Cuán difícil, llegado el momento de la verdad; es saber si los resultados de algo esperado son sólo buenos o sólo malos. Por ejemplo en el futbol “moderno”, los tiempos y los espacios tienden a acortarse con dureza, en desmedro del bello decoro de los actores en un escenario con miles o millones de espectadores directos e indirectos. La sabiduría de los entendidos suelen ser traducidos en que, “para mantener el carácter de gran espectáculo, mucho depende de la actuación en equipo. Comprendiendo que para ello implica tener mucha destreza técnica, resistencia física y agilidad mental”. Haciendo una analogía rápida con la política, los elementos que hacen a su desarrollo, están cada vez más limitados por los tiempos y los espacios duros que le brinda el Planeta. En una disputa sin cuartel de contrarios con estrategias propias. Razón por la cual, los gobernantes deberían demostrar solvencia y creatividad técnica para implementar políticas económicas y sociales; mucho trabajo comprometido y gran sabiduría en los desplazamientos insoslayables del que hacer cotidiano. Estamos en buen camino, así lo demuestran los indicadores que están a la vista e todos. Como en el futbol, podemos ser fanáticos, pero, ahora los resultados afloran para contento de las grandes mayorías. Aunque en un país tan pobre como el nuestro, lo que se haga siempre será insuficiente. De eso estamos convencidos.

En el futbol, los resultados no siempre son como uno los espera, porque los contrincantes están en la estrategia de ganar, y ello es posible sólo con goles, el resto es para pura especulación. Resultado final, para unos la felicidad por el triunfo y para otros la tristeza por la derrota. Con mucha especulación y comentarios sin vuelta para atrás. Se acabaron los tiempos y los espacios del momento para quedar “en que la próxima será” sin cambiar inclinación. Así como el futbol, la política es una pasión innegable de multitudes incontrolables, donde los resultados respecto al tiempo y los espacios se los mide en términos económicos y sociales. Para lo que nos interesa, equiparable a los resultados esperados en pos de la Liberación Nacional y Social, incuestionablemente. Acá unos estarán contentos, no satisfechos por nuestro grado de pobreza, y otros estarán con una bronca tal, que no les permita admitir derrota alguna. La Oligarquía enquistada en las transnacionales es la defensora feroz del capitalismo salvaje; sin que le interese la integridad de un pueblo, nación o Estado.

Por todo cuanto esquematizamos, entre dos pasiones tan grandes como lo son el futbol y la política, es menester rescatar la importancia del diseño e implementación de las estrategias de quienes desean ganar. Para que, aun estando con resultados negativos, sepan corregir los errores para avanzar sin garantizar nada, que no sea la convicción puesta de manifiesto en la adversidad. Los empates a nadie gustan, y en política, por fortuna; no los hay. El veredicto en las unas, es la mejor expresión de la evaluación de los resultados sin mucha explicación. Y los gobernantes deberían saber atenerse a ello, lo demás es abrir compuertas a la especulación de quienes se ven afectados en sus intereses, para lo cual también se debe estar preparado, y no ser sorprendidos en la buena fe que ellos no la tienen.

En materia política y económica, uno de los lastres más dañinos y sangrientos de nuestra historia; fue el legado por la dictadura de Hugo Banzer Suarez en complicidad de Víctor Paz Estenssoro (MNR) y de Mario Gutiérrez Gutiérrez (FSB), quienes conculcando la Autonomía Universitaria y las libertades políticas y sindicales, con asesinatos, prisiones, destierros y otras cosas vergonzantes para nuestra historia; endeudaron el país en más de 3.000.- millones $us, teniendo el auge de los precios de los hidrocarburos y los minerales. Y en la época neoliberal, Gonzalo Sánchez de Lozada al margen de subastar nuestras Empresas Estratégicas del Estado, endeudó al país en más de 1.000.- millones $us. Tanto dinero como para evitar cualquier enajenación. Estos, son indicadores nefastos que no quieren ver los “analistas” de la derecha. Aun así, refiriéndonos a la dictadura de Banzer; esa deuda comprometía casi en un 50% del PIB de Bolivia; mucho menor al de los países “desarrollados” de hoy que sobrepasan el 100% de sus PIB(s), y sin posibilidades de salvación que no sea un remoto socialismo; y como no creen en él, lo intentarán a costa de más deuda, más desocupación y empobrecimiento, racismo y xenofobia, aspectos que se irán tornando intolerables y de imprevisibles consecuencias para el capitalismo salvaje en crisis agobiante. No habrá que esperar mucho para ver lo peor.

Actualmente en Bolivia, los avances del Proceso de Cambios podrían medirse raudamente sólo viendo la crisis de los países “desarrollados”, cuyos efectos han pasado por desapercibidos en el nuestro. Uno de los países más pobres del mundo, y segundo en el Continente después de Haití. Con un crecimiento económico del 5,2%, una tasa de desocupación 6.7 y una reducción en la extrema pobreza del 11%; una deuda proporcionalmente inferior a la de los países “desarrollados”, sólo en un 14% de su PIB. Otros indicadores negativos, hoy totalmente revertidos son; la balanza comercial positiva a lo que era crónicamente deficitaria; las reservas internacionales suficientes –multiplicadas por diez- como para demostrar que somos un país fiable, solvente. Además, donde ahora todos quieren invertir en términos reales y favorables para el desarrollo estratégico nacional. Los países “desarrollados tienen menor crecimiento económico que el nuestro, mayor desocupación, crecimiento de la pobreza y la deuda externa, sin mercados y poca inversión.

Bolivia en democracia, vive una coyuntura de recuperación del Capitalismo de Estado, tanto en hidrocarburos y minería, e implementa nuevas industrias para sustituir las importaciones. Todo lo contrario a lo que nos legaron los gobiernos neoliberales vende patrias y sus implicados (MNR, MIR, ADN, NFR y otros menores). Quienes subastaron el Aparato Productivo del Estado y sometieron a la expoliación de nuestros recursos hidrocarburíferos y mineralógicos, atacando la cuestión social (salud, educación, seguridad social) y provocando desocupación (30.000 despedidos). Condenándonos a vivir una situación de recesión económica y gran crecimiento de la economía informal. Como para no olvidarlo nunca. Los ladrones del Estado que huyen de la justicia, ahora se autoproclaman perseguidos políticos y “defensores” de la democracia y las libertades. Cinismo o fascismo extremo.

El gobierno de Evo Morales Ayma, Álvaro García Linera y sus ministros, desde el primer momento han hecho denodados esfuerzos por implementar el Proceso de Cambios gestado y legado por las luchas de los Movimientos Sociales, en especial del “Heroico Octubre del 2003”. Ante una derecha reaccionaria e intolerante, que pone en riesgo la unidad del país digitado por la Embajada Norteamericana, la complicidad perversa de los medios de comunicación y sus “analistas”, las iglesias, las ONG(s), los fascistas y los trotskistas, los revolucionarios de salón, los disidentes del MAS y un sindicalismo que ha perdido brújula en tiempos de cambio en democracia. Y una amplia cobertura Popular en la Estructuración del nuevo tipo de Estado Plurinacional con Autonomías que no es asumida por quienes corresponde. Sin Instrumento Político, ni un Programa que aglutine a los explotados en la conducción estratégica.

Por otra parte, los cc. campesinos en la difícil tarea de sustentar un Proceso de Cambios que no es solo de ellos, adoleciendo de una debilidad política e ideológica propia de clase. Lo cual preocupa y asusta por todo cuanto pasa en su interior y entorno. Los dirigentes de la COB con resabios del neoliberalismo. Siendo ambos, aliados estratégicos para los cambios revolucionarios; no han alcanzado a comprender su grado de responsabilidad histórica, y están a un paso de trastocar los límites de lo que exige el legado de los Movimientos Sociales y el Poder de la Consciencia del Pueblo expresado en las urnas. La defensa del Proceso de Cambios huele a oportunismo e irresponsabilidad. Todos se cuelgan de la solapa de Evo, culpando de los errores a ministros y al Vicepresidente que es lo peor, en definitiva haciendo fuerza con la derecha. Se trata de dirigentes proclives a la corrupción, a quienes no les interesa el Proceso de Cambios, es más, no creen en él, sino que lo utilizan como el instrumento del oportunismo con mentalidad neoliberal. De ello tenemos ene ejemplos vergonzantes.

El capitalismo ha entrado en una crisis sin precedentes, después de lo ocurrido en 1929; el del 2008 se va agudizando día que pasa sin posibilidades ciertas de solución, con connotaciones de desplome hacia un precipicio sin fondo. Ello se debe fundamentalmente a la fragilidad estructural en sus componentes que le son inherentes a su estrategia de expansión, dominación y explotación de pocos en desmedro de las grandes mayorías. Entre esos factores estructurales se ha producido un debilitamiento, un desmoronamiento o quebrantamiento estructural especialmente en lo económico (los países más poderosos bélicamente, son los más endeudados del Planeta, en términos de que ya no son dueños de si mismos) y en lo de explotación (hoy los pueblos tienden a su liberación económica) y sólo les queda el de dominación en base a la mentira y la doctrina de la intervención armada (cada vez más resistido, por el grado de belicosidad inhumana desatados en Irak, Afganistán Libia y ahora con Irán y Siria).

Por demás difícil la situación para desarrollar un Proceso de Cambios, acá o allá, en la perspectiva histórica de las masas. Aún seguimos sin conducción política e ideológica, lamentablemente. Sin un esfuerzo visible de por medio. Todo lo contrario, el trabajo de la derecha en las masas es incesante, en especial en los de carácter indigenista y tradicional. La traición al Proceso de Cambios ronda en ellos, en sus dirigentes.

Víctor Flores Álvarez

Sucre-8-Enero-2012