El 18 de diciembre pereció el primer presidente de la república post-socialista checa Václav Havel y al día siguiente se anunció la muerte de Kim Jong-il, líder de la república socialista de Corea. Ambos tenían edades similares (el primero 75 años y el segundo 6 años menos) pero encarnaban procesos antagónicos.

Havel fue uno de las principales intelectuales disidentes anticomunistas de Europa del Este y el hombre que encarnó la “evolución de terciopelo” de 1989 que produjo el reemplazo del partido comunista checo por un régimen liberal y privatizador. El fin de la economía estatizada y planificada también condujo a la división entre checos y eslovacos. Havel aceptó ese divorcio pacifico mientras que fue uno de los lideres orientales que más luchó por que su país y región entrasen a la Unión Europea.

A inicios de los noventas tuve la oportunidad de ver a Havel en una plaza de Praga, capital que estaba llena de banderas estadounidenses, algo impensable en América Latina, en donde el liberalismo no era un movimiento popular de masas y, más bien, generaba rechazos sindicales. Vargas Llosa, quien compartía con Havel similar vocación literaria y orientación política, entonces había perdido las presidenciales peruanas.

Desde hace 2 décadas todas las veintitantas repúblicas euro-orientales son pro-mercado y la gran mayoría tiene regímenes anti-comunistas, pro-OTAN y pro-UE, tal y cual lo quería Havel. Kim, por el contrario, encarnaba al principal reducto del stalinismo en el planeta. Mientras que Alemania, Vietnam y Yemen se reunificaron y todos hoy son pro-mercado, Corea mantiene su división obtenida con millones de víctimas. Mientras el sur emula al capitalismo japonés, el norte tiene mayores restricciones al capital que Cuba, China o Vietnam.

La Corea del Norte posee poco más área que la del Sur (la cual, sin embargo, le duplica en población y tiene un ingreso per cápita 20 veces mayor), pero su régimen autárquico y autocrático se precia de tener una sociedad menos desigual y más distributiva.

Nor-Corea posee armas nucleares y el cuarto ejército en tamaño del mundo (el cual festeja haber propinado varias derrotas a EEUU). China y Rusia le cubren las espaldas, aunque Nor-Corea no ha querido hacer muchas reformas pro-occidentales como las de sus 2 colosales vecinos. Éste también es el único Estado no monárquico donde el poder pasa de padre a hijo, algo que parece que se repetirá con el tercer hijo de Kim, pese a tener solo 28 a 29 años de edad.

Kim III

Corea del Norte es la única república del mundo donde el poder vitalicio siempre ha pasado de padre a hijo. Su sistema combina monarquismo con una economía y partido único stalinista . Stalin fue quien impuso el culto a la personalidad en el socialismo, pero ni él ni futuros jefes de revoluciones “comunistas” (Mao en China, Tito en Yugoslavia, Hoxha en Albania o Ho en Vietnam) dejaron el cargo a sus hijos. Fidel Castro se retiró por enfermedad del comando central de Cuba observando que su hermano Raúl encabece al país, pero quien pueda reemplazarlos puede que ni sea familia de ellos.

Kim Il-Sung lideró el norte de Corea durante medio siglo. Tras comandar el bando militar que ocupaba dicha región a mediados de los 1940s él pasó a ser el todopoderoso primer ministro y luego presidente de la República Democrática Popular de Corea (desde que ésta se creó en 1948 hasta su muerte en 1994). Luego su hijo Kim Jong-il le reveló durante 17 años en el poder absoluto, aunque no detentó el cargo de presidente pues la constitución afirma que el fenecido fundador de la patria Kim Il-sung siempre será el “presidente eterno”.

Kim Jong-il tuvo una esposa (Kim Young-sook, quien fue escogida por su padre, tal cual pasa también en diversas cortes) con quien tuvo a su primera hija en 1974 (Kim Sul-song). Ella, pese a ser la única hija de un matrimonio y ser una leal y eficiente primogénita , tal vez por ser mujer, está en inferior condición a la del resto de sus 3 hermanos varones menores que su padre procreó con 2 de sus 3 posteriores concubinas.

