En la clausura del I Encuentro Plurinacional para Profundizar el Cambio en Cochabamba, el Presidente Evo Morales anunció que la próxima semana convocará a los líderes de partidos y agrupaciones políticas para escuchar sus propuestas. “Si en esa reunión nos piden revocatorio, vamos a aceptar y dejaremos en manos del pueblo boliviano”, dijo el Mandatario.

El Primer Encuentro Plurinacional organizado por el gobierno del MAS se celebró entre diciembre de 2011 y enero de 2012, con la participación de 5.842 delegados de diferentes sectores allegados al oficialismo. Para la fase final se registraron 980 representantes de 767 organizaciones e instituciones campesinas, obreras, profesionales y empresariales. No participaron la Central Obrera Boliviana (COB), el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) ni la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), consideradas las tres mayores organizaciones obreras e indígenas del país.

Supuestamente, la Cumbre Social oficialista debía delinear los ejes del desarrollo económico, político y social del recién creado Estado Plurinacional, además de afianzar el denominado “proceso de cambio” y la “revolución democrática y cultural”. Con ese fin, se instalaron 15 mesas de trabajo encargadas de sistematizar propuestas en las áreas de desarrollo económico, soberanía alimentaria y tierra, empleo, salud, educación, vivienda, comunicación, autonomía, seguridad ciudadana, transparencia, integración y política exterior.

El I Encuentro Plurinacional para Profundizar el Cambio en Bolivia concluyó este miércoles en Cochabamba, con más de 500 propuestas que requerirán la aprobación de al menos 70 leyes. Según el ministro de la Presidencia Carlos Romero, los planteamientos formulados en el encuentro desde ahora forman parte del nuevo Plan Nacional de Desarrollo.

El Presidente Morales destacó varias propuestas en el área económica, entre ellas la creación de un consejo económico-social; la industrialización de los recursos naturales renovables y no renovables; la renovación del parque automotor; la consolidación de una nueva matriz energética basada en el gas natural; y la formulación de una ley que restringa la compra de tierras por capitalistas extranjeros.

En el área de salud se planteó la consolidación del Sistema Único de Salud, la restitución de las ocho horas de trabajo para el personal médico, y la aprobación de una Ley de Medicamentos que elimine los monopolios. El Presidente saludó la decisión del Encuentro de fomentar la negociación salarial tripartita entre gobierno, empresarios y trabajadores, tomando en cuenta la inflación y los índices de productividad.

Según Morales, lo más llamativo fue el pedido de regular el funcionamiento de las organizaciones no gubernamentales (OGNs). También resaltó la solicitud de separar los procedimientos de consulta previa a los pueblos indígenas del proceso de entrega de licencias ambientales, sobre todo para la construcción de caminos y la exploración de reservas hidrocarburíferas. En esa línea, la mesa de Transportes solicitó la continuación de la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, a través del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

El encuentro de Cochabamba fue de alguna manera una revancha política del oficialismo, derrotado por la VIII Marcha Indígena en defensa del Tipnis. Esa movilización obligó al gobierno a congelar la construcción de la carretera, y “para revertir los acuerdos, y para que no aparezca como una mera determinación del gobierno, se acudió a los movimientos sociales para que desautoricen el mencionado acuerdo”, comentó el ex Defensor del Pueblo Waldo Albarracín.

En la clausura del Encuentro, el Presidente anunció que convocará a los partidos y agrupaciones políticas representativas para escuchar sus propuestas y prometió una agenda de discusión abierta. “Si en esa reunión nos piden revocatorio, vamos a aceptar y dejaremos en manos del pueblo boliviano”, dijo el Mandatario, como ya sucedió en 2008, cuando Morales y nueve prefectos midieron fuerzas en un referéndum revocatorio de mandato.

El Jefe de Estado reiteró que “sí me estoy equivocando, corríjanme oportunamente; no por Evo, ni por Álvaro, ni por el gobierno, sino para el pueblo boliviano”.