San Juan, (PL y Bolpress).- El gobernador de Puerto Rico Luis G. Fortuño promulgó la ley de convocatoria a un plebiscito el 6 de noviembre de 2012, para consultar al pueblo si está de acuerdo con mantener al país como colonia de Estados Unidos, y darle a escoger un nuevo estatus que puede ser la anexión, la independencia o el estado libre asociado soberano.

Los puertorriqueños advinieron a la ciudadanía norteamericana en 1917 por imposición del Congreso federal, con el fin de que pudieran ser reclutados como soldados durante la Primera Guerra Mundial. Desde 1952, Puerto Rico es un estado libre asociado a Estados Unidos, que lo invadió militarmente en 1898 y que mantiene usurpados sus poderes soberanos.

El Senado de Puerto Rico aprobó el 21 de diciembre una medida legislativa habilitadora del plebiscito que defina la independencia del país, luego de varios días de forcejeos y discrepancias en las cúpulas del gobernante Partido Nuevo Progresista (PNP). El gobernador Fortuño convenció a los presidentes de las cámaras legislativas que se sancionara el proyecto que permitirá consultar al pueblo en torno a las relaciones con Washington, que mantiene un dominio colonial desde la invasión de 1898.

La presidenta de la Cámara de Representantes (Diputados) Jenniffer González respaldó siempre que el proyecto de ley del gobernante boricua. En cambio, el presidente del Senado Thomas Rivera Schatz votó a favor de la medida a pesar de rechazar los cambios introducidos por Fortuño para que la consulta se realice el 6 de noviembre de 2012, el mismo día de las elecciones generales.

El líder de la Cámara Alta tampoco estuvo de acuerdo con la eliminación de la palabra colonial, en referencia al actual Estado Libre Asociado (ELA), creado por Washington en 1952 para sacar a Puerto Rico del registro de las Naciones Unidas de aquellos países sometidos al dominio imperial.

Originalmente, la consulta de estatus debía realizarse en dos etapas: en agosto y noviembre de 2012 para que el pueblo decidiera en la primera fase si deseaba seguir como colonia de Estados Unidos y en la segunda qué estatus prefería: anexión, ELA soberana (libre asociación) o independencia.

Rivera Schatz expresó que hubiera preferido “un curso de acción distinto”, pero explicó que votó a favor para que los medios de comunicación no dijeran que existe un choque entre el gobernador y el Senado. “Una consulta para fines de la descolonización de Puerto Rico o para propósitos de que pueda ejercer su derecho a la autodeterminación, entendía y entiendo que debería atenderse de manera exclusiva”, dijo.

Rivera Schatz, quien encabeza en el PNP el ala que exalta como su líder al ex gobernador anexionista Pedro Rosselló, ha expresado su temor de que mezclar la consulta de estatus con las elecciones generales provoque un “voto de castigo” contra el Gobierno de Fortuño, responsable del despido de unos 30 mil empleados públicos.

Manifestó, además, su temor de que Washington no admita la condición colonial de Puerto Rico para no avalar los resultados de la consulta en caso de que gane la anexión total. “Eventualmente el Gobierno (estadounidense) tendrá que reconocer que somos una colonia (y) ojalá que este mandato mueva al gobierno federal”, argumentó.

El senador Alejandro García Padilla, presidente del Partido Popular Democrático (PPD) acusó a Fortuño de querer cambiar el debate sobre la difícil situación económica, política y social que vive el país, por lo que su delegación votó en contra. “El resultado de la próxima elección lo decide el crimen, el desempleo, los problemas de la educación y la salud y el aumento de 71 por ciento en el costo de la luz durante este cuatrienio es lo que está en juego en las próximas elecciones y el actual gobernante quiere cambiar de tema”, sostuvo el líder del PPD, principal de oposición.

El representante anexionista José Aponte, ex presidente de la Cámara, se mostró insatisfecho por la forma en que se hará la consulta por entender que habrá preguntas contrapuestas. Por ejemplo, mencionó la cuestión de favorecer el actual estado ELA y después tener que escoger entre anexión, independencia o estado libre asociado soberano. Dijo que puede darse el caso de que los puertorriqueños “voten por un lado que están satisfechos con el ELA y después den abrumadoramente la victoria a la independencia”.

El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) ha expresado, por boca de su candidato a la gobernación Juan Dalmau Ramírez, que concurrirá a la consulta. El dirigente político entiende que el plebiscito reúne la esencia de lo que ha propuesto el PIP para iniciar el proceso de descolonización de Puerto Rico, que incluye la exclusión del ELA actual.

El mandatario Fortuño viajó en la víspera a la sureña ciudad de Ponce, donde frente a un busto del fundador del PNP Luis A. Ferré, en la Plaza de los Próceres, convirtió en ley la medida legislativa flanqueado por los presidentes del Senado y de la Cámara de Representantes. La selección del lugar respondió a que Ferré, primer gobernador anexionista que tuvo Puerto Rico en 1969, “siempre tuvo un norte, el norte de la igualdad” como ciudadanos estadounidenses.

“La igualdad a la que aludía Ferré es la estadidad (anexión), como vehículo para concretar la justicia social para los enfermos, mujeres embarazadas, niños y desposeídos”, expresó Fortuño.

En el plebiscito de 2012 se preguntará al elector en la primera parte si “está usted de acuerdo con mantener la condición política territorial actual”. Indistintamente de lo que contesten, en la segunda parte los electores escogerán entre la anexión, la independencia o el estado libre asociado soberano.

Fortuño informó que se asignaron 20 millones de dólares a la Comisión Estatal de Elecciones para este proceso, gasto que ha sido criticado por el PPD por entender que es innecesario en una época de crisis económica. El candidato a la gobernación por el PPD, Alejandro García Padilla, adujo que la ley que la celebración de un plebiscito es una excusa para cambiar el debate en torno a los verdaderos problemas del país.