costa-mar, y mejorado significativamente en términos de radar, satélite, precisión, rango y navegación”. La potente munición se diseñó para golpear blancos deseados “con precisión y capacidad para destruirlos totalmente”, puntualizó Mousavi.

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Saeed Jalili subrayó que el poder, la lógica y la iniciativa “son los cimientos de la interacción de la República Islámica de Irán” y por ello remarcó que “el pueblo iraní hará frente a cualquier amenaza contra el país”. Durante una reunión sostenida el último día de 2011 con embajadores y otros funcionarios diplomáticos iraníes que laboran en el exterior, Jalili afirmó que la influencia de Israel y Estados Unidos en Medio Oriente disminuye cada vez más en el área y en el propio Irán.

Círculos diplomáticos opinaron que Washington asumió como un desafío a su poder que la República Islámica, pese al impacto innegable de cuatro paquetes de sanciones, mostrara moderno armamento de fabricación nacional y no se amedrentara ante acciones y una retórica amenazantes. Además, valoraron que la presencia militar norteamericana en el Golfo Pérsico es la “causa real de inestabilidad en la región”, en la cual utiliza a su aliado Israel y al CCG como principal herramienta para avivar o aplacar la crispación, según convenga.

De igual modo, alertaron que “siendo adepto a invasiones ilegales, Estados Unidos busca ahora nuevas excusas para invadir Irán y Siria”, y las recientes demostraciones de fuerza en el área “van destinadas a desestabilizar países musulmanes para apropiarse de sus recursos”. Irán advirtió que cerraría Ormuz, un estrecho por donde transita más del 40% del crudo que se comercializa en el mundo, si Occidente persistía en recrudecer las sanciones en el sector petrolero y bloqueaba la navegación de sus tanqueros.

Observadores sostuvieron que las recientes sanciones de Obama probaron su miedo a que nuevas sanciones contra una nación sometida a severas restricciones dispararan los precios de los carburantes en detrimento de la economía de Washington y el resto del mundo. La agencia oficial iraní IRNA difundió revelaciones del embajador norteamericano en Suiza, Donald Beyer, sobre desacuerdos entre Washington y Berna por la renuencia de la última a acatar la política de la Casa Blanca, opuesta a que empresas suizas compren gas a Irán.

El 10 de enero de este año, un grupo bipartidista de ocho senadores estadounidenses instó a la Unión Europea (UE) a promover un bloqueo de las exportaciones de petróleo de Irán. Una carta de demócratas y republicanos de la Cámara alta a la alta comisionada para Asuntos Exteriores y de Seguridad Común de la UE Catherine Ashton exige al bloque de los 27 incrementarpresiones sobre el gobierno iraní. Ello se haría efectivo embargando sus exportaciones más importantes, como es el caso del petróleo y dificultando las transacciones de su principal organismo financiero, el Banco Central de Irán, detalló la misiva.

Entre los firmantes del documento aparecen los senadores demócratas Robert Menéndez, Chuck Schumer, Bob Casey y Kirsten Gillibrand; por los republicanos se encuentran Mark Kirk, Jon Kyl y Marco Rubio. También rubricó el texto el independiente Joe Lieberman, reportó la revista Foreign Policy. Nuestro gobierno apoya la posibilidad de que la UE aplique sanciones a Teherán y estamos alentados por las señales que indican la existencia de algún acuerdo previo, señaló el lunes la portavoz Victoria Nuland.

El 12 de enero, Japón anunció que reducirá sus importaciones de petróleo iraní, decisión anunciada en Tokio por el ministro de Finanzas Jun Azumi, luego de entrevistarse con el secretario del Tesoro Timothy Geithner. La disminución de esas compras se hará efectiva lo antes posible, dijo a la prensa el titular anfitrión, quien recordó que el país recortó esos suministros en los últimos cinco años. El anuncio permite al visitante regresar a casa con algún resultado de esta misión, iniciada en China, a la que no logró sumar a la nueva campaña contra el país persa.

Vale recordar que la ONU, por presiones de potencias occidentales, ha impuesto en 33 años cuatro paquetes de sanciones a Irán, cuyos líderes aseguran que esas medidas no han tenido el impacto esperado por sus enemigos. A estas alturas, son muy pocos los que dudan de que las sanciones son la única herramienta disponible en manos de los norteamericanos, aunque tras bambalinas se hacen esfuerzos para probar que esas medidas no pueden calmar la supuesta amenaza iraní a largo plazo.

A finales de diciembre, el presidente Obama promulgó una ley para aplicar nuevas medidas punitivas al país persa, básicamente contra su Banco Central y su sector financiero en un intento por darle un “golpe de gracia” después de múltiples artimañas de castigo. De ese modo, las firmas extranjeras tendrían ahora que escoger entre hacer negocios con esas dependencias monetarias iraníes o con la economía norteamericana afectada por la debacle financiera mundial.

El presidente Obama firmó el último día de 2011 la Ley de gastos de defensa para 2012 en la cual se incluye un acápite que sanciona a toda institución extranjera que negocie con el Banco Central iraní. Ello representa la primera acción directa de Washington contra del sistema financiero de aquel país.