Los más codiciosos en 2011 no han sido más codiciosos, como grupo, que cualquier otro codicioso del pasado reciente. Sólo parecen serlo. No tienes que ganar un millón para ser clasificado como codicioso estrella. Uno invierte en el fútbol. Otro gana miles de millones con una granja virtual. Todos nos recuerdan lo que debe cambiar, económica y políticamente, a partir de 2012.

El levantamiento repentino, y estimulante, del movimiento Ocupa del otoño pasado nos ha ayudado a recordar lo que, como sociedad, lamentablemente hemos olvidado: que las sociedades inteligentes y decentes nunca dejan que las minorías se queden con las recompensas que deberían compartirse entre todos.

¿Quién obtuvo dinero de la forma más codiciosa en 2011? No contamos con un criterio estadístico que nos ayude a determinarlo. Sin embargo, no tienes que ganar un millón para calificar como codicioso estrella. Sí tienes que ser implacable, egoísta y tremendamente insensible. Esa descripción, hay que admitirlo, le cabe a muchas más personas que a nuestros diez “no honrados” a continuación. Tal vez el próximo año, esperemos, nos sea más difícil completar la lista.

10. Paul Hoolahan: aprovechar el Sugar Bowl

La codicia nunca ha sido ajena a los deportes profesionales. Pero el personaje del deporte más avaro de este año trabaja para una organización sin fines de lucro. Te presento a Paul Hoolahan, Gerente General del Sugar Bowl, uno de los cuatro partidos de fútbol universitario postemporada que rota organizando el campeonato nacional universitario.

El Sugar Bowl disfruta de su estado exento de impuestos y suele revender sus contribuciones a causas justas. Pero, tal vez la causa justa favorita de Hoolahan sea la suya propia. En 2009 sólo se llevó a casa un poco menos de $600.000, el último año con cifras disponibles, casi cuadriplicó su sueldo a $160.500 por el mismo trabajo 13 años antes.

Un análisis del Washington Post recientemente advirtió que Hoolahan y sus dos asesores se quedan con $1 de cada $10 que el Sugar Bowl genera. Al mismo tiempo, añade que Arizona Republic, el Sugar Bowl y sus tres socios de la “Bowl Championship Series” están donando a organizaciones de beneficencia sólo 20 centavos por cada $10 de ganancia.

El Sugar Bowl cuestiona esas cifras. Los asesores de Hoolahan dicen que su gestión nunca informa muchas donaciones “por ser ofrecimientos benéficos”. En septiembre pasado, una de esas “donaciones” sin informar salió a la luz. El Sugar Bowl había gastado, tuvo que asumir un agente de Hoolahan, al menos $3.000 en contribuciones políticas al gobernador de Louisana, ninguna ley impositiva sin fines de lucro.

9. Michael Duke: correr límites

¿Cómo terminan ganando tanto los gerentes generales? Pregúntale a Michael Duke, el Gerente General del gigante de las ventas minoristas, Wal-Mart. Duke se lleva a casa sus millones, $18,7 millones sólo del último año fiscal de su empresa, a la manera antigua: exprimiendo a sus trabajadores. Pero a veces exprimir solamente no hace todo el trabajo. Eso no es problema para Michael Duke. Sólo corre el límite que determina su “pago por desempeño”.

Duke se trasladó a la suite de gerente general de Wal-Mart en 2009. Desde entonces, eliminó el “pago Premium” por horas trabajadas los domingos, suspendió la participación en beneficios económicos, suprimió los beneficios del servicio de salud y redujo tanto el personal, según informa Retailing Today, que los clientes a veces no pueden encontrar carritos porque la tienda donde compran no cuenta con empleados disponibles para juntar los carritos del estacionamiento.

Esta suerte de reducción del personal crónica puede ayudar a explicar por qué las “ventas de las mismas tiendas” de Wal Mart, el “metro” comercial que compara las ventas de una cadena minorista en el mismo grupo de tiendas de un trimestre al otro, empezaron a caer luego de que Duke asumiera como Gerente General y no pararon hasta el otoño pasado.

Este desplome de la misma tienda debería costarle mucho al sueldo del Gerente Duke, ya que las ventas de la misma tienda, explica un análisis del New York Times, dan cuenta del 30 por ciento de los factores que Wal-Mart usó para calcular el bono de Duke.

Pero de repente, la primavera pasada, el comité de remuneración de la junta de directores de Wal-Mart eliminó algunas tiendas de ventas similares para los cálculos del bono de Duke. El resultado: Duke recibiría $16 millones por su “desempeño”, a pesar de la sorprendente disminución de ventas en las mismas tiendas de Wal-Mart.

El sueldo total de $18,7 millones de Duke por el año representaría 750 veces la paga anual de un trabajador de Wal-Mart que gana $12 por hora y trabaja 40 horas a la semana. Aproximadamente un 75 por ciento de los trabajadores de Wal-Mart ganan menos de $12 por hora, según afirma un nuevo informe sobre el modelo comercial de Wal-Mart, y pocos empleados obtienen 40 horas.

8. Robert Iger: jugar a ser el tío Walt

Imagina que pudieras vivir en el “lugar más feliz del mundo”. Aún mejor, ¡imagina que tú lo administras! Serías Robert Iger, el Gerente General del imperio del entretenimiento Disney. Iger se convirtió en el número uno de Disney en 2005 y ese año ha sido uno de sus mejores. En enero, Disney anunció que la última remuneración anual de Igger alcanzaría los $28 millones, un 35 por ciento más que el año anterior.

En octubre, Iger obtuvo un nuevo convenio de pago que extendía su contrato como Gerente General hasta 2015 y añadía un cómodo último año como “presidente ejecutivo” de Disney, con $2,5 millones, para ayudarlo en la transición a la jubilación del mundo de fantasía.

¿No es suficiente para hacerte feliz? Qué te parece esto: este otoño Iger se convirtió en el último miembro de la junta de directores de Apple. Recibirá una propina de seis cifras por el trabajo y una copia gratis de cualquier producto de Apple que desee. Feliz, feliz, feliz.

Desafortunadamente, algunos empleados que trabajan en los hoteles de Disneyland han hecho llover sobre el desfile de Disney de Bob Iger. Estuvieron casi cuatro años sin contrato porque se negaban a aceptar las demandas de Disney temiendo que los harían pagar cientos de dólares extra por atención médica.

Estos empleados aguafiestas declararon este año en un foro de la comunidad que hizo que el pobre Bob Iger pareciera la reencarnación del Tío Rico. El sindicato de trabajadores del hotel señaló que el original Walt Disney ganaba 109 veces más que sus empleados en 1966. Actualmente Iger gana 781 veces más.

Esos empleados simplemente no entienden. El tío Walt podía tomar un lápiz y dibujar a Mickey Mouse cuando quería sentirse feliz. Robert Iger sólo puede contar su dinero. Ahora Iger tiene que conformarse con un poquito menos. Los trabajadores del hotel de Disney finalmente han acordado un nuevo contrato para la primera semana de diciembre.

7. Doug Oberhelman: amenaza de salida

A principios de 2011, los legisladores de Illinois aumentaron modestamente la tasa de impuestos de los ingresos corporativos de su estado para ayudar a salvar un déficit presupuestario del estado. Ese modesto aumentos pronto hizo que el Gerente General en la Caterpillar con base en Peoria sugiriera firmemente que su empresa Fortune 500 dejara el estado.

El Gerente General de Caterpillar Doug Oberherlman reflexionó: “Tengo que hacer lo que sea correcto para Caterpillar”. Y tal vez para él también. En 2009, un año que vio a sólo tres corporaciones de EE. UU. despedir a más trabajadores que Caterpillar, Oberhelman se llevó a casa un poco menos de $3 millones. Su sueldo del año anterior fue de $10,4 millones.

Entretanto, los trabajadores de Caterpillar tienen un nuevo contrato por seis años que, según señala una crónica, no incluye aumentos de sueldos y sí un gran aumento en las primas de atención médica. Caterpillar parece explotar una fisura legal impositiva tan sistemáticamente como a los empleados. Desde 2004 a 2009, de sus $30,4 mil millones en ganancias la compañía pagó sólo un 1,04 por ciento en impuestos a los ingresos en Ilinois.

6. William Weldon: sin ver nada

Lentes de contacto. Implantes de cadera. Medicamentos de venta libre para niños. Lo que se te ocurra, Johnson & Johnson, la segunda compañía de productos para el cuidado de la salud más grande del mundo, lo ha sacado del mercado durante los últimos tres años.

Esa es una de las razones por las que las ventas de J&J no han podido aumentar durante los últimos dos años, por primera vez desde la Gran Depresión. Los trabajos en J&J también han disminuido. Según un informe del Institute por Police Studies, la compañía ha realizado casi 10.000 despidos desde 2004, a pesar de los $49,6 mil millones de ganancia sólo durante los últimos tres años.

¿Pueden algunos de estos retiros, recorte de empleos y ganancias estar relacionados? Por supuesto que no, dice William Weldon, Gerente General de Johnson & Johnson. El año pasado declaró que J&J no tenía “problemas sistémicos”. Tal vez tenga razón. Es probable que el principal problema de Johnson & Johnson sea la codicia personal de Weldon. En 2007, el Gerente General “reestructuró” la compañía y disminuyó los controles de calidad corporativa de J&J en un 35 por ciento. Los siguientes dos años, un congelamiento laboral volvió casi imposible reemplazar nuevos puestos de calidad vacantes.

Esas jugadas pronto retribuyeron grandes dividendos, para Weldon. Se llevó a casa $25,6 millones en 2009. Luego siguieron todos los retiros del mercado y otros varios escándalos, desde sobornos hasta mercadeo de drogas ilegales. ¿Cuál fue la respuesta de la junta de Johnson & Johnson? La compañía redujo la paga anual de Weldon, a $23,2 millones.

El verano pasado, un tribunal especial de investigación miembro de la junta de J&J absolvió a Weldon y sus compañeros de gestión de cualquier culpa por los retiros del mercado de la compañía. El tribunal explicó: “la gerencia nunca dictó ninguna orden para sacrificar la calidad por la producción”. Un análisis de Associated Press señaló que Weldon también es presidente de la junta de Johnson & Johnson y, como tal, designó a varios de los miembros de la junta de J&J en sus actuales puestos.

5. Lloyd Blankfein: obstaculizar a las hermanas

Hace dos años, el banquero más popular de Wall Street, Lloyd Blankfein de Goldman Sachs, le comentó con picardía a un periodista británico que el “hacía el trabajo de Dios”.

Aparentemente Dios paga bien. En 2007, en la víspera del colapso financiero, los bancos como Goldman hicieron mucho para levantarse, Blankfein recibió un bono de $68 millones, el más grande en la historia de Wall Street. El año pasado su bono alcanzó los $54 millones.

En otras palabras, Blankfein ha hecho más que sólo su trabajo para ayudar a que New York sea una de las ciudades con más desigualdad. En 2011, Blankfein tuvo la oportunidad de tocar el botón para reiniciar. Pero, no lo hizo.

En abril, un documento de Goldman Sachs reveló que Blankfein, luego de dos años sin recibir un bono en efectivo, se había engullido uno de $5,4 millones por el último año fiscal del banco. Y mucho más en premios de acciones y salario. Su paga total del año: $19 millones, casi el doble de la paga total del año anterior.

En mayo, en la reunion annual de Goldman Sachs, Blankfein enfrentó la resolución de unas accionistas, presentada por cuatro grupos de monjas, que inició una investigación para determinar si el salario ejecutivo en la firma calificaba como “excesivo”.

Blankfein no parecía creer que la investigación fuera una buena idea. En aquel momento contaba con acciones de Goldman valuadas en $527,6 millones. Blankfein y sus aliados harían que la resolución de las monjas no sobreviviera a la votación de los accionistas.

4. Alan Mulally: reducir la compañía

Alan Mulally asumió el reinado de la gerencia general de Ford Motor en 2006. Durante los tres primeros años, Ford perdió $30 mil millones. Durante los últimos dos, Ford recuperó $9,3 mil millones y esa ganancia ha sido el motivo de un festejo corporativo, y de un beneficio inesperado para Mulally.

En marzo, Ford entregó al Gerente General $56,5 millones en acciones y, un mes después, anunció que el último año se le redujo a Mulally bajó otros $26,5 millones de la paga anual. Esa cantidad equivale a 910 veces el pago de los trabajadores principiantes de Ford. Ellos habían estado ganando, desde una concesión en 2007, sólo $14 por hora.

El presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Automotriz, Bob King, cree que la cantidad de dinero que Mulally se lleva a casa es “moralmente incorrecta”. Otro líder de la Unión de Trabajadores de la Industria Automotriz que representa a los trabajadores de Canadá añadió: “es excesivo que a un Gerente General se le pague tanto dinero como resultado, francamente, de reducir tanto una compañía”.

3. Larry Ellison: amor por los bienes inmuebles

¿Cuánto incentivo para “trabajar” necesita Larry Ellison, el Gerente General del gigante de los software Oracle? Aparentemente $77,6 millones. Eso ganó Ellison durante el año fiscal de Oracle que terminó el pasado 31 de mayo. Ese monto añadió menos de dos décimos del 1 por ciento de la fortuna personal de $39,5 mil millones de Ellison, la quinta más grande del mundo.

¿Por qué, a esta altura, Oracle se molesta en repartir más botín para Ellison? Según el comité de remuneración de la junta de Oracle, sus constantes premios dependen de una “evaluación subjetiva del desempeño del Sr. Ellison, las contribuciones exclusivas que hace a Oracle como fundador y otros factores”.

Entre estos “otros factores” se encuentra el mantenimiento anual de al menos 15 residencias personales de Ellison. Ese mantenimiento tal vez esté afectándole al multimillonario. O, tal vez es sólo aburrimiento. El otoño pasado Ellison puso a la venta una casa y granja con caballos de 6,9 acres que posee en el norte de California. Ellison pide $19 millones por la propiedad. Pagó $23 millones por ella en 2005, pero los $4 millones que pierde no le significan un gran problema. La pérdida representaría un centésimo del 1 por ciento de su fortuna.

2. Don Blankenship: preparándose para volver

En mayo pasado, los investigadores del estado de West Virginia, descubrieron que Massey Energy era la única firma responsable de la explosión de 2010 que dejó 29 mineros muertos en la mina de carbón Upper Big Branch de la compañía. Se comprobó que el equipo del Gerente General de Massey, Don Blankenship, ha cultivado una “corrupción cultural en la producción a expensas de la seguridad”.

A principios de este mes, los reguladores federales estuvieron de acuerdo. Descubrieron “esfuerzos sistemáticos, intencionales y agresivos” para no acatar las reglas de seguridad básicas. Bajo el control de Blankenship, los gerentes de Massey mantenían dos grupos de libros, uno exacto para uso interno y otro falso para los reguladores.

El oficial de seguridad minera federal señaló: “cada vez que Massey envía mineros a la Mina UBB, pone la vida de esos mineros en riesgo”. Ese riesgo valió enormemente la pena para Blankenship. Cobró $38,2 millones entre 2007 y 2009, después $34 millones en 2005 y se jubiló el pasado diciembre con una pensión de $5,7 millones, $12 millones en indemnización por cese, otros $27,2 millones en pago a plazos y un exuberante contrato de asesoramiento.

¿Qué hay de las familias de los mineros muertos? Los fiscales federales han llegado a un acuerdo con Alpha Natural Resources, la compañía que compró Massey el pasado junio, para darles $1,5 millones a cada familia.

Blankenship todavía puede enfrentar cargos criminales. Pero es más probable que lo veamos nuevamente en el negocio minero. El multimillonario jubilado firmó papeles de incorporación del estado de Kentucky que lo identifican como el presidente de una nueva compañía denominada McCoy Coal Group Inc. ¿Quién dice que Blankenship no tiene corazón? Resulta que “McCoy” es el apellido de la familia de su madre.

1. Mark Pincus: cosechar lo que se siembra en FarmVille

Mark Pincus, el capitalista aventurero que posee el gigante de juegos en línea Zynga, quiere tener todo: el dinero y el poder. Pincus apareció a principios de 2011 para conseguir las dos cosas. Pincus, de 45 años de edad, estuvo los últimos cuatro años creando Zynga, y un sorprendente alboroto en Wall Street. Los analistas vaticinaban que la oferta inicial de acciones públicas de Zynga podría ser la más exitosa después de Google.

Algunos analistas incluso emitieron cifras de $20 mil millones por el valor neto corporativo total de Zynga. ¿Cuál fue la ganancia neta personal de Pincus? Forbes la calcula en $2 mil millones. El pasado marzo, en un adelanto de la oferta pública inicial que vendría, Pincus vendía varias de sus acciones de Zynga y despejaba $110 millones.

Esta venta lucrativa no redujo la propiedad de Pincus sobre Zynga. El MBA de Harvard había estructurado las acciones de la compañía de manera que fuera el único dueño de las “acciones clase C” de Zynga, acciones que tienen 70 veces más poder de votación que las acciones regulares de la empresa. En cualquier otro espacio en la industria de la alta tecnología, las acciones especiales suelen tener sólo diez veces el poder de votación de las acciones regulares.

Pero luego todo empezó a deshacerse. Los emprendimientos de alta tecnología suelen atraer talentos ofreciendo acciones, y Pincus había hecho justamente eso con Zynga. Pero aparentemente decidió, con la gran oferta pública inicial pendiente, que había vendido demasiadas acciones.

A principios de noviembre, el Wall Street Journal reveló que la gerencia de Zynga había exigido que varios empleados “devolvieran” las acciones o “serían despedidos”. En respuesta a la historia del Journal, Pincus emitió lo que resultó ser una completa ambigüedad. Pero otros informes posteriores pronto harían énfasis en la imagen de Zynga más como un tiburonario que como una sala tranquila de jugadores inspirados.

El New York Times describía el espacio de trabajo de Zynga como un lugar “desordenado y despiadado” lleno de “arrebatos de ira del Sr. Pincus, amenazas de los líderes senior y momentos en los que los trabajadores explotaban en llanto”. Esta noticia había sido tan popular que Securities and Exchange Commission, el perro guardián federal de Wall Street, le había señalado a Zynga que dejara de usar algunas “medidas no tradicionales” que podrían confundir a los inversores.

Las personas con información privilegiada de la industria también empezaron a cuestionar el supuesto genio comercial estratega de Pincus. El futuro de los juegos en línea, señalaron los analistas, depende del mercado móvil. Otras compañías en el mercado se estaban comiendo el almuerzo de Zynga.

Y esas otras compañías no querían tener nada que ver con Pincus. Muchos, incluyendo al creador de Angry Birds, rechazaron las ofertas de Zynga para comprarlos, temiendo que la “personalidad difícil de Pincus y el control con mano dura” hicieran del talento una batalla cuesta arriba.

A principios de diciembre, entre el torrente de noticias negativas, Pincus y Zynga acordaron que la compañía no pediría más de $10 por acción en su próxima oferta pública inicial. Eso puso al valor total de la compañía en aproximadamente $7 mil millones, sólo un poco más de una tercera parte del valor estimado que había circulado anteriormente durante el año.

Pincus, nuestro estadounidense más codicioso de 2011, todavía insiste en que solamente está creando una “meritocracia” en Zynga. La pregunta que no puede responder: ¿Qué ha hecho él, o cualquier otra persona, para ser digno de mil millones de dólares?

* Sam Pizzigati edita Too Much, el semanal en línea sobre excesos y desigualdades publicado por el Institute for Policy Studies de Washington D.C. Fuente: Toomuch.org, 11 de diciembre de 2011, traducción para www.sinpermiso.info: Brenda Ramírez Goñi.