El segundo hijo de Kim Jong-il es King Jong-nam, el único vástago que tuvo con su primera amante (Song Hye-rim). Él perdió la herencia cuando fue arrestado en Japón por haber entrado con un pasaporte dominicano falso para divertirse en Disneylandia.

Tras ello la prensa oficial fue elogiando a la segunda amante del líder supremo (Ko Young-hee), aunque él no optó como su sucesor al primer varón que tuvo con ella (Kim Jong-chun) – a quien supuestamente describía como una “pequeña niña” – sino al que le sigue (Kim Jong-un). Este último, pese a tener menos de 30 años, fue condecorado como un general de 4 estrellas y aparentemente ganó respetabilidad en las FFAA dirigiendo el hundimiento de un boque sur-coreano en marzo 2010.

Debido a que el nuevo líder supremo Kim Jong-un tiene 28 a 29 años y ha sido poco preparado para el cargo se especula que Chang Sung Taek, esposo de la hermano menor del fenecido Kim Jong-il, actuaría como el regente o el poder tras el trono.

Secretos coreanos

El sábado 17 a las 8:30 am murió el líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-il. Durante las 51 horas siguientes nadie fuera de un pequeño círculo interno se enteró de ello, y menos cualquier embajada o gobierno extranjero.

Pese a que las circunstancias de dicha muerte debieron haber despertado una ola de comunicaciones (ya sea de los soldados, funcionarios, enfermeros o médicos que se enteraron de ello pues supuestamente murió en un tren o de las discusiones entre la cúpula del poder para ver qué hacer), ninguna de éstas pudo ser descubierta por los satélites, interceptores telefónicos o espías humanos o electrónicos focalizados sobre esa república nuclear.

El anuncio del fallecimiento de Kim se dio a mediodía del domingo 19 mientras su coetáneo presidente sur-coreano Lee Myung-bak estaba celebrando su 70avo cumpleaños. En el lapso que mediaba entre la muerte de Kim y la revelación de ésta Lee había estado en Tokio visitando al primer ministro japonés Toshihiko Noda.

En Occidente se describe a Nor-Corea como un Estado fallido, aunque ésta ha respondido dabdo un mensaje de que lo que hace 6 décadas viene fallando es la CIA y otros servicios secretos tan ultra-sofisticados que no pueden saber bien qué está pasando en ese pequeño país de gran peso estratégico.

Corea del Norte es uno de los 9 Estados nucleares y está en medio de bases de las 3 mayores potencias atómicas de la historia (las de sus vecinos Rusia y China, y las que EEUU tiene en Corea del Sur y Japón). La región en cuyo corazón está es una de las zonas más pobladas, económicamente activas y militarmente peligrosas del planeta.

Corea del Norte, a su vez, se gestó en la primera serie de guerras que EEUU y la OTAN libraron y no ganaron en el Tercer Mundo. Hoy esta república de 24 millones de habitantes tiene alrededor de un millón de personal armado, lo que le hace en la nación con más soldados por habitante.

El ejército nor-coreano es el cuarto mayor del mundo y sólo es sobrepasado por el de las 3 mayores potencias geo-militares que hay: EEUU, Rusia y China (todas las cuales tienen un territorio entre 95 y 170 veces superior y una población entre 6 y 50 veces mayor). No obstante, Corea del Norte ocupa en relación a otros países el puesto 51 en número de habitantes, 98 en área y 139 a 154 en ingreso per cápita.

Mientras los “socialistas” de Libia e Irak creyeron que se protegerían de una invasión occidental adaptándose a las presiones de desarme bioquímico y atómico y de tratos comerciales con dichas potencias, los “comunistas” nor-coreanos muestran que su mejor defensa es adquirir más armas (incluyendo nucleares) y manteniendo a su Estado como el más secretico y menos abierto al capitalismo global.