La participación de los empresarios privados en la Cumbre Social o Encuentro Plurinacional de Cochabamba, a través de su máxima organización, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) descubre las posiciones conservadoras que tiene este gremio en relación a la dimensión económica.

Las propuestas que llevaron a este evento se encuentran en su documento titulado “Pacto Nacional por la Producción, la Inversión y el Empleo”. Los aspectos analizados y las propuestas planteadas en este documento proponen una agenda mas desarrollista y neoliberal que no coinciden con procesos de cambio propuestos en América Latina y Bolivia, ni de trasformaciones estructurales y menos la necesidad de construir otra economía para que otro mundo sea posible.

El documento de la CEPB comienza planteando tres propósitos al Diálogo convocado por el Gobierno, a saber:

1. “Acordar una agenda económica y productiva que sustente un proceso de crecimiento sostenido, socialmente inclusivo y equitativo, con el compromiso activo y mancomunado del Estado, los empresarios, los productores y los trabajadores.

2. Definir un conjunto de políticas estratégicas para articular los esfuerzos y recursos públicos y privados, dinamizando el proceso de inversión y creación de empleo, así como para impulsar el potencial productivo y las oportunidades económicas del país.

3. Identificar medidas inmediatas, prácticas y efectivas para hacer frente a las amenazas y riesgos de la crisis financiera internacional y precautelar un entorno económico de estabilidad y crecimiento para los bolivianos.”

En el propósito 1, claramente se plantea solo crecimiento económico, adornado con la frasecita “socialmente inclusivo y equitativo”, aludiendo a tres categorías de clases sociales: los empresarios, los productores y los trabajadores ¿Por qué separan productores de trabajadores? ¿Qué argumentos sustentan esta manera de diferenciar a estos grupos o clases sociales que acuden al proceso productivo? Sobre todo la separación entre productores y trabajadores, desconoce que los trabajadores son los productores directos de las mercancías, cargadas de excedente que se apropia el empresario, en este acto de apropiación indebida radica la explotación.

El propósito 2 claramente plantea la utilización de recursos provenientes de las rentas sobre los recursos naturales (gas y minerales) por parte de los privados, debido a la incapacidad que tuvieron para acumular capital, tal como corresponde al comportamiento de una burguesía nacional e independiente.

Finalmente el propósito 3 claramente manifiesta el temor a los efectos de la crisis del capitalismo internacional y recomienda la estabilidad de las variables macroeconómicas, recomendaciones que hicieron y siguen haciendo los funcionarios del FMI, los patrones del neoliberalismo.

El contenido del documento de la CEPB amplía el estilo conservador y tradicional de analizar los temas de la economía, confirmando su carácter ideológico neoliberal, consideremos algunos aspectos:

“La CEPB considera necesario concertar las bases de una Estrategia de Desarrollo y Transformación Productiva, orientada a reactivar, dinamizar, diversificar y modernizar el aparato productivo.”

Los subrayados nos recuerdan las propuestas que hacía la CEPAL en tiempos neoliberales, con su planteamiento de “Transformación productiva con equidad”, que no era otra cosa que ser parte de la globalización capitalista, y la trasformación se refería a la adecuación que deberíamos asumir para resignarnos a ser proveedores de recursos naturales. El aspecto de modernizar el aparato productivo, hace alusión a tener un aparato productivo capitalista, modernidad es sinónimo de capitalismo. El capitalismo, “moderno” ha dejado los males del cambio climático, la depredación de la naturaleza y el incremento de la pobreza, el desempleo y la explotación. A lo anterior habrá que recordar que el sector privado jamás pudo construir el capitalismo nacional y volver a plantearlo, pasa por ingenuidad o cinismo.

“… movilizar el esfuerzo conjunto de los principales actores del proceso de desarrollo: Estado, sector privado y organizaciones sociales. En ese marco, la CEPB solicita el reconocimiento efectivo de la empresa privada en su condición de actor fundamental de la economía y el proceso de desarrollo.”

Se reclaman actores fundamentales de la economía y reconocen a las organizaciones sociales sólo como sujetos políticos. Los empresarios, ignorando la Constitución Política del Estado, desconocen a los sujetos económicos de la Economía Comunitaria, Social y Solidaria. ¿Qué intencionalidad se oculta en esta pose de la CEPB?, ¿acaso para ellos las formas de organización de la economía plural no son actores fundamentales de la economía?, ¿a qué proceso de desarrollo se refieren los empresarios privados?, ¿por qué, a estas alturas de la historia mundial, insisten en el desarrollo capitalista?. El Desarrollo es el paradigma y la práctica que fracasó rotundamente en todo el planeta. El Desarrollo es el paradigma tóxico que encandilo a las poblaciones de los países subdesarrollados que creían que de “gota en gota” llegaría la promesa del bienestar social y el desarrollo económico, objetivos para los cuales había que someterse a los dictados de los ajustes neoliberales que emanaban desde el FMI y el BM.

El documento de la CEPB plantea los siguientes temas de trabajo necesarios para su tesis de desarrollo productivo”: Tipo de cambio, Estabilidad fiscal, Política monetaria financiera, Control de la inflación, Fondo de estabilidad económica, Sostenibilidad del sistema previsional de corto y largo plazo, Ejecución eficiente de la inversión pública.

Todos los puntos subrayados son las recomendaciones que nos daban las versiones del “Consenso de Washington”, mandamientos de los gobiernos neoliberales con el que desbarataron los aparatos productivos nacionales que con tanto sacrificio habíamos logrado montar los latinoamericanos y entre ellos los bolivianos.

Nos hablan del tema de trabajo relativo a: “… nueva Ley de Inversiones orientada a la atracción de inversiones y el aporte en tecnología, innovación, diversificación productiva y formación de recursos humanos del capital privado nacional y extranjero, con las debidas garantías jurídicas al capital y a la propiedad de los medios de producción.”

Otra vez los empresarios están defendiendo a la inversión extranjera y la propiedad privada sobre los medios de producción de manera incondicional e irrestricta. De no ser así, no tenían necesidad de recalcarlo, porque la Constitución Política del Estado respeta la iniciativa privada condicionada a que aporte a la soberanía económica.

“Mecanismos adecuados para la regulación de la actividad económica y la participación de las empresas públicas y privadas, en un marco de sana competencia…”

Otra vez la CEPB está reclamando el Estado Regulador que impusieron los neoliberales con las corruptas superintendencias, cuyos responsables eran elegidos entre pactos de media noche para favorecer al capital transnacional a que robaran los activos de los bolivianos, tal como sucedió con el LAB. Aludir a la “sana competencia” es acudir a una falacia que solo pueden existir en los manuales de economía de mercado de competencia perfecta y que se utilizan para formar economistas perfectamente idiotas.

En resumen, todo el documento de la CEPB está impregnada de concepciones que pretenden mantener sus privilegios a la sombra de un discurso ideológico neoliberal, sustentado en los mandatos del “Consenso de Washington” y de las políticas estatales que le favorecieron desde la fundación de la “República de Bolivia” y que mantuvieron marginadas a las otras formas de organización de la economía. Formas de organización que fueron reconocidas por la CPE y que los empresarios privados continúan ignorándolas. Las propuestas de la CEPB no muestran ninguna propuesta novedosa que permita la construcción de una nueva economía para un mundo diferente.

Si estas propuestas de la CEPB no han tenido contrapuntos críticos en la Cumbre, habríamos llegado a la saturación del entusiasmo por el proceso de cambio y nos estaríamos entregando, otra vez, a las garras del capitalismo criollo que es el gran aliado del capitalismo trans-nacionalizado. Si acaso se diera un viraje hacia los objetivos del empresariado privado y su lógica económica, estaríamos en un franco proceso de traición y reversión.

* Docente Investigador Titular de la UMSA